La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) amplió el listado de medicamentos que pueden comercializarse sin receta médica, al incorporar diez ingredientes farmacéuticos activos destinados al tratamiento de afecciones consideradas de baja complejidad.
La decisión fue adoptada mediante la Disposición 4714/2026, publicada el 28 de julio, y alcanza exclusivamente a las especialidades medicinales inscriptas en el Registro de Especialidades Medicinales que contengan esos principios activos en las concentraciones y formas expresamente autorizadas.
Según explicó oficialmente la ANMAT, los productos incluidos cumplen con los criterios de seguridad, eficacia y calidad exigidos para pasar de la condición de venta bajo receta a venta libre. El organismo sostuvo además que la modificación busca facilitar el acceso a tratamientos seguros y promover un uso responsable.
Los principios activos incorporados son trimebutina maleato, levocetirizina diclorohidrato, fexofenadina clorhidrato, dimenhidrinato, nafazolina clorhidrato combinada con feniramina maleato, olopatadina clorhidrato, carboximetilcisteína, cloruro de aluminio hexahidratado, una combinación de carbonato de calcio, tintura de árnica montana y nitrato de plata, e ivermectina.
No todas las presentaciones quedan liberadas
Uno de los puntos centrales de la disposición es que la condición de venta libre no se extiende automáticamente a cualquier medicamento que contenga esos principios activos. La resolución fija concentraciones, formas farmacéuticas y vías de administración específicas para cada caso. Por ejemplo, la trimebutina maleato queda alcanzada como monodroga en concentración de 100 miligramos, en comprimidos o cápsulas para administración oral.
La misma lógica se aplica al resto de los productos incluidos. Por eso, el cambio tampoco significa que cualquier formulación de ivermectina pase a venderse sin receta. La autorización alcanza únicamente a la presentación tópica al 0,5%, en las condiciones establecidas por la ANMAT.
La precisión resulta relevante porque la condición de expendio depende de la presentación autorizada y no solamente del nombre del principio activo.
Criterios
Para modificar la condición de venta, la ANMAT aplica requisitos específicos establecidos para los medicamentos que pueden ser utilizados sin supervisión médica directa. La normativa contempla, entre otros aspectos, la experiencia de uso del producto, su perfil de seguridad, la ausencia de riesgos graves que modifiquen su relación beneficio-riesgo y la posibilidad de que las indicaciones puedan ser comprendidas por los usuarios.
El organismo también mantiene una base específica con los ingredientes farmacéuticos activos cuya condición fue modificada a venta libre, junto con los prospectos modelo correspondientes. La decisión de julio forma parte de un proceso que la autoridad sanitaria viene desarrollando desde hace varios años y que incluyó anteriormente otros principios activos utilizados para distintas patologías de baja complejidad.
Venta libre no significa uso sin cuidados
El cambio de condición de expendio implica que estos productos pueden adquirirse sin presentar una receta médica, pero no elimina los riesgos asociados a un uso incorrecto. La propia ANMAT sostiene que la ampliación debe acompañarse de un uso responsable y que las especialidades alcanzadas deben cumplir los mismos estándares de calidad y seguridad exigidos a cualquier medicamento autorizado.
En paralelo, entidades farmacéuticas vienen advirtiendo sobre los riesgos de profundizar la automedicación, especialmente cuando los pacientes combinan tratamientos, padecen enfermedades crónicas o utilizan medicamentos durante períodos prolongados. Por eso, aun cuando un producto sea de venta libre, la consulta con médicos o farmacéuticos continúa siendo aconsejable ante dudas, síntomas persistentes o posibles interacciones con otros tratamientos.
ANMAT mantiene controles y alertas
El pase de determinados medicamentos a venta libre no implica una flexibilización general de los controles sanitarios. Durante agosto, por ejemplo, la ANMAT dispuso retiros, prohibiciones y suspensiones sobre diferentes medicamentos cuando detectó problemas de seguridad, robos de lotes o modificaciones desfavorables en su balance riesgo-beneficio.
Entre esas decisiones se encuentra la suspensión de medicamentos que contienen fenolftaleína, después de que una revisión de farmacovigilancia concluyera que existen alternativas terapéuticas más seguras para tratar la constipación. De esta manera, la ampliación de la venta libre convive con controles posteriores destinados a retirar o restringir productos cuando aparece nueva evidencia sobre su seguridad.
Fuente: Medios Digitales






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