El 20 de marzo de 2023, en la ciudad de Oberá, detuvieron a cuatro personas tras un requerimiento del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 48, en una investigación por los delitos de corrupción y abuso sexual. Hoy,uno de esos imputados y sindicado como cabecilla de la banda, el obereño Francisco Rolando Angelotti Notabartolo, fue condenado a 22 años de prisión.
El Tribunal Oral Federal 3 de la Ciudad de Buenos Aires acreditó la responsabilidad de Notabartolo en carácter de autor de los delitos de “trata de personas, promoción de corrupción de menores, abuso sexual con acceso carnal y tenencia de abuso sexual de menores”.
En tanto, Raúl Ignacio Mermet fue sentenciado a diez años de cárcel como partícipe necesario de “trata de personas”, al tiempo que Andrés Fernando Charpenet y Leandro Agustín Aguiar recibieron la absolución por la asociación ilícita y la trata de personas, y se ordenó su inmediata excarcelación.
Angelotti Notabartolo deberá abonar a cuatro víctimas el equivalente a 20 salarios mínimos, mientras que se le impuso a Mermet el pago de 20 salarios mínimos, vitales y móviles a su damnificado.
De acuerdo con la acusación, las prácticas se llevaban a cabo en Capital Federal y las provincias de Buenos Aires y Misiones, al menos desde 1999 hasta marzo de 2023.
El caso fue denunciado por dos personas, hoy mayores de edad, quienes cuando tenían entre 11 y 14 años habrían sido reclutadas mediante engaños y trasladadas desde Misiones a Buenos Aires con fines de ser explotadas sexualmente. Esa persona era un hombre al que, en principio, solamente podían identificar con el nombre de pila.
Con orden judicial, la Superintendencia de Investigaciones de la Policía de la Ciudad comenzó la pesquisa en septiembre de 2022. En el lapso de seis meses, mediante escuchas y recopilación de testimonios, pudieron identificar a más personas que formaban parte activa de las maniobras, las cuales, según descubrieron, habían comenzado hacía más de 20 años, precisamente desde 1999.
Eso abrió la posibilidad de que pudieran surgir más testigos o víctimas, como los denunciantes.
Según indicaron, el cabecilla de la banda se encargaba de reclutar menores varones y corromperlos para luego obligarlos a ingresar al circuito de la prostitución infantil, ofreciéndolos a clientes con el fin de obtener dinero mediante la explotación sexual de esos chicos.
A través de engaños a las familias, las víctimas eran trasladadas a General Rodríguez, provincia de Buenos Aires, con la excusa de visitar a la madre del líder de la organización. Una vez allí, comenzaban los sometimientos y la entrega a los clientes.
Respecto a Notabartolo, en 2005 tuvo una causa en Apóstoles que se tramitó en el Tribunal Penal 1 de Posadas por “abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores en concurso ideal”. Estuvo detenido en la Unidad Penal VI de Procesados.
En junio de 2009, el Superior Tribunal de Justicia le negó un recurso de Casación presentado por su defensor. La causa terminó archivada.
En la causa nacional estuvo detenido durante cuatro meses el ex Gran Hermano Marcelo Corazza, quien ayer terminó absuelto. Uno de los episodios que se le atribuía fue declarado prescripto, mientras que los restantes no pudieron demostrarse con la certeza necesaria para dictar una condena.
La Justicia descartó, además, que los acusados hubieran conformado una asociación ilícita. Sin embargo, diferenció esa figura de los delitos de trata y explotación que consideró comprobados y por los cuales fueron sentenciados Angelotti y Mermet.






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