La comuna posadeña, a través de la Secretaría de Movilidad Urbana, inició el último miércoles un nuevo operativo de compactación de vehículos en el predio de la Dirección General de Tránsito, ubicado en Urquiza y Zapiola de ciudad capitalina. Esta medida forma parte del Régimen de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores establecido por la Ordenanza Municipal VI N.° 44.
PRIMERA EDICIÓN visitó el predio, donde los operarios trabajan con una máquina especial preparada para reducir en pocos segundos autos y motos en cuadrados metálicos. Previamente, se encuentran seleccionados los vehículos que cuentan con el permiso legal para el procedimiento, se los marca y se procede a su compactación.
Desde la Dirección de Control de Gestión la ingeniera Paulina Mattje contó que “el miércoles fue nuestra primera jornada donde se compactaron más o menos 30 vehículos y ahí vamos continuando, hoy (por el viernes) ya comenzamos con la compactación de las motos”. Asimismo, en relación a los plazos previstos para culminar con las tareas en el predio, estimó que “la idea es que dure más o menos tres semanas, siempre y cuando las condiciones climáticas lo permitan y la operatividad de la máquina también”.
El proceso
Para llevar a cabo la reducción de las unidades, el municipio debe seguir un procedimiento administrativo y legal coordinado con el Juzgado de Faltas. Sobre esta instancia previa de relevamiento, Mattje indicó que “nosotros venimos trabajando con el tema de la compactación desde abril del año pasado, donde armamos un inventario con la gente del Departamento de Secuestros Preventivos y esas listas se pasan al Juzgado de Faltas porque es el Juzgado el que lo tiene a su guarda”.
El proceso exige además cumplir con instancias de notificación pública antes de proceder a la destrucción definitiva de cualquier unidad retenida. Al detallar estas exigencias legales, la funcionaria afirmó que “una vez que el Juzgado nos autoriza, se publican edictos en el Boletín Oficial de la Municipalidad y en los diarios, donde el propietario tiene un cierto periodo de gracia para presentarse al Juzgado y reclamar o acreditar ser propietario del rodado”.
Solo una vez agotados los plazos y notificaciones formales, la comuna queda habilitada para ejecutar la medida sobre los rodados. Al respecto, la representante de Control de Gestión remarcó que “el Juzgado recién ahí nos dice si está autorizado este vehículo para compactar o no, nos libra un oficio y con ese oficio nosotros tenemos la certeza de que los vehículos que compactamos hoy están autorizados para destrucción”.

Los vehículos
En cuanto al volumen total de rodados que serán procesados, remarcaron que tendrán un impacto significativo sobre el parque retenido en el corralón. En ese sentido, Mattje confirmó que “en este operativo de compactación se van a compactar 60 vehículos y 460 motos aproximadamente”, lo que permitirá reducir el volumen de chatarra acumulada en el predio.
Acerca del corralón y los tipos de rodados que ingresan en este espacio, la ingeniera señaló que “teníamos 250 vehículos, de los cuales el 25% se va a compactar, y en el caso de las motos reducimos al 50% de la capacidad que tenemos”. Además, respecto a los autos, aclaró que “la mayoría que tenemos y que compactamos son abandonados en la vía pública”, a diferencia de las motos que mayormente proceden de secuestros por infracciones directas.
Sobre las razones por las cuales las motocicletas suelen acumularse en mayor proporción sin ser reclamadas por sus dueños, la funcionaria expuso los costos que deben afrontar los infractores. Al respecto, sostuvo que “aparte de pagar la multa por la infracción, también debe pagar el acarreo de la grúa y el tiempo de estadía, por lo que en motos las personas deciden no retirar porque con eso pueden pagar la cuota de una moto nueva”.
El mecanismo técnico utilizado para la reducción de los vehículos para el descarte se lleva a cabo mediante maquinaria especializada contratada para tal fin. En el funcionamiento del equipo en el predio, Mattje describió que “la compactación justamente se entiende como la destrucción a chatarra de los vehículos, la máquina levanta el auto con el gancho, lo coloca en la prensa, la prensa lo aplasta, dura una cuestión de minutos y tenemos un bloque de chatarra”.

Prevención
Más allá del ordenamiento del predio municipal, la medida persigue un fin sanitario y ambiental en la ciudad. En relación a los aspectos sanitarios del operativo, la ingeniera enfatizó que “los autos abandonados o en la vía pública en desuso generan contaminación, y si bien acá no genera un riesgo para la seguridad vial, sí genera una acumulación de residuos, por lo que buscamos hacer la descontaminación y mejorar la salud pública”.
De esta manera, la iniciativa contribuye a la prevención de enfermedades al eliminar potenciales criaderos del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue. Asimismo, el retiro de estas unidades disminuye los refugios para roedores e insectos, reduce la contaminación visual, favorece el reciclaje de materiales metálicos y libera espacio en el predio de la Dirección General de Tránsito para optimizar su funcionamiento.
Para que un vehículo pueda ingresar a la nómina de compactación, la normativa municipal establece plazos de permanencia mínimos que deben respetarse. Respecto a este marco regulatorio, la funcionaria detalló que “tienen que estar como mínimo 6 meses en el predio municipal y ahí recién estamos competentes de pedir la compactación, según la Ordenanza VI N.° 44 que nos dice cómo tenemos que proceder”.
Por último, desde la comuna posadeña compartieron que continuarán las tareas para evitar la acumulación de vehículos. Respecto a la planificación a futuro, Mattje señaló que desde la gestión municipal actual se realizaron tres compactaciones y “cada dos años se hace una y estamos previendo, con la cantidad de vehículos que tenemos, sacar una nueva para el año próximo”.










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