La solidaridad en Eldorado se sigue multiplicando gracias a la tarea de la docente Eugenia Rosko y su red de colaboradores en barrios e instituciones. Es que después de llegar con una entrega de alimentos no perecederos a dos escuelas de la zona, siguió juntando donaciones y quiere llegar a nuevos barrios con ropa de abrigo.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, la docente detalló que hoy trabajan en varios frentes para reforzar la ayuda a las familias, sobre todo después de la llegada del frío y de que las donaciones recaudadas sean suficientes como para empezar a pensar en nuevos horizontes solidarios.
Tres frentes de trabajo
El primer punto de la red solidaria es el esquema de “ida y vuelta” que desde 2017 caracteriza la tarea de Rosko: llevan donaciones de ropa a barrios vulnerables de Eldorado y les ofrecen intercambiar cinco objetos o prendas de vestir por un producto no perecedero.
Aunque la donación del alimento no es obligatoria, es el primer paso solidario: esos productos son entregados a comedores y escuelas públicas. Las últimas beneficiadas fueron el BOP 24 y el BOP 30, de Montecarlo y Eldorado, que les sumaron donaciones de sus propios docentes y así armaron canastas familiares para sortear. “Funciona como una rifa para recaudar fondos y mejorar la estructura edilicia, para la merienda o lo que necesiten dentro de la institución”, contó Rosko.
La idea de este intercambio surgió por dos motivos: que las personas seleccionen prendas u objetos que realmente necesiten y que se arme una red “que no se queda solamente en ese momento, queda algo para la gente”, sostuvo la docente.
El segundo frente de trabajo es extenderse a nuevos barrios. Rosko aseguró que cuenta con nuevas donaciones y que quiere contactarse con referentes barriales que quieran sumarse a la iniciativa: “Ahora estoy juntando más (donaciones) y como hace frío y tengo ropa de invierno, lo ideal sería poder entregar en algún barrio”.
El último punto de la red se contactó para donar mobiliario desde otra provincia. “Tenemos un señor de Buenos Aires, Luis Felipe se llama, que tiene una carpintería y en sus tiempos libres está haciendo mesitas, sillitas para traer a Misiones y poder donar acá”, contó Rosko. Ahora necesitan gestionar el transporte, también de manera solidaria. La idea es concretar esa gestión para el Día del Niño.
Para saber más o colaborar con este trabajo solidario, contactarse con Eugenia al 3751 567449.






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