La llegada de las bajas temperaturas a la provincia trajo al Hogar Santa Teresita de Posadas una jornada especial para sus 40 residentes: un “día de shopping” para elegir, entre las donaciones solidarias que llegan al lugar, la ropa de abrigo que vestirán en la época invernal.
Mónica Spaciuk, directora del espacio, contó en entrevista con PRIMERA EDICIÓN que apenas iniciado este invierno tienen la demanda de abrigos cubierta gracias a la solidaridad de la comunidad: “Estamos muy agradecidas porque siempre nos sentimos contenidas al respecto, siempre nos están acercando ropa. Son 40 nenas que tenemos de distintas edades. Entonces se complica a la hora de que estén abrigadas”, aseguró.
Para estas niñas y adolescentes, la jornada va mucho más allá de cubrir una necesidad. “Ellas eligen la ropa, se prueban qué les queda, igual que los zapatos. Es lindo. Muchas de nuestras nenas por ahí no tienen la posibilidad de comprarse ropa. De elegir, de ir a una tienda o a un lugar donde vendan y decir ‘yo quiero esto’. me pruebo, veo cómo me queda. Otra puede opinar. Entonces tratamos que esos espacios sean de eso”, contó la directora.
Elegir y compartir
El momento de encontrarse frente a las pila de donaciones, es un momento que, en palabras de Spaciuk, “es muy lindo”, porque le permite al equipo de Santa Teresita restituirles la oportunidad de elegir a sus residentes.
Spaciuk contó que “se las puede conocer más en estos espacios”, porque además de elegir qué les gusta y qué vestir, explorando su propia identidad, toman esa decisión en compañía de sus compañeras. Eso les permite trabajar cuestiones como aprender a compartir.
“A veces tenemos la que todo quiere para sí. Toma un montón de ropa o elige la más linda y por ahí la que es más tímida, no es tan líder, queda relegada. Entonces buscamos darle espacio a esas niñas, que las otras también aprendan a ceder al hecho de compartir. Es muy importante eso”, contó.
En esta oportunidad, las donaciones les permitieron cubrir la ropa de abrigo, de cama y el calzado que necesitaban las niñas y adolescentes por la llegada del frío. En el día de shopping, todo se definió “a prueba y error”, con mucho debate previo. “Entre ellas generalmente dicen ‘ese te queda lindo’, ‘ese no’. Que puedan decir, ‘entre estos abrigos, me gusta este’, ‘me pruebo a ver cómo me queda’. Es darles esa oportunidad también”, aseguró Spaciuk.
Identidad femenina
Esta dinámica creativa para entregar las donaciones a las niñas va en sintonía con algo más profundo que trabajan con distintas actividades en el hogar: la autoestima y la identidad femenina.
“Siempre buscamos destacar el ser mujer, en todo lo que hacemos. Como mujeres tenemos características que tenemos que potenciar. Todo lo que sea creatividad, lo que sea el cuidado personal. En todo lo que somos, tenemos que demostrar que somos mujeres”, aseguró Spaciuk,
Y aunque “es muy desafiante que el hogar sea interesante para todas las edades”, detalló que hoy les brindan talleres de teatro, lectura, crochet, taekwondo, danza e incluso ya tienen su academia de oficios para las más grandes. Allí aprenden peluquería, manicuría y, próximamente, informática.






Discussion about this post