Tres enfermeros que atendieron a Diego Armando Maradona durante su internación domiciliaria en el country San Andrés declararán este jueves, 25 de junio, en el juicio por la muerte del célebre futbolista, por lo que se espera una audiencia clave en un juzgamiento por demás traumático.
Fuentes del caso informaron a la Agencia Noticias Argentinas que se trata de Aldo Arnez Zenteno, Tamara Débora Mansilla y Diana Loreley Cáceres, profesionales pertenecientes a Medidom, la empresa de cuidados domiciliarios contratada por Swiss Medical para el tratamiento del paciente en Benavídez.
Todos ellos integraron el grupo de WhatsApp “Tigre”, un chat clave en el caso, ya que allí avisaban si Maradona se dejaba tomar los signos vitales, si ingería los medicamentos y sus distintos estados de ánimo.
Cinco de los especialistas que participaban de las conversaciones desarrolladas en la conocida aplicación de mensajería instantánea eran el coordinador del equipo de enfermería, Mariano Perroni; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico clínico Pedro Di Spagna; y los enfermeros Ricardo Almirón y Dahiana Madrid.
Todos ellos están acusados por el presunto homicidio simple con dolo eventual del astro argentino, pero la única que afrontará un juicio por jurados populares será Madrid.
El mundialmente conocido jugador y también ex-entrenador falleció el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años como consecuencia de un edema agudo de pulmón secundario y una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada.
El neurocirujano y exmédico de confianza de Maradona, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; y el psicólogo Carlos Díaz son los otros tres imputados. El delito por el que se los acusa prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión, según lo establecido por el Código Penal argentino.
Di Spagna le respondió a Luque
Pedro Di Spagna, médico clínico, pidió la palabra en la última jornada para contestarle al neurocirujano Leopoldo Luque que su función era únicamente la de interconsultor y que las decisiones recaían en quienes estaban a cargo del tratamiento.
“Él era el médico de cabecera. Los médicos interconsultores, como fui yo, solamente podemos sugerir. La decisión final es de los médicos tratantes”, respondió Spagana a los dichos de Luque que dijo a principios de la semana que “Nunca jamás tomé el rol de médico clínico de él”.
FUENTE: Noticias Argentinas






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