Los recientes ataques protagonizados por perros en distintos barrios de Posadas volvieron a poner sobre la mesa una discusión que cada vez genera más preocupación entre vecinos, profesionales y autoridades: ¿quién responde cuando un animal causa daños? ¿Es necesario avanzar hacia sistemas de identificación obligatoria de mascotas?.
El debate cobró fuerza luego de varios episodios denunciados públicamente y de la intervención de organismos municipales. A ello se suma una propuesta impulsada por especialistas veterinarios que plantea la identificación de los animales mediante microchips vinculados a sus tutores responsables.
Desde el punto de vista legal, la respuesta es clara: cuando un animal provoca daños, quien responde es su propietario o la persona que tiene su guarda y cuidado.
El Código Civil y Comercial argentino adopta un criterio amplio de responsabilidad respecto de los daños causados por animales. En términos sencillos, quien tiene un animal bajo su cuidado debe responder por las consecuencias que éste provoque, salvo situaciones excepcionales previstas por la ley.
Sin embargo, más allá de la responsabilidad posterior al hecho, hoy la discusión se centra en la prevención.
Cada vez más municipios del país analizan mecanismos destinados a identificar adecuadamente a los animales domésticos y a sus responsables, como por ejemplo el Municipio de Salto Encantado a través de la Ordenanza N°89.
En Misiones también comenzaron a aparecer iniciativas orientadas a fortalecer los sistemas de registro, identificación y control de mascotas, en línea con propuestas impulsadas por profesionales veterinarios y organismos vinculados a la salud animal.
La finalidad de estas herramientas no es sancionar a los propietarios responsables, sino facilitar la identificación de los animales, mejorar los controles sanitarios, combatir el abandono y permitir una rápida localización de los responsables cuando se producen incidentes.
En ese contexto, la incorporación de microchips aparece como una alternativa que ya se utiliza en numerosas ciudades del mundo. El sistema permite asociar cada animal a un tutor responsable mediante un código único de identificación.
Los especialistas sostienen que estas medidas pueden transformarse en herramientas eficaces para promover una tenencia responsable y fortalecer la convivencia urbana.
La discusión, en definitiva, ya no pasa únicamente por determinadas razas o por hechos aislados. El verdadero desafío consiste en construir mecanismos que permitan prevenir conflictos, proteger a las personas, resguardar a los animales y garantizar que cada mascota tenga un responsable claramente identificado.
Porque detrás de cada mascota siempre existe una persona responsable de su cuidado, control y convivencia con el resto de la comunidad.








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