La conmoción generada por un insólito y trágico accidente ocurrido en Córdoba sumó este jueves un desenlace fatal. Lucila Pagani, de 47 años, falleció luego de permanecer varios días internada con graves quemaduras sufridas cuando el teléfono celular que estaba cargando dentro de un automóvil explotó durante un viaje.
El episodio había ocurrido el pasado domingo por la noche sobre la ruta E-53, en la provincia mediterránea. La mujer viajaba como acompañante en un Renault Sandero cuando, por causas que aún son materia de investigación, el dispositivo móvil que se encontraba conectado para su carga detonó dentro del habitáculo.
La explosión provocó una situación de extrema tensión dentro del vehículo. Según la información difundida por medios cordobeses, el conductor, un hombre de 43 años, se desorientó tras el estallido y perdió el control del rodado. Como consecuencia, el automóvil terminó impactando contra una alcantarilla ubicada en el acceso a un establecimiento rural y luego quedó detenido en una zanja al costado del camino.
El doble incidente, originado por la explosión y agravado por el posterior choque, dejó a la mujer con severas lesiones. Pagani sufrió politraumatismos y quemaduras de consideración en distintas partes del cuerpo, por lo que fue trasladada de urgencia al Instituto del Quemado de Córdoba.
Desde el momento de su ingreso, el cuadro clínico fue considerado delicado. La paciente permaneció internada en la unidad de terapia intensiva bajo estricta observación médica y con asistencia respiratoria mecánica debido a la gravedad de las heridas.
A pesar de los esfuerzos realizados por el equipo sanitario, su estado continuó siendo crítico durante los días posteriores al accidente. Finalmente, este jueves se confirmó su fallecimiento a raíz de una severa afección en las vías respiratorias derivada de las quemaduras sufridas durante el episodio.
El conductor del vehículo también resultó lesionado, aunque con heridas de menor gravedad. Tras recibir atención médica en el Hospital Municipal de Unquillo, quedó fuera de peligro y evoluciona favorablemente.
Mientras tanto, las autoridades continúan investigando las circunstancias exactas que desencadenaron la explosión. Los peritos intentan establecer si el desperfecto estuvo relacionado con el teléfono, la batería, el cargador utilizado o algún otro factor que pudiera haber provocado el estallido dentro del auto.






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