Casi 12 millones de argentinos están endeudados con financieras no bancarias y la morosidad se triplicó en dos años, según un informe de Fundación Éforo que pone en evidencia las crecientes dificultades de los hogares para cumplir con sus compromisos de pago.
El dato más impactante del relevamiento es que la deuda promedio por persona pasó de $337.000 en diciembre de 2023 a más de $1.000.000 en enero de 2026.
El volumen total financiado por proveedores no financieros, como fintech, mutuales y tarjetas no bancarias escaló en ese período de $3,2 billones a $11,8 billones, según el documento citado por Noticias Argentinas.
“Los datos muestran una realidad ambivalente. Más argentinos acceden al crédito, pero una parte creciente de los hogares lo hace en condiciones cada vez más exigentes y con mayores dificultades para sostener sus compromisos financieros”, señaló Carla Pitiot, vicepresidenta de Fundación Éforo.
El costo del financiamiento agrava el cuadro. Las tasas de préstamos personales en bancos se ubicaron entre el 70% y el 90% nominal anual durante 2025 y comienzos de 2026, pero en las financieras no bancarias promediaron el 129%. Esa brecha golpea especialmente a quienes no logran acceder al sistema bancario tradicional.
Pitiot advirtió que “el aumento simultáneo de la deuda promedio y de la morosidad sugiere que estamos frente a una señal de alerta que merece seguimiento, especialmente en los sectores de menores ingresos”.
El único segmento que escapa a esta tendencia es el crédito hipotecario, que registró un crecimiento real interanual superior al 50% con niveles de mora muy por debajo del promedio del sistema.
Para Fundación Éforo, el panorama revela un mercado crediticio cada vez más partido en dos: el sistema formal crece en líneas de largo plazo, mientras los sectores más vulnerables acumulan deudas más caras y mayores tasas de incumplimiento.
El informe concluye que esta dinámica plantea desafíos urgentes en materia de inclusión financiera, protección al consumidor y estabilidad económica.
Cuatro de cada diez jóvenes está endeudado

La morosidad entre los jóvenes argentinos alcanzó los niveles más altos del sistema financiero ampliado y ya roza el 40%, en un contexto de creciente endeudamiento familiar y deterioro de los indicadores de pago.
Según un informe de Analytica, el 26,9% de los deudores presenta mora tardía, mientras que las mayores dificultades se observan entre quienes tienen entre 18 y 30 años y entre aquellos que recurren a entidades no financieras como fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de consumo y casas de electrodomésticos.
El relevamiento identificó a 19,8 millones de personas con algún crédito dentro del sistema financiero ampliado. La deuda total de las familias asciende a $74,2 billones, equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB). Del total, el 82,4% corresponde a bancos, el 10,1% a fintech y el 7,5% restante a otras entidades de financiamiento.
Uno de los datos más relevantes del informe es el peso creciente del endeudamiento fuera del sistema bancario tradicional. De los casi 20 millones de deudores relevados, 5,5 millones mantienen obligaciones exclusivamente con proveedores no bancarios de crédito, mientras que 14,3 millones poseen al menos una deuda con bancos, independientemente de que también tengan compromisos con otras entidades.
La consultora destacó que durante 2025 la desocupación juvenil aumentó de manera significativa. Entre las mujeres de 14 a 29 años pasó del 13,8% al 16,8%, mientras que entre los hombres avanzó del 12,5% al 16,2%. Según el informe, esta combinación de dificultades laborales y problemas de pago genera un deterioro del historial crediticio que podría afectar el acceso al financiamiento formal durante un período prolongado.
Las fintech muestran mayores niveles de mora

Analytica advirtió que 5,3 millones de personas se encuentran en mora tardía, lo que representa el 26,9% del total de deudores. Sin embargo, la situación presenta diferencias significativas según el tipo de entidad financiera.
Entre quienes tienen deudas únicamente con bancos, el porcentaje de morosos alcanza el 19,2%. En cambio, entre aquellos que se financian exclusivamente a través de fintech, la tasa asciende al 28,9%, reflejando un mayor nivel de vulnerabilidad entre quienes recurren a estas herramientas de crédito.
Cuando el análisis se realiza sobre el volumen de préstamos otorgados, la diferencia también resulta significativa. La irregularidad de cartera se ubica en 11,9% en los bancos, trepa al 21,6% en las fintech y alcanza el 43,1% en el resto de las entidades no financieras.
Según Analytica, dentro de este último grupo existen $2,7 billones de deuda irregular, de los cuales $1,4 billones corresponden a tarjetas de consumo y préstamos a sola firma.
La distribución geográfica del fenómeno también muestra fuertes contrastes. Las provincias del norte del país registran los niveles más elevados de morosidad. San Juan encabeza el ranking con una tasa de deudores morosos del 36%. En el extremo opuesto aparecen la Ciudad de Buenos Aires, con 16,1%, La Pampa (19,5%) y Neuquén (23,6%).
Por último, la relación entre ingresos y capacidad de pago también se observa dentro de las distintas categorías del monotributo. Los contribuyentes de menores ingresos presentan los peores indicadores de mora. En los niveles de facturación más altos, esos indicadores descienden.
Aumentan los “deudores irrecuperables”

Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) señaló que en marzo había 3.384.299 personas humanas con deudas que acumulaban atrasos de un año o más, categoría que el sistema financiero clasifica como “deudor irrecuperable”. La cifra representa un aumento interanual del 93%: son 1,6 millones de personas más que hace un año en la peor situación crediticia posible.
Según el relevamiento, el sistema financiero y no financiero reúne actualmente a 20,6 millones de personas endeudadas. De ese total, el 16% se encuentra en situación 5 (“deudores irrecuperables”), el escalón más crítico de mora. Un año atrás, ese porcentaje era del 9%.
El trabajo remarcó que el deterioro no se explica por un aumento masivo de nuevos tomadores de deuda sino por un empeoramiento de los perfiles crediticios. “El aumento de la cantidad de los deudores en situación 5 no se debe a un aumento de la cantidad de deudores, se debe a un empeoramiento de los perfiles de deuda”, indicó el informe.
En paralelo, también cayó la cantidad de personas que todavía logran mantenerse al día con sus pagos: hay 785.307 menos en la categoría de “deudores situación 1” (que pagan a término) respecto de marzo del año pasado.
La radiografía por montos adeudados muestra además que las dificultades para pagar se concentran con mayor fuerza entre quienes tienen deudas más bajas. El informe del Instituto Argentina Grande señaló que el decil más bajo de endeudamiento (personas que deben hasta 83.000 pesos) presenta una tasa de morosidad del 35%. El segundo decil, integrado por quienes adeudan entre 83.001 y 206.000 pesos, exhibe exactamente el mismo porcentaje.
La conclusión del estudio apunta a que los niveles de incumplimiento más altos se registran entre personas que utilizan el crédito para cubrir consumos cotidianos y que cuentan con menor capacidad de absorber aumentos de tarifas, alimentos y servicios financieros. “3,5 de cada 10 pesos que adeudan tienen más de tres meses de retraso en su pago”, detalló el informe al describir la situación de esos segmentos.






Discussion about this post