Un informe elaborado por profesionales del Grupo de Recursos Naturales del INTA Estación Experimental Agropecuaria Corrientes advirtió sobre la posibilidad de que se desarrolle un evento El Niño de intensidad moderada a muy fuerte durante la segunda mitad de 2026, con potenciales consecuencias sobre gran parte del territorio correntino.
El trabajo, realizado por Ditmar B. Kurtz, Griselda I. Saucedo, Carolina Fernández López y Alba R. Perucca, analiza la evolución reciente del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un patrón climático que modifica la temperatura de las aguas del océano Pacífico tropical y que históricamente ha tenido una fuerte influencia sobre el régimen de lluvias en el noreste argentino.
Según el informe, a mediados de mayo de 2026 el Pacífico ecuatorial mostraba una rápida transición hacia condiciones propias de El Niño. Los modelos internacionales asignan actualmente una probabilidad de hasta el 98% de que el fenómeno se consolide entre mayo y julio de este año y se mantenga durante gran parte de 2026 e incluso el verano de 2027.
Los especialistas explicaron que, cuando se desarrolla un evento de estas características, suele generar precipitaciones por encima de los valores normales en la región. Como consecuencia, pueden producirse extensas áreas encharcadas, anegadas e inundadas, con impactos sobre poblaciones urbanas, caminos, puentes, infraestructura rural y actividades productivas.
En el sector agropecuario, los excesos hídricos pueden derivar en pérdidas de cultivos anuales y perennes, disminución de rendimientos, deterioro de la calidad de los granos, proliferación de enfermedades y mortandad de ganado. Además, las inundaciones afectan la transitabilidad y complican la logística de producción y comercialización.
Los investigadores señalaron que, si bien todavía existe incertidumbre respecto de la intensidad final que alcanzará el fenómeno, los indicadores actuales permiten considerar escenarios que van desde un evento moderado hasta uno muy fuerte. Por ello recomendaron realizar un seguimiento permanente de los pronósticos y fortalecer las medidas de prevención y monitoreo.
Como referencia histórica, el trabajo toma en consideración el evento El Niño de 1997-1998, uno de los más intensos registrados. Sin embargo, los autores aclararon que no se espera necesariamente una repetición exacta de aquellas condiciones, sino que ese antecedente sirve para dimensionar la magnitud de los impactos que podrían registrarse ante precipitaciones extraordinarias.
El informe destaca además que Corrientes posee una marcada vulnerabilidad natural frente a los excesos hídricos, ya que en condiciones normales cerca del 38% de su superficie se encuentra cubierta por agua. Esta característica convierte a la provincia en una de las más sensibles del país frente a eventos climáticos extremos asociados al fenómeno El Niño.






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