Después de una fase regular marcada por la irregularidad, los ajustes tácticos y un proceso de construcción que demandó paciencia, CAPRI afrontará los octavos de final de la Liga Federal de Básquetbol con renovadas expectativas. El conjunto posadeño cerró la primera etapa en el sexto puesto de la Zona Norte B y ahora se medirá con San Lorenzo de Monte Caseros en una serie que encuentra al equipo misionero atravesando su mejor momento.
Así lo entiende su entrenador, Eduardo Díaz, quien realizó un extenso balance del recorrido realizado hasta aquí y dejó en claro que, más allá de los resultados, el crecimiento del grupo es uno de los aspectos que más lo entusiasma de cara a la fase decisiva del certamen.
“La fase regular fue positiva, aunque no terminamos donde nos habíamos planteado al inicio. Nuestro objetivo era estar entre los cuatro primeros, pero la zona fue muy dura y muy pareja. Nos costó mucho encontrar una regularidad como equipo”, reconoció el entrenador en diálogo con el programa “La Hora Deportiva”, que conduce Ángel Miño en FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Sin embargo, el técnico entiende que la paridad que caracterizó a la conferencia durante toda la temporada abre el panorama para los cruces eliminatorios.
“Al ser una zona tan pareja, creo que ahora en playoffs es para cualquiera. No veo grandes diferencias entre los equipos que clasificaron”, sostuvo.
Un equipo que tardó en encontrarse
A lo largo de la fase regular, CAPRI mostró rendimientos oscilantes. En varios encuentros dominó largos pasajes del juego, pero terminó sufriendo derrotas inesperadas producto de caídas bruscas en su rendimiento.
Díaz admitió que fue una situación que preocupó al cuerpo técnico durante buena parte del torneo.
“Nos costó muchísimo durante toda la fase regular tener esos baches negativos dentro de los partidos. Había momentos donde hacíamos las cosas muy bien y otros donde perdíamos intensidad o claridad. Y cuando entrábamos en esos baches, era muy difícil salir”, explicó.
A pesar de ello, el entrenador aseguró que nunca perdió la confianza en el trabajo que venía realizando el plantel.
“Como equipo veníamos trabajando bastante bien. Lo que no encontrábamos era una explicación clara de por qué los resultados no reflejaban muchas veces lo que se veía en los entrenamientos o incluso en varios tramos de los partidos”, señaló.
La charla que cambió la dinámica del equipo
Uno de los puntos de inflexión en la temporada llegó cuando el cuerpo técnico decidió abrir un espacio de diálogo profundo con los jugadores.
Según reveló Díaz, esa conversación permitió identificar aspectos que estaban afectando el funcionamiento colectivo.
“Después de una larga charla con los chicos, ellos pudieron expresar en qué lugar de la cancha se sentían más cómodos y cuáles eran las acciones que mejor se adaptaban a sus características. Esa sinceridad fue muy importante para nosotros”, contó.
A partir de ese intercambio comenzaron a redefinirse funciones y responsabilidades dentro del equipo.
“Había algunos roles que no estaban del todo claros o que quizás nosotros imaginábamos de una manera y los jugadores los sentían de otra. Cuando logramos ordenar eso, el equipo empezó a soltarse mucho más”, explicó.
Para el entrenador, esa apertura al diálogo terminó fortaleciendo al grupo.
“Tenemos un grupo humano excelente. Siempre hubo comunicación y predisposición para hablar las cosas. Eso fue fundamental para poder crecer”, destacó.
La defensa como punto de partida
Otro de los aspectos que CAPRI logró corregir durante la segunda mitad de la fase regular fue su identidad defensiva.
Díaz recordó que desde el inicio del proyecto buscó construir un equipo agresivo e intenso, aunque el mensaje tardó en consolidarse dentro de la cancha.
“Con el scouting, los videos y las charlas empezamos a analizar qué nos daba resultados. Y nos dimos cuenta de que nuestras mejores estadísticas ofensivas aparecían cuando nuestra defensa era agresiva”, afirmó.
Esa conclusión terminó convirtiéndose en una guía para el equipo.
“Era la filosofía que yo buscaba desde el principio. Cuando logramos sostenerla durante más tiempo, los resultados empezaron a acompañar”, explicó.
“Todavía estamos en construcción”
Aunque CAPRI llega a los playoffs con una clara mejoría en su rendimiento, el entrenador considera que el equipo aún no alcanzó su techo.
“Nosotros todavía estamos en construcción”, aseguró el técnico, al tiempo que fundamentó esa afirmación en las particularidades del formato de competencia.
“Estos torneos son muy cortos. Nos conocemos hace muy poco tiempo entre todos. Imaginate que recién terminando la fase regular seguimos descubriendo potenciales en jugadores y acciones que por ahí no teníamos identificadas”, comentó.
Incluso señaló que algunas referencias previas sobre determinados basquetbolistas terminaron siendo erróneas.
“Había conceptos que nos habían transmitido sobre algunos jugadores y después, trabajando día a día, descubrimos otras virtudes que no estaban contempladas. Eso habla de que todavía hay margen para seguir creciendo”, indicó.
Por eso, el técnico se anima a proyectar una versión aún mejor de su equipo.
“Hoy llegamos a una mejor versión, pero sinceramente creo que todavía podemos dar un poco más”, remarcó.
San Lorenzo, un rival conocido
En los octavos de final, CAPRI se enfrentará a San Lorenzo de Monte Caseros, un rival al que conoce bien porque compartieron grupo durante toda la fase regular.
Los antecedentes muestran una victoria para cada uno.
El conjunto correntino ganó en su cancha por diez puntos, mientras que CAPRI se impuso en Posadas por una diferencia de quince unidades.
Para Díaz, el emparejamiento resulta favorable. “Entre todos los rivales que nos podían tocar, creo que nos tocó el que mejor nos podía haber tocado”, afirmó.
No obstante, evitó confiarse y destacó la fortaleza del rival como local. “San Lorenzo perdió solamente un partido en su cancha durante toda la fase regular. Eso demuestra lo difícil que es jugar allá”, advirtió.
Optimismo pese a la fortaleza correntina
Más allá de la localía de los correntinos, en CAPRI existe confianza por lo mostrado en los enfrentamientos previos.
“Nosotros tuvimos quizás nuestro mejor partido de toda la fase regular en la cancha de ellos, incluso a pesar de haber perdido. Esa actuación nos dejó muchas cosas positivas”, recordó.
Por eso considera que el equipo tiene herramientas para competir de igual a igual.
“Venimos en ascenso. Estamos creciendo como grupo y llegamos en un momento importante del torneo”, sostuvo.
La serie que puede marcar el rumbo
La llave de octavos comenzará el próximo martes en Posadas, donde CAPRI intentará hacerse fuerte para viajar con ventaja a Corrientes.
“El primer partido será el martes 9 acá de local. Después jugaremos el 13 en Monte Caseros y, si hace falta un tercer encuentro, será el 14 también allá”, confirmó el entrenador.
La localía podría jugar un papel determinante en una serie que se anticipa equilibrada.
Mientras tanto, el cuerpo técnico trabaja para que el equipo llegue en las mejores condiciones posibles.
“Estamos tratando de llegar de la mejor manera al partido número uno. Sabemos que los detalles van a marcar diferencias”, señaló.







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