Un informe elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado sostiene que Misiones es la provincia con menor porcentaje de personas ubicadas a menos de cinco kilómetros de una farmacia (contando ida y vuelta), con apenas el 42,6% de la población, mientras un 19% debe recorrer entre 25 y 50 kilómetros y un 11,7% necesita trasladarse hasta 100 kilómetros para acceder a un punto de venta de medicamentos.
Los datos nacionales, que ubican a Misiones como la provincia con más dificultades en acceso y distribución de farmacias, son utilizados para fundamentar una posible flexibilización del sector farmacéutico, que incluiría la habilitación de nuevas modalidades de venta y distribución, como el delivery y la oferta digital de medicamentos de venta libre.
Desde el Ministerio de Salud Pública, responsable de la habilitación de los centros de venta en toda la provincia, plantearon que el análisis no contempla la distribución poblacional, la estructura sanitaria provincial ni la red pública de atención primaria.
“Nuestra fortaleza es justamente la distribución de los centros de salud de atención primaria (CAPS), que tienen como objetivo estar más cerca de la gente”, aseguró a PRIMERA EDICIÓN la directora de Farmacia de la cartera sanitaria, Rossana Galeano, quien marcó diferencias con la interpretación que hace la Nación sobre el acceso a medicamentos.
La funcionaria precisó que actualmente Misiones cuenta con 596 farmacias privadas habilitadas (200 de ellas ubicadas en Posadas) y diez botiquines autorizados para funcionar en localidades donde todavía no hay profesionales farmacéuticos radicados. A esa red, se suman 368 CAPS distribuidos en las seis zonas sanitarias, además de 11 hospitales de nivel III y otros 40 centros de los niveles I y II.
Según Galeano, la Ley XVII Nº 93 (que regula la actividad farmacéutica desde hace casi 10 años) permitió ordenar la distribución geográfica de las farmacias en función de la población de cada municipio y garantizar un aspecto que deja fuera el informe nacional: los controles sobre el almacenamiento, la dispensa y trazabilidad de los medicamentos.
Lograr alcance territorial
La responsable de la Dirección de Farmacia consideró que los resultados del informe nacional pueden explicarse por las características geográficas de Misiones y la forma en que está distribuida la población. “Tenemos mucha distancia entre localidades y muchos sectores de reserva”, señaló.
Las zonas del norte y noreste provincial se llevaron una mención especial de Galeano, debido a sus extensiones de monte, colonias y parajes con baja densidad poblacional. En esos casos, aseguró que el acceso sanitario no se sostiene con farmacias privadas, sino mediante la red pública de atención primaria.
Por eso, remarcó que los CAPS cumplen un rol central para acercar medicamentos y “por ello tenemos esta cantidad distribuida en toda la provincia”, sostuvo.
También agregó que en las localidades donde todavía no existe una farmacia habilitada funcionan botiquines autorizados bajo otra normativa específica, con control de Salud Pública.

Debates por la flexibilización
El otro eje de la discusión es el impacto que trae flexibilizar la venta de medicamentos de venta libre y habilitar modalidades como la compra online, uno de los puntos impulsados desde la Nación a partir de su diagnóstico sobre accesibilidad.
En este aspecto, Galeano evaluó que el debate no debe reducirse únicamente a la cercanía física de una farmacia, sino también al modo en que se dispensa y controla cada medicamento, aún cuando se refiere a los fármacos de mayor circulación.
“Venta libre no quiere decir sin sugerencia de un profesional idóneo”, advirtió Galeano y profundizó que “no se limita solamente a ‘es venta libre, lo tomo como quiero y cuando quiero’. Hay una responsabilidad que nos supera (en referencia a los profesionales de farmacia), en el sentido de que uno tiene que estar atento a que no se solape algún síntoma o alguna situación más compleja”.
Según explicó, incluso medicamentos de uso común, como analgésicos o antifebriles, necesitan orientación para evitar riesgos sanitarios como la automedicación o interacciones entre fármacos.
Por eso, la directora de Farmacia insistió en “el rol sanitario y social” del farmacéutico, más allá de la entrega del producto. “Somos nosotros los que hacemos el detalle de ver si el paciente entendió cada cuánto tiene que tomar el medicamento y aseguramos que hizo la cadena comercial que corresponde desde el laboratorio hasta las manos del paciente”, puntualizó.
Por último, remarcó que “existen controles vinculados al almacenamiento, la conservación y la cadena de frío de determinados tratamientos”, especialmente en medicamentos de mayor complejidad.







Discussion about this post