La Biofábrica Misiones cerró una nueva etapa productiva con la entrega total de 100.000 plantines de menta piperita destinados a un productor privado de Campo Grande. La última remesa, compuesta por 10.800 unidades, marcó el cierre de un proceso planificado en cinco etapas y consolidó un avance en el desarrollo de aromáticas con perfil industrial en la provincia.
La iniciativa se inscribe en una estrategia que apunta a diversificar la matriz productiva misionera y potenciar el agregado de valor en origen. En este caso, la menta piperita se proyecta como un insumo clave para la elaboración de blends orientados al mercado externo, especialmente en combinación con productos tradicionales como la yerba mate y el té.
Desde la empresa destacaron que la variedad entregada responde a estándares de calidad exigidos por la demanda internacional. Agustina Franco, responsable del vivero, explicó que se trata de una especie “altamente demandada para realizar mezclas con productos regionales”, lo que permite “darles un valor agregado con estándares internacionales”. En esa línea, remarcó que el destino de esta producción está directamente vinculado a la exportación.

El proceso de desarrollo de los plantines se realiza de manera integral en las instalaciones de la Biofábrica, bajo protocolos técnicos específicos. La producción comienza con la selección de plantas madre y la aplicación de técnicas de macropropagación a través del estaqueo. Luego, los ejemplares atraviesan una etapa de aclimatación que se extiende por aproximadamente un mes, antes de ingresar al período de rustificación, instancia en la que adquieren mayor resistencia para su traslado y posterior implantación en campo.
Este esquema permite garantizar uniformidad genética, sanidad vegetal y adaptación a las condiciones productivas, factores determinantes para cumplir con los requerimientos de mercados exigente





