Este jueves, cuatro días antes de su cita para ser juzgado por “homicidio simple” ante el Tribunal Penal 1 de esta capital, Arnaldo José Sanabria (44) admitió su culpa ante el fiscal Vladimir Glinka y el defensor oficial 3, Mario Sebastián Ramírez y aceptó una pena de 14 años de prisión efectiva por matar a golpes y calcinar, en una hoguera donde había asado chorizos horas antes, a Ramón Alberto Giménez.
El asesinato por el que reconoció su culpa, en audiencia de visu de juicio abreviado, ocurrió durante la madrugada del martes 8 de diciembre de 2020 en el barrio Cruz del Sur en el paraje Nemesio Parma, jurisdicción zona oeste de Posadas.
Alias “Roger”, Sanabria un año antes había recuperado la libertad por un caso de tentativa de homicidio en 2015 y se vinculó el ataque a “Monchi” Giménez, entonces de 42 años y que padecía un grado inicial de retraso madurativo, al testimonio que ofreció oportunamente y que ayudó a la primera condena.
Como lo adelantó PRIMERA EDICIÓN la semana pasada, el debate oral en el Tribunal Penal 1 de calle La Rioja 1561, estaba previsto su inicio para el lunes próximo y tenía agendada nueve audiencias durante las que debían declarar 32 testigos ya notificados. El TP-1 iba a estar conformado por Gustavo Arnaldo Bernie como presidente y los vocales Viviana Gladis Cukla y Miguel Mattos (subrogante).

Juntada de amigos
De acuerdo lo reconocido por “Roger” Sanabria, la secuencia del crimen se inició el lunes 7 de diciembre de 2020 cuando el encartado fue hasta el barrio Tacurú de Posadas, a bordo de su motocicleta Motomel 200 blanca y negra buscar a “Monchi” para llevarlo a su casa en un sector de asenatamiento del barrio Cruz del Sur en Parma.
Desde el mediodía comenzaron a beber y se fueron sumando amistades a la ronda: a las 15 apareció José Luis Vargas, invitado a comer choripanes y aportar un equipo audio y escuchar música. Pocas horas después se agregó Rodrigo López a la tertulia de tragos de bebidas alcohólicas varias.
Ya durante los primeros minutos del Día de la Virgen, 8 de diciembre, apareció Braian Abelardo De Lima, para buscar a su padre José Vargas y que regresara a dormir a su casa.
Siempre de acuerdo a lo admitido y firmado por “Roger” Sanabria ante la Justicia y que PRIMERA EDICIÓN pudo saber por contacto exclusivo de fuentes, este le pidió a López que también se fuera de su casa y se llevara el equipo de música.
En el patio de la vivienda Giménez se quedó a solas con “Roger” y comenzó a recibir los insultos y golpes con palos y botellas hasta su muerte e incineración.Con el fin de ocultar lo sucedido, Sanabria puso más ramas a las brazas y lanzó el cuerpo de “Monchi” inconsciente aún tal vez y le apoyó una cubierta de camioneta encima.
A las 8.30, un vecino que cortaba camino por el asentamiento rumbo a una despensa de Cruz del Sur observó sangre en el patio de Sanabria y a él durmiendo al lado de una fogata y con manchas escarlatas en el pantalón.

Al mirar más de cerca el humo y fuego se asustó al notar que ardía un cuerpo humano al que le reconocía la cabeza y los pies con ojotas puestas aún sin calcinarse.
El testigo huyó y alertó horas más tarde a la policía zonal sobre lo que vio y al mediodía el juez de Instrucción 3, Fernando Luis Verón y los investigadores de la Dirección Homicidios de la Policía iniciaron las labores para el esclarecimiento del hecho.
Cuando llegaron a la vivienda, “Roger” Sanabria intentó escapar en su Motomel blanca y negra, pero el operativo montado con la colaboración de la comisaría Decimonovena no le permitió huir más que unas pocas cuadras.






