Profesionales, residentes, autoridades de salud y estudiantes de psicología y trabajo social se reunieron el último viernes en la primera Asamblea por la Salud Mental en la provincia, que convocó a debatir la propuesta de modificación de la ley de salud mental y los cambios que atravesaron en el último año las residencias dedicadas a su abordaje.
En el encuentro, los sectores mostraron su preocupación respecto al nuevo proyecto presentado en el Congreso de la Nación y acordaron acciones a futuro, en un contexto que definieron como “complejo” para las Residencias Interdisciplinarias en Salud Mental (RISaM), debido a que desde el año pasado atraviesan un proceso de “desarticulación y desfinanciamiento”, con cada vez menos recursos y especialidades.
Vale recordar que este año los dos cupos de las RISaM para Trabajo Social en la provincia no se renovaron, uno de los puntos más mencionados en el encuentro, donde también se dedicaron a analizar el proyecto de ley, que identificaron como “contradictorio” en sus propios artículos y “un retroceso” respecto al modelo actual de abordaje.
La asamblea estuvo acompañada por titulares de colegios profesionales, departamentos de carreras universitarias y autoridades provinciales, con una importante presencia de estudiantes, lo que marcó una nutrida convocatoria en la jornada.
De hecho, para Carlos López, coordinador del Programa de Abordaje de la Salud Mental de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (FHyCS) de la UNaM y uno de los impulsores del evento, “sorprendió la sala llena” en la asamblea, que abrió el escenario “para próximos encuentros y acciones”, dijo a este medio.
Puntos de debate
El disparador de la asamblea fue la discusión del nuevo proyecto de ley de salud mental que fue presentado sin debate previo para su tratamiento en el Congreso nacional, pero también surgieron otras temáticas que hicieron evidente el clima de preocupación entre los convocados.
Uno fue la reconversión de las RISaM hacia un modelo que no articula disciplinas, además de la eliminación de cupos para profesionales de trabajo social en la residencia del Hospital Carrillo.
A nivel nacional, el cambio de modelo empezó el año pasado, cuando las RISaM dejaron de funcionar como espacios interdisciplinarios y pasaron a un modelo centrado en formar cada profesión por separado y con cupos más limitados.
En ese esquema, Trabajo Social fue una de las áreas más afectadas porque quedó fuera de las residencias. En Misiones, el cupo 2025 lo sostuvo la provincia, que lo redujo a dos y en la convocatoria de este año no lo renovó.
En paralelo, trataron el eje económico y presupuestario, y marcaron que el piso del 10% estipulado para salud mental por ley no se cumple (la asignación efectiva ronda el 1,07%), un gesto que de la mano con el nuevo proyecto interpretaron como un “plan sistemático de desfinanciamiento” del sector y sus dispositivos.
Acciones conjuntas
Propusieron presentar un comunicado conjunto ante el Ministerio de Salud, la formación de comisiones para analizar el proyecto desde el marco sanitario y jurídico y una clase abierta, con próxima asamblea a confirmar.









