A pesar de la lluvia que cae sobre Misiones, el meteorólogo Favio Cabello, jefe de la Oficina Provincial de Atención a Emergencias y Desastres (OPAD), recibió este viernes con optimismo: “Estamos disfrutando de la lluvia, es una bendición para la tierra”, afirmó en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. Y aclaró que, si bien quien anda en moto o espera el colectivo puede no agradecerlo tanto, se trata de “una lluvia tranquila”, sin viento, sin tormenta eléctrica y sin granizo, condiciones que se mantendrán durante toda la jornada con cielo nublado, temperaturas templadas entre 23 y 24 grados, mucha humedad y precipitaciones ocasionales.
El pronóstico para el fin de semana muestra un escenario inestable pero sin lluvias constantes. El sábado se presentará muy nublado, sin precipitaciones esperadas durante el día, aunque con señales de mayor probabilidad de lluvia por la mañana y, sobre todo, por la noche. El domingo también será una jornada nublada, con lluvias durante la mañana, pero con una mejora rápida hacia la tarde y la noche. Cabello precisó que, mientras en la zona sur de la provincia el tiempo podría mejorar el domingo por la tarde, en el resto del territorio las precipitaciones podrían extenderse hasta la noche.
El cambio más significativo llegará el domingo por la noche, cuando ingrese aire más frío a la región. Se tratará de la primera invasión de aire frío polar del otoño para Misiones, un fenómeno que marcará un descenso térmico considerable. “Hoy estamos en 21,9ºC en Posadas y el lunes a esta hora vamos a estar entre 13 y 14 grados”, explicó el meteorólogo. La máxima del lunes será de 20 grados, mientras que el martes se esperan 10 grados de mínima y 20 de máxima. Para el miércoles, las temperaturas mínimas rondarían los 12 grados, con máximas de 23 o 24. A partir de ese día, por la tarde, el termómetro comenzará a subir nuevamente. Cabello aclaró que este episodio no significa la llegada del invierno para quedarse, sino que se trata de “un paréntesis de aire frío” tras el cual las temperaturas volverán a ascender. No se prevén ingresos fuertes de aire frío por al menos 15 a 20 días.
En cuanto al régimen de lluvias, el especialista indicó que la región se encuentra actualmente en fase neutra, y que el fenómeno de El Niño comenzaría en primavera, aproximadamente entre septiembre y octubre. En los meses previos, las precipitaciones deberían ajustarse a los promedios climáticos históricos. En Posadas, el promedio de abril es de 180 milímetros, y con las lluvias actuales ya se acumulan entre 150 y 160 milímetros, por lo que se está cerca del valor esperado. Esta tendencia debería repetirse en mayo, junio y julio, por lo que, según Cabello, “el tema de lluvias y humedad no preocupa” en el corto plazo.
Respecto a las temperaturas, tampoco se anticipan sobresaltos importantes en esta época del año, como olas de calor. Sin embargo, hacia fines de mayo o junio podría registrarse una invasión más fuerte de aire frío polar que deje las primeras heladas. El meteorólogo aclaró que, cuando se habla de heladas, se hace referencia a temperaturas cercanas a 0 grados sobre el suelo, donde se forma la escarcha, un fenómeno que puede tener impacto en la agricultura y la infraestructura local.
La mirada se proyecta también hacia la primavera, cuando podría iniciarse el fenómeno de El Niño, el cual tendría una duración estimada hasta marzo o abril del año siguiente. Cabello advirtió que este evento climático genera más lluvias de lo normal en gran parte de Argentina y Sudamérica, pudiendo duplicar o triplicar los valores habituales de precipitación. Además, trae consigo un aumento en la frecuencia e intensidad de tormentas, muchas de ellas severas, con granizo, vientos fuertes, e incluso tornados y temporales intensos. “Eso es lo que más preocupa”, sostuvo el meteorólogo.
Al comparar con el fenómeno opuesto, La Niña, Cabello recordó que cuando este es fuerte, como ocurrió hace tres o cuatro años, genera sequías prolongadas, con incendios y falta de agua. El Niño, en cambio, produce exceso de lluvias, lo que también puede provocar daños, por ejemplo en cultivos, calles terradas y estructuras. La diferencia radica en el tipo de impacto: mientras La Niña seca, El Niño inunda, y ambos extremos requieren preparación y monitoreo constante.
Para resumir el panorama inmediato, el fin de semana se presenta inestable pero sin lluvias permanentes: hoy con precipitaciones intermitentes, mañana por la mañana y la noche, y el domingo por la mañana. La mejora llegará el domingo por la tarde en la zona sur, aunque en el resto de la provincia las lluvias podrían continuar hasta la noche. Con esta información, la población puede planificar sus actividades al aire libre y tomar precauciones ante los cambios térmicos que se avecinan.




