Cada 24 de abril se conmemora el Día Internacional del Libro, una fecha que invita a reflexionar sobre el lugar que ocupa la lectura en la vida cotidiana. En Posadas, librerías, bibliotecas y espacios culturales coinciden en un diagnóstico: lejos de desaparecer, el libro sigue vigente, aunque atraviesa nuevos desafíos en tiempos de pantallas y cambios de hábitos.
Nunca desaparecerá
En la tradicional librería La Palma, Diana Raymondo aseguró a PRIMERA EDICIÓN que el interés por la lectura se mantiene. “No creo que ni la IA ni la tecnología reemplacen la lectura nunca”, afirmó. Sin embargo, reconoce que el contexto económico impactó en las ventas, lo que llevó a ampliar la oferta del local con antigüedades y otros objetos, como los clásicos vinilos de la colección personal de su padre y dueño, Ricardo Raymondo.
Resaltó que “la gente sigue leyendo y sigue buscando asociarse a la biblioteca, a canjear sus libros, como para abaratar costos”. En ese espacio tan característico de Posadas, donde predominan los ejemplares usados, cada libro parece tener una historia propia.
“De hecho a veces encontramos cartas de amor y cosas dentro de los libros”, contó Diana. Como encargada del lugar y tras pasar toda su vida rodeada de libros aseguró que lo más valioso está en el encuentro entre lector y obra: “Yo creo que el tesoro, el buen libro, es el que encuentra a la persona que lo necesita”.
En cuanto a las preferencias, señala que hay clásicos que nunca pasan de moda. “Dostoyevski, Freud, Jung, son autores que siempre la gente nos pide”, nombró y agregó que “la Biblia sigue siendo el libro más vendido, es el que más me preguntan”.
En el marco de esta fecha, dejó un mensaje: “Que no se separen del libro, que la experiencia del libro, de tocar sus hojas, de olerlo, te lo dará el libro”. Además, remarcó la importancia de que “los padres empiecen a leerle a sus hijos, porque los hijos hacen repetición de conductas”.
El mejor regalo: un libro
Desde otro punto de la ciudad, en el Museo Provincial Juan Yaparí, la Biblioteca Pública también impulsa iniciativas para acercar la lectura a la comunidad. Con una mesa en la vereda, ofrecen libros gratuitos para quienes pasan por el lugar.
“La idea es que estos libros donados vuelvan a la gente otra vez”, explicó a este Diario Leo Duarte, gestor cultural a cargo del espacio. La propuesta busca darle nueva vida a ejemplares que muchas veces quedan olvidados en bibliotecas particulares.
En cuanto a la respuesta del público, “la verdad es que se han llevado bastantes libros”, señaló y destacó que “es interesante ver cómo los jóvenes se preocupan tanto por buscar libros”.
Sin embargo, advirtió el impacto de las nuevas tecnologías en los hábitos de lectura. “Hoy uno va al colectivo y ve a la gente con el celular… la idea es que vuelva esto de viajar con un libro”, comentó. Entre los más buscados o las consultas que les llegan, la Biblia y los diccionarios encabezan la lista. Mientras tanto, continúan entregando ejemplares hasta agotar un stock de casi 4.000 libros.
Otras alternativas
Por su parte, la Biblioteca Popular de Posadas sigue siendo un punto de referencia para lectores de todas las edades. Con cerca de 4.000 socios y más de 50.000 ejemplares, el espacio ofrece lectura en sala y préstamos a domicilio, sumado a actividades para fomentar la lectura y la cultura.
“Está viniendo la gente, sí. Tenemos varios lectores en sala”, indicó a PRIMERA EDICIÓN María José Bilbao. No obstante, reconoció que “lo que nos cuesta es que la gente se asocie, que participe”.
Para la lectura y el acceso a los libros, remarcó que el factor económico es clave. “Si querés ir a comprar un libro, por ahí te sale 50 o 60 mil pesos”, recordó y a lo cual planteó la alternativa de la biblioteca: “Si te gusta leer, venís acá y leés todo lo que quieras”.
A pesar de las dificultades, Bilbao destacó que el hábito de la lectura sigue presente. Con socios y lectores de todas las edades, resaltó que “es un placer ver a los chicos instalados en el sector infantil” y mencionó que muchos jóvenes buscan la lectura, sea de sagas actuales o incluso cómics y manga. A su vez, relató que entre la población adulta buscan más las novelas románticas e históricas.
Por último, contó que estarán en la Feria del Libro, buscando ediciones pedidas por los lectores. Compartió que para ser socios solamente necesitan presentar el DNI y abonar la cuota anual, que es de 50 mil pesos (el costo de un libro nuevo), además los estudiantes y menores de 18 años tiene un descuento del 50% para asociarse, con el beneficio de que los ejemplares se prestan para llevar a domicilio o lectura en sala.









