La Secretaría de Agricultura de la Nación publicó el primer “Manual de Recomendaciones de Buenas Prácticas para el Manejo de Equinos Estabulados”, un documento orientado a mejorar las condiciones de vida y manejo de los caballos que permanecen en establos o corrales. La medida fue oficializada mediante la disposición 3/2026.
El nuevo manual busca establecer lineamientos para criadores, clubes, hipódromos y profesionales del sector, en un intento por unificar criterios en torno al bienestar animal y la actividad ecuestre en general. El término “estabulados” refiere a aquellos equinos que se desarrollan en condiciones de confinamiento.
“El enfoque que se plantea es amplio, abarcando aspectos comunes a todas las actividades, razas y disciplinas, y contempla principios de bienestar animal, manejo ético, profesionalización del trabajo y sostenibilidad”, señala el documento firmado por el subsecretario Manuel Chiappe.
El texto, incluido como Anexo I de la disposición, desarrolla 15 ejes temáticos vinculados a la actividad. Entre los puntos centrales se destacan la nutrición, la sanidad y la infraestructura, considerados pilares para garantizar condiciones adecuadas.
En materia de alimentación, el manual subraya que se trata de un factor determinante para la salud del animal. Recomienda que la dieta esté basada principalmente en fibra y que “imite al pastoreo natural”, con raciones controladas a lo largo del día.
“Los equinos son herbívoros que comen pequeñas cantidades durante muchas horas al día. Una dieta adecuada previene enfermedades digestivas, mejora la condición corporal y satisface necesidades conductuales ligadas al forrajeo continuo”, detalla el documento.
En cuanto a la infraestructura, se establecen dimensiones mínimas que permitan al animal moverse con libertad, así como la necesidad de contar con pisos antideslizantes y materiales adecuados para la cama. También se recomienda asegurar ventilación, luz natural y sistemas eficientes de drenaje.
Respecto a la sanidad, el manual plantea la importancia de un enfoque integral que contemple tanto la salud individual como la bioseguridad del establecimiento. Para ello, sugiere implementar planes de vacunación, desparasitación y controles veterinarios periódicos.
Además, se incluyen recomendaciones sobre el control de la Anemia Infecciosa Equina (AIE), la higiene de los espacios, la cuarentena ante nuevos ingresos y el manejo de vectores como insectos y roedores. También se abordan aspectos vinculados al ejercicio, el descanso y la carga de trabajo de los animales.
Finalmente, el documento incorpora pautas sobre transporte, registro de los equinos, rutinas laborales en los establecimientos, gestión de residuos y uso responsable de medicamentos, con el objetivo de promover prácticas más sostenibles y profesionales en el sector.
Fuente: Bichosdecampo









