La crisis que atraviesa el transporte público de pasajeros en el interior del país tiene un nuevo capítulo este jueves en Misiones. Es que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) advirtió que, si las empresas no completaban el pago de salarios antes de la medianoche, podría iniciarse una retención de tareas que afecte la prestación del servicio. Y efectivamente es así, la medida se confirmó este jueves: las estaciones de transferencia de UNaM y Quaranta estaban abiertas, pero sin colectivos. Lo mismo ocurre en algunas ciudades del interior, como por ejemplo, Eldorado.
Fuentes de la UTA consultadas por PRIMERA EDICIÓN confirmaron anoche que hasta la tarde de ayer miércoles todavía no se habían acreditado la totalidad de los haberes y señalaron que, si eso no se corregía en las próximas horas, habría una “retención de tareas en las empresas que no lo hayan hecho” por lo que podría no circular colectivos de aquellas firmas afectadas. De este modo, desde la medianoche comenzó la medida de fuerza al no concretarse los pagos.
Según pudo saber este Diario, este jueves los choferes se encuentran en las empresas, pero sin prestar labores. La medida se mantendría hasta que las firmas cumplan con los salarios adeudados.
De este modo, el escenario de conflicto no quedaría limitado a una sola ciudad, sino que impacta en distintos puntos de la provincia, como Eldorado, Oberá, Puerto Rico, Cerro Azul, Jardín América, San Ignacio y Montecarlo, en el caso de la empresa Transporte Urbano Montecarlo (T.U.M.).
En la terminal de ómnibus de Posadas, según fuentes consultadas, solamente funciona el servicio de las empresa Río Uruguay, mientras que el resto de las compañías de transporte interurbano y de corta, media y larga distancia que operan desde allí se adhirieron al paro.
Asimismo, empresas prestatarias del servicio en Dos de Mayo y El Soberbio brindan el servicio normalmente. Y, en San Vicente, el transporte urbano y suburbano del Grupo Horianski (Kenia) no está funcionando, aunque se mantiene el resto de las empresas con el servicio habitual.
También, la empresa Kruse, que presta servicio en Montecarlo, Caraguatay, El Alcázar y Puerto Piray, continúa operando con normalidad, se informó.
En ese marco, una de las situaciones más sensibles se registra en el Sistema Integrado del área metropolitana de Posadas, que comprende también a Garupá y Candelaria.
La advertencia sindical se dio en medio de un cuadro cada vez más delicado para el sector, marcado por la falta de compensaciones nacionales, el atraso en subsidios, el fuerte aumento del combustible y las crecientes dificultades para sostener la operación cotidiana.

Reclamo de las empresas
Consultado por PRIMERA EDICIÓN, Guillermo Leumann, empresario del sector, integrante de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) y además presidente de EUTA (Empresarios Unidos del Transporte Automotor), confirmó ayer que “las empresas del Sistema Integrado aún no” habían podido completar el pago de salarios.
La definición se conoció pocas horas después de que el propio Leumann expusiera públicamente la gravedad del cuadro económico que atraviesa el transporte urbano en la región. En declaraciones a Radio República, describió a la actividad como un sistema asfixiado por atrasos en compensaciones y subsidios, con costos operativos que ya no logran ser absorbidos por las prestatarias.
Según planteó, el problema no es exclusivo de Posadas ni de Misiones, sino que responde a un desequilibrio estructural que afecta a buena parte del interior del país, donde las empresas deben afrontar aumentos constantes en combustible, mantenimiento, repuestos y salarios, sin una actualización equivalente de los recursos que reciben.
En el caso del servicio integrado de Posadas, Garupá y Candelaria, Leumann cuestionó especialmente el atraso en las compensaciones y remarcó que los aportes vigentes quedaron muy por detrás del costo real del sistema.
A ese cuadro se suma la última pauta salarial del sector, los incrementos recientes en el gasoil y la imposibilidad de proyectar con previsibilidad el funcionamiento del servicio. Según sostuvo, el problema ya no pasa solo por la discusión del valor del boleto, sino por la falta de financiamiento suficiente para sostener frecuencias, mantenimiento y renovación de unidades.
En la misma línea se expresó Julio Horianski, propietario de la Empresa de Transporte Colectivos Eldorado (ETCE) y de Transporte San José S.A., una de las firmas vinculadas a la prestación del servicio en el área capitalina.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Horianski sostuvo que “el gobierno nacional, desde que asumió el presidente, ha dejado de enviar compensación al interior del país”, y señaló que la Provincia de Misiones apenas logró absorber una porción menor de los recursos necesarios para sostener la actividad.
El empresario confirmó además que durante la jornada se concretó “una acreditación a cuenta de salarios, pero no la totalidad del mismo”, y explicó que las empresas continúan a la espera de reunir fondos para cubrir el resto de las obligaciones inmediatas.
“Hasta que tengamos fondos necesarios para cubrir la totalidad de los salarios, combustible, proveedores, etcétera”, resumió, al describir una situación en la que la presión financiera ya no solo compromete la calidad del servicio, sino también su continuidad normal.
Consultado sobre el frente gremial, Horianski reconoció que desde la UTA ya se les transmitió la posibilidad de un “quite de colaboración”, una señal que en el sector se interpreta como antesala de una medida más fuerte si no aparece una solución inmediata.






