El deber de cuidado a una menor fue quebrantado por el padrastro que aprovechaba la ausencia de la progenitora para abusar de ella. Los vejámenes fueron revelados por la víctima y el autor fue detenido. Estaba por ser juzgado por esos hechos pero antes de ser llevado ante los jueces se declaró culpable.
El acusado en cuestión tiene actualmente 41 años y tenía domicilio en la localidad de Alem. De profesión panadero, se encontraba detenido desde al menos el 2022 por los abusos cometidos contra la menor de 12 años, hija de su concubina.
El próximo 14 de abril era la fecha que el Tribunal Penal de Oberá había asignado para la audiencia de cotejo de pruebas contra el encartado, pero esta finalmente se suspendió. La fiscalía le ofreció al imputado y a su defensa la posibilidad de abreviar el juicio y evitar una pena aún mayor.
El hombre se declaró autor penalmente responsable de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia, en concurso real, cuatro hechos”.
Firmó una pena de 12 años de prisión, se adjudicó la autoría de los delitos contra la víctima y solicitó se le hiciera lugar al pedido de juicio abreviado por esos años de cárcel.
Al tratarse de un delito contra la integridad sexual y para preservar a la menor, solamente se conocieron algunos datos acerca del caso.
La denuncia fue radicada por la madre de la niña cuando cierto día ella le contó que le dolían sus partes íntimas. Entonces, comenzó a indagar para saber qué le había ocurrido. La niña le reveló que su padrastro le hacía cosas cuando se quedaban solos en la casa.
La justicia llegó a probar cuatro hechos cometidos por el acusado. Ocurrían siempre cuando la niña quedaba sola en la casa con un hermano menor y junto al encartado.
La madre se ausentaba del domicilio para ir a trabajar y en ese lapso ocurrían los abusos que fueron mantenidos en silencio presuntamente con amenazas de parte del padrastro.
La última vez, la madre se encontraba en Posadas, internada para dar a luz a otra hija. Nuevamente, esa ausencia fue aprovechada por el abusador para someter otra vez a la pequeña.
Completado el acuerdo de juicio abreviado, el escrito fue presentado ante las autoridades del Tribunal obereño.
Para que formalmente se considere condenado al encartado (sobre quien tampoco se menciona su nombre para evitar identificar a la víctima), los jueces aún deben analizar el acuerdo. En caso que no haya objeciones pasaran a homologarlo con una sentencia.





