El primer trimestre de 2026 dejó un escenario climático excepcional, con un déficit de lluvias entre los más bajos en casi 60 años y temperaturas extremas récord, según dijo a PRIMERA EDICIÓN el agrometeorólogo José Olinuck.
“Cuando analizamos los datos históricos desde el año 1967, observamos que en una sola ocasión en estas casi seis décadas hubo una cantidad de lluvia inferior al trimestre actual que fue en el 2004. Los otros años siempre presentaron valores superiores a lo que se ha registrado en el presente año o bien, mucho más cercanos a los promedios normales”, prosiguió.
En total, según la lectura de registros que realizó en exclusiva para este Diario, durante el primer trimestre llovieron apenas 205 milímetros, muy por debajo del promedio histórico de 511,7, lo que implica un déficit de 311 milímetros. Esta situación, “se combinó con temperaturas inusualmente elevadas, consolidando un período climático atípico”, acotó el experto.
En ese sentido, Olinuck reiteró que febrero marcó un hito: “El calor de ese mes marcó un récord histórico de 40,5 grados, superando la marca anterior de 39 grados, es decir, en 1,5 grados más, además de que para febrero tampoco es usual que haga tanto calor”, sostuvo el agrometeorólogo.
“En marzo, si bien no se rompieron récords, las temperaturas siempre estuvieron en el límite, en valores extremos muy elevados”, dijo.
De acuerdo a su análisis, en el corto plazo, podría registrarse un alivio parcial, pero de cara a los próximos meses, no se esperan cambios significativos: “Todavía habrá condiciones que se dicen de una fase neutral”, finalizó.
La preocupación se centra en la ganadería
El impacto de la fuerte seca se hace sentir en la producción; según el análisis del agrometeorólogo José Olinuck, la actual falta de lluvias, “no favorece el crecimiento de cultivos anuales; los cultivos perennes se arreglan, soportan mejor estas condiciones relativamente adversas”.
A su vez, los más afectados son los cultivos hortícolas, “que son los más sensibles y los que sufren los daños mayores”. Sin embargo, la preocupación se centra en el sector ganadero: “Si la sequía continúa, las pasturas en general en algunos lugares están bastante comprometidas”, advirtió. “El panorama es preocupante en esta época del año, ya que si la seca continúa no habrá reserva de alimento para el ganado durante el invierno y puede traer consecuencias económicas a los pequeños productores”, dijo.
Y luego añadió: “Esta semana comenzó con un cambio de temperatura… también habría más lluvias y entraría un frente frío, las temperaturas van a bajar y habrá mas precipitaciones, lo que marcaría un descenso respecto a los críticos registros actuales, pero se entraría a una fase neutral sin mucho cambio”.





