La iglesia Natividad de la Virgen María, ubicada en la localidad de Tres Capones, es mucho más que un templo religioso, ya que representa el legado de la inmigración ucraniana y la continuidad de sus tradiciones a lo largo de más de un siglo.
Oscar Pankiu, integrante del grupo de trabajo de la iglesia, destacó la importancia histórica del lugar y su origen en una conversación con PRIMERA EDICIÓN. Contó que “es una iglesia ucraniana de rito bizantino católica” y “su inauguración fue allá por 1913”.
Se trata de una de las primeras construcciones religiosas de la zona sur de la provincia, levantada por inmigrantes ucranianos que llegaron con la intención de preservar su fe y cultura. “Fue hecha en ese momento por gente que vino de la emigración ucraniana y que quería tener su iglesia y la empezó a edificar. La estructura actual que ven es la misma de la original”, explicó Pankiu.
El edificio conserva su diseño original en forma de cruz y mantiene una fuerte impronta artesanal. Los altares, realizados íntegramente en madera trabajada, forman parte de un conjunto que combina arte, espiritualidad e identidad cultural.

Uno de los elementos más representativos del templo es el iconostasio, una estructura característica del rito bizantino que organiza y representa escenas religiosas. “Representa toda la secuencia de Jesús desde el nacimiento hasta su muerte, así como la ascensión de la Virgen María, los doce apóstoles y también a los profetas”, detalló.
Además, la iglesia cuenta con figuras de gran relevancia para la tradición ucraniana, como San Vladimiro —patrono de Tres Capones— y Santa Olga de Kiev. En el altar principal también se encuentran reliquias consagradas de San Josafat, lo que refuerza el valor espiritual del lugar.
La construcción es, a su vez, una réplica de un templo ucraniano en Brasil. “Es prácticamente una réplica de la iglesia ucraniana de Urianópolis, gracias al padre Marcos Henco, quien trajo la idea y permitió que se construyera acá a semejanza de la de Brasil”, recordó.
En el exterior, otro elemento significativo es el monumento de piedra con una cruz dedicado a los ucranianos caídos en guerra. Este espacio conmemorativo refleja la historia de y resistencia del pueblo ucraniano. “Es un monumento hecho para los caídos en Ucrania, desde la época en que el país viene sufriendo el avasallamiento de Rusia”, señaló Pankiu.
A más de cien años de su fundación, la iglesia se mantiene prácticamente intacta, conservando su esencia original. “Originalmente se mantiene como está, desde su nacimiento”, concluyó.





