La industria láctea de Misiones registró un cambio en su esquema de precios durante el primer trimestre de 2026, terminando una tendencia de estabilidad que se mantuvo vigente durante la totalidad del 2025. Tal es así que el año pasado los valores de los derivados de la leche no sufrieron incrementos e incluso llegaron a mostrar retrocesos en sus cotizaciones de mercado. Sin embargo, las condiciones económicas actuales obligaron a los establecimientos productivos a trasladar al precio final los aumentos detectados en los insumos básicos y en el sistema de fletes necesario para la distribución de la mercadería desde las zonas rurales hacia los centros urbanos.
Al respecto, Eduardo Javier Pérez, productor y tesorero de la Cooperativa Sol de Aurora, dialogó con PRIMERA EDICIÓN y brindó detalles sobre la actualización de los precios: “Se concretó específicamente durante marzo, alcanzando un 7% de aumento directo en puerta de fábrica”.
Según explicó, “este ajuste técnico responde a la necesidad de sostener la operatividad de las plantas procesadoras de Colonia Aurora y otras localidades de la zona centro, donde los costos fijos experimentaron una presión ascendente en las últimas semanas”.
A pesar de estos incrementos en los valores de comercialización, indicó que el volumen de fabricación en los tambos misioneros se mantiene en niveles estables y la demanda por parte de los consumidores regionales no demostró una retracción significativa hasta el momento.
Precios mayoristas y elaboración
En el contexto de comercialización, los valores de referencia para el mercado mayorista se establecieron en parámetros específicos tras la última suba. En ese sentido, Pérez precisó que “el kilo de queso cremoso se posiciona en los $5.600, mientras que el queso en barra, utilizado frecuentemente para la elaboración de alimentos industriales y domésticos, alcanza los $6.800 por kilo mayor”.
Según comentó, estos precios reflejan la estructura de costos de la cooperativa, la cual tiene asociadas a 41 familias y que apuesta por la utilización de materia prima pura, lo que la diferencia de las grandes marcas nacionales que operan en la provincia con estrategias de abaratamiento de componentes.
Competencia externa
Para Pérez, la calidad del producto elaborado en Misiones constituye el principal diferencial competitivo frente a la oferta externa. Remarcó que los establecimientos lácteos de la provincia sostienen una producción basada exclusivamente en leche, sin la incorporación de fécula o almidones que se utilizan habitualmente en otras regiones para aumentar el volumen y reducir el costo final de los quesos. “Esta característica técnica garantiza un producto genuino que, si bien debe enfrentar una competencia de precios desigual en las góndolas, mantiene la preferencia de un sector de la demanda que prioriza la composición nutricional y el origen local del alimento”, manifestó.
El tesorero de la cooperativa misionera manifestó que el mercado provincial se enfrenta actualmente a una fuerte presencia de productos lácteos provenientes de otras provincias argentinas. “Esta situación genera una complicación directa para las cooperativas locales, dado que las empresas de alcance nacional suelen ingresar con volúmenes masivos y precios que resultan difíciles de igualar para los pequeños y medianos productores regionales”, señaló.
En su análisis, “esto se debe a que los quesos que llegan desde afuera de la provincia suelen contener agregados que permiten bajar su costo de venta, afectando la rotación de los productos misioneros que mantienen su pureza original”.
Calendario comercial
Desde el sector analizan que las proyecciones para el resto del año indican que “el tiempo de mayores ventas se extiende desde marzo hasta agosto inclusive”. Durante este tramo del calendario, las cooperativas logran colocar su producción con mayor facilidad en los comercios de cercanía y supermercados de la región.
No obstante, las previsiones para el periodo que inicia en septiembre, según indicó Pérez, “sugieren un endurecimiento en las condiciones de mercado”, momento en el que el sector productivo de la provincia debe afianzar sus estrategias de competencia para sostener los niveles de consumo frente a la presión de las marcas extraprovinciales.




