El Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal causa de bronquiolitis y hospitalización en menores de un año, vuelve a encender alarmas en la Argentina. A pesar de la incorporación de la vacunación materna al calendario nacional en 2024, miles de bebés podrían enfrentar la próxima temporada sin protección suficiente.
De acuerdo a datos epidemiológicos, hasta un 60% de los lactantes menores de un año podría quedar desprotegido durante los meses de mayor circulación viral, lo que equivale a unos 167 mil bebés en todo el país. Se trata, en su mayoría, de niños nacidos fuera de la ventana de inmunización o cuyas madres no recibieron la vacuna.
El VSR tiene un comportamiento estacional en el hemisferio sur, con mayor circulación entre marzo/abril y agosto/septiembre, período en el que explica entre el 60% y el 80% de los casos de bronquiolitis.
Brecha que preocupa
“El 79% de los casos graves se da en bebés sanos, sin factores de riesgo identificables”, advirtió el pediatra y neonatólogo Néstor Vain, quien además señaló que la edad promedio de internación es de 7 meses.
El especialista explicó que la vacunación materna tiene una duración de protección de aproximadamente seis meses, pero al ser una estrategia estacional, deja afuera a un grupo importante de recién nacidos.
“Los bebés nacidos entre octubre de 2025 y enero de 2026 no tienen protección contra este virus”, precisó.
A ese universo se suman:
- Hijos de madres no vacunadas
- Bebés prematuros
- Niños nacidos antes de los 14 días posteriores a la vacunación materna, período necesario para la transferencia de anticuerpos
El límite de la estrategia actual
Aunque la vacunación materna demostró ser eficaz, segura y un avance significativo, los especialistas coinciden en que no alcanza por sí sola para cubrir a toda la población vulnerable.
“La cobertura ronda el 65% en embarazadas, pero aun así la protección no llega a todos los lactantes en su primera temporada de exposición”, explicó Vain.
El problema central radica en la “ventana de protección”, que deja expuestos a quienes nacen fuera del período de inmunización o no reciben anticuerpos suficientes.
Qué recomiendan los especialistas
Frente a este escenario, distintas sociedades científicas impulsan una estrategia integrada de prevención.
La pediatra e infectóloga María Paula Della Latta, del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, sostuvo que hoy existen herramientas para evitar que ningún bebé quede desprotegido.
Entre las recomendaciones se destacan:
- Vacunación materna durante el embarazo
- Administración de anticuerpos monoclonales de acción prolongada en lactantes
Organismos como la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) y la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) coinciden en que la combinación de ambas estrategias es clave para lograr una cobertura más equitativa.
“Si un bebé menor de un año no está protegido contra el VSR, está en riesgo de desarrollar una infección grave”, alertó Della Latta.
Una enfermedad impredecible
Uno de los mayores desafíos del VSR es su comportamiento clínico: no es posible anticipar qué niños desarrollarán cuadros graves.
Esto refuerza la necesidad de ampliar la cobertura preventiva, especialmente en un contexto donde la mayoría de los casos severos ocurre en bebés sanos; la demanda hospitalaria aumenta durante el invierno y las herramientas de prevención ya están disponibles.
Un desafío para la política sanitaria
El escenario plantea un dilema para el sistema de salud: cómo garantizar que todos los lactantes lleguen protegidos a su primera temporada de VSR.
La evidencia científica es clara:
- la vacunación materna fue un paso importante, pero no suficiente
- la estrategia debe ampliarse para cerrar la brecha de protección
Mientras tanto, la próxima temporada alta del virus ya comenzó y pone en foco la urgencia de ajustar las políticas públicas para evitar hospitalizaciones y complicaciones en la población más vulnerable.
Fuente: Agencia de Noticias NA





