La confirmación de la venta del Hiper Libertad de Posadas a la cadena La Anónima trajo alivio en medio de un escenario de incertidumbre para más de un centenar de trabajadores. Sin embargo, lejos de marcar un punto de inflexión, el traspaso se da en un contexto donde el comercio sigue afectado por la caída del consumo y el deterioro económico.
Así lo explicó Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, quien señaló que la operación representa “una buena noticia” para los empleados, pero no modifica el cuadro general de crisis que atraviesa el sector.
“Lo más importante es que se garantiza la continuidad laboral. La Anónima va a absorber a los trabajadores, que venían con una incertidumbre terrible de no saber qué iba a pasar”, sostuvo Gómez en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El acuerdo entre La Anónima y el Grupo Libertad contempla la adquisición de 12 hipermercados en todo el país, incluido el de Posadas, junto con el traspaso de unos 1.600 empleados. En el caso local, la plantilla ya venía reduciéndose desde el año pasado, con retiros voluntarios y despidos en un contexto de caída de ventas.
“La empresa venía con números en rojo porque las ventas caían, y muchos trabajadores se habían ido. Los que quedaron estaban con mucha incertidumbre y ahora encuentran cierta tranquilidad”, explicó el dirigente gremial.
La operación, además, implica un cambio de modelo: el Grupo Libertad se enfocará en el negocio inmobiliario, mientras que La Anónima operará los locales bajo un esquema de alquiler. La transición será gradual y el cambio de marca se dará en los próximos meses.
El comercio sigue de capa caída
Sin embargo, Gómez fue claro en que esta novedad positiva convive con un escenario económico complejo. “La situación sigue siendo la misma: la caída de las ventas continúa. Los mayoristas trabajan con números en rojo y no llegan a cubrir sus costos”, afirmó.
El problema, explicó, está directamente vinculado al poder adquisitivo. “El asalariado no llega a fin de mes. Suben las tarifas, la nafta, la prepaga, los alimentos, y eso impacta directamente en el consumo”, señaló.
La consecuencia es visible en todo el entramado comercial. Según el gremio, no solo las grandes superficies enfrentan dificultades, sino también las pymes y comercios barriales, donde se multiplican los despidos, las reducciones salariales y los cierres.
“A eso se suma el aumento de los alquileres, que tras la desregulación subieron mucho, y también la cuestión fronteriza: hoy al consumidor de Paraguay o Brasil no le conviene venir a comprar a Misiones”, agregó.
En ese contexto, Gómez advirtió que la reciente reforma laboral no resolverá el problema de fondo. “La reforma no genera empleo por sí sola. Si no hay consumo, el empresario no va a invertir. Se necesita reactivar la economía, mejorar salarios, generar crédito y condiciones para que el comercio funcione”, planteó.
Incluso, alertó sobre un posible escenario de mayor precarización: “Puede haber más despidos porque la reforma facilita esas decisiones, pero no vemos que se estén generando nuevos puestos de trabajo”.
Los datos que manejan desde el sector reflejan la profundidad de la crisis: a nivel nacional se estiman unos 300.000 puestos de trabajo perdidos y el cierre de miles de empresas, mientras que en Misiones se habla de alrededor de 10.000 empleos menos en distintos rubros.
En ese marco, la llegada de La Anónima aparece como una excepción dentro de una tendencia general negativa. “Va un poco a contramano. Es una inversión en un momento donde muchos se están retirando o achicando”, reconoció Gómez.
Hacia adelante, la incógnita pasa por el impacto que tendrá el cambio de operador en el mercado local. Si bien aún no hay definiciones sobre precios o estrategias comerciales, desde el gremio esperan que la nueva cadena aporte mayor competitividad.
“Se habla de buenas políticas de precios, pero eso lo vamos a ver con el tiempo. Lo importante hoy es que se sostuvieron los puestos de trabajo”, concluyó.
Así, mientras se despeja el riesgo inmediato de despidos en uno de los principales supermercados de la ciudad, el trasfondo sigue siendo el mismo: un comercio golpeado por la recesión, donde cada empleo que se conserva se vuelve cada vez más valioso.







