Una joven de 18 años fue detenida bajo sospecha de matar a martillazos a su pareja, identificado como Ramón Germán Berbergi (26).
El hecho, en base a lo que reconstruyeron los investigadores, habría sido cometido el pasado lunes a la madrugada, minutos antes de las 5.45, en la vivienda de la víctima, ubicada en la zona urbana de Concepción de la Sierra, indicó un vocero.
El crimen, además, se habría registrado en un contexto de consumo de estupefacientes, más precisamente la droga conocida como “pedra”, un residual de la cocaína e incluso mucho más nocivo que el “paco”, confió un portavoz en base a datos preliminares.
Tras conocerse la muerte del joven, la madre de la acusada radicó una denuncia ante la Policía, donde aseguró que su hija habría sido raptada y agredida sexualmente, versión que por estas horas también forma parte de la investigación policial-judicial.
El caso recién salió a la luz en las primeras horas de ayer, tras conocerse el resultado de la autopsia médico-legal, ordenada por el juez de Instrucción 4 de Apóstoles, Miguel Ángel Faria.
La necropsia arrojó como resultado que la causa del fallecimiento de Berbergi fue por “traumatismo de cráneo con hemorragia cerebral”, además de que presentaba severos traumatismos en distintas partes del cuerpo. Una vez que se determinó que se trató de una muerte violenta, la Justicia ordenó la inmediata detención de la sospechosa, pareja de la víctima.
Fue así que el juez Faria primero dispuso que se tomen declaraciones testimoniales en sede policial a testigos y el relevamiento de cámaras de seguridad de la zona, que fueron claves para establecer las últimas horas del joven. De esta manera, se supo que el cuerpo del fallecido fue encontrado con las primeras luces del lunes. Fue un familiar quien derribó la puerta, al no obtener respuesta del dueño de casa, quien residía solo.
Los pesquisas determinaron que el muchacho trabó su puerta y luego se desplomó, sobreviviendo con esos golpes entre dos y tres horas. “Si hubiera ido a un hospital quizás se salvaba”, reveló un vocero.

Lo que explicaron los forenses al respecto es que los golpes le provocaron una hemorragia que, con el correr de las horas y sin tratamiento médico, se volvió mortal. Luego se detectó que los impactos en la zona del cráneo, tórax y abdomen que presentaba la víctima fueron producidos con un objeto romo.
Tras establecer que la pareja habría estado la mayor parte del fin de semana encerrada en la vivienda, analizaron cámaras de seguridad donde observaron a la joven, que al parecer entró sola, siendo la última vez que dejó la vivienda a las 5.45 de ese lunes, cuando ya habría sido cometida la agresión. Poco después, se vio al joven salir detrás de ella, pero retornó solo a los pocos minutos. Por dichos de un oficial de la Policía, se supo que Berbergi fue a la comisaría, preguntó por la joven y, como le dijeron que no la habían visto en la dependencia y que no sabían nada de ella, regresó a su casa. En forma llamativa, no le dijo nada al uniformado respecto al ataque que se cree a esa altura ya había sufrido. En todo ese lapso de tiempo en que el joven buscó a su novia, la llamó por teléfono y ella no contestó.
Buscó refugio en la casa del ex
Según las pericias preliminares, en el teléfono de la joven se registraron mensajes al celular de su expareja, posteriores al hecho, luego ella se fue a la casa del hombre y le pidió que le abriera la puerta.
Se quedó en ese inmueble a descansar, siendo ubicada y arrestada por la Policía en ese lugar y ese mismo día. Al analizar la escena donde habría sido el ataque, los uniformados hallaron un martillo, que se correspondería con el elemento romo con el cual fue agredida la víctima. En esa misma herramienta, los investigadores hallaron muestras genéticas que serán cotejadas con el ADN de la sospechosa.
Trascendió que en una de las tantas imágenes de video con las que cuenta la Policía se observaría a la joven manipulando un objeto similar al martillo, lo que podría agravar su situación procesal. Por otra parte, se le realizaron estudios complementarios y toxicológicos a los involucrados.
Se incautaron los teléfonos celulares y se realizó el reactivo de luminol en la escena para detectar manchas de sangre. Respecto de la denuncia por el supuesto rapto y abuso de la sospechosa detenida, que radicó su madre, se supo que es una versión que se investiga y, para ello, se tomaron testimoniales a dos allegados a la pareja que, según la joven, estuvieron con ellos esa madrugada.









