A un mes del cierre de la histórica fábrica de neumáticos Fate, el impacto en el mercado local ya es profundo y visible. En Misiones, el sector atraviesa una etapa de reconfiguración marcada por aumentos de precios, caída en la demanda y una creciente dependencia de los productos importados, en especial de origen asiático.
En contacto con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Patricia Filich, responsable de la Gomería Ruta 12, trazó un diagnóstico claro y sin rodeos: el escenario es complejo y obliga a todos los actores a adaptarse rápidamente.
Los precios se movieron todos, absolutamente todos”, afirmó, al tiempo que explicó que la suba no responde únicamente al cierre de la fábrica nacional. “Una parte tiene que ver con Fate, pero también con algo que es clave: el petróleo. Sube el combustible y eso impacta directamente en todos los costos”.
Aumentos que ya se sienten en el bolsillo
Los incrementos ya comenzaron a trasladarse al consumidor final. Según detalló Filich a FM de las Misiones, “hay distribuidores de Fate que aumentaron hasta un 8%, mientras que los neumáticos chinos están subiendo entre un 3% y un 5%, dependiendo de la marca”.
Este ajuste, aunque dispar, confirma una tendencia alcista que podría continuar en los próximos meses si no se estabilizan variables clave como el precio del combustible y el tipo de cambio.
Del sobrestock a la reconfiguración del mercado
Uno de los factores que amortiguó inicialmente el impacto fue el sobrestock de neumáticos importados, producto de la apertura de importaciones en el último tiempo. Sin embargo, ese colchón comienza a agotarse.
“Teníamos un sobrestock importante, pero ahora, con el cierre de Fate, ese stock se está acomodando en los distribuidores”, explicó Filich. Y agregó un dato clave para entender la magnitud del cambio: “Fate tenía una red de distribución de casi 200 puntos en todo el país. Es muchísima gente que ahora tiene que reconvertirse”.
En ese proceso, la transición hacia neumáticos importados parece inevitable. “Todos se van a volcar a los neumáticos chinos. Esperemos que ningún distribuidor tenga que cerrar, pero es un escenario que no se puede descartar”, advirtió.
Menor actividad y consumo retraído
El freno económico general también impacta de lleno en el sector. “La actividad está muy parada en todos los rubros”, aseguró Filich. Si bien las consultas continúan, las ventas no alcanzan los niveles esperados.
El segmento del transporte es uno de los más afectados. “Equipar un camión hoy implica muchísimo dinero. Por eso lo que más se está viendo es el pedido de financiación, con plazos que van de 0 a 180 días”, explicó.
En cuanto a los vehículos particulares, el comportamiento del consumidor también cambió. “La gente no compra los cuatro neumáticos de una sola vez. Va cambiando de a dos y aprovecha todos los planes posibles”, indicó. Y reforzó: “Hay ventas, pero son muy pocas”.
El regreso del recapado: cuidar lo que se tiene
En este contexto, resurgen alternativas que habían quedado relegadas en épocas de mayor abundancia. El recapado de neumáticos vuelve a ganar protagonismo.
En un contexto donde renovar cubiertas nuevas resulta cada vez más difícil, tanto transportistas como empresas comenzaron a priorizar el cuidado y la reutilización de los neumáticos.
“Hoy el transportista está cuidando mucho más su neumático, su casco, y vuelve a recapar”, explicó Patricia Filich. Este cambio marca un giro respecto a años anteriores, cuando la abundancia de neumáticos importados —muchas veces a bajo costo— hacía poco conveniente invertir en la reconstrucción.
El recapado consiste en reutilizar la estructura del neumático (el “casco”) y reemplazar la banda de rodamiento por una nueva, permitiendo extender su vida útil a un costo significativamente menor que el de una cubierta nueva. En la práctica, se convirtió en una alternativa clave para el transporte de cargas, uno de los sectores más golpeados por la actual coyuntura económica.
“Antes, con la entrada de neumáticos baratos, no le convenía al transportista reconstruir. Hoy eso cambió completamente”, señaló Filich. La empresaria remarcó que este resurgimiento obligó a las gomerías a reconvertirse: “Tuvimos que adecuarnos, incorporar nuevos sistemas de recapado y trabajar con distintos compuestos de caucho para poder ofrecer un producto confiable y rentable”.
Además del factor económico, también influye una mayor conciencia sobre el mantenimiento. “El cliente ya no espera a que el neumático esté destruido. Lo cuida, lo controla y planifica su reconstrucción”, indicó.
Sin embargo, el desafío sigue siendo garantizar calidad y seguridad. Un recapado mal realizado puede implicar riesgos, por lo que desde el sector insisten en la importancia de realizar estos trabajos en talleres especializados. “Tiene que ser un proceso bien hecho, con materiales adecuados, porque estamos hablando de seguridad en ruta”, subrayó.
En este escenario, el recapado no solo aparece como una solución coyuntural, sino como una práctica que podría consolidarse a largo plazo si se mantienen las condiciones actuales del mercado. Para muchas empresas, ya no es solo una opción: es la diferencia entre seguir operando o quedar fuera del sistema.

Menos compras en Paraguay, pero no por competitividad
Históricamente, muchos misioneros cruzan a Paraguay para comprar neumáticos más baratos. Sin embargo, ese flujo hoy se redujo notablemente.
“No se está viendo tanto como antes, pero también porque la gente no tiene dinero”, explicó Filich. Además, remarcó los riesgos de esa práctica: “Allá no tenés garantía y muchas veces llegan neumáticos en mal estado, incluso inutilizables. La seguridad no se puede negociar”.
También influyen otros factores, como la necesidad de pagar en efectivo o en dólares. “Hoy eso no es fácil para nadie”, agregó.
Presión impositiva y alerta por la industria nacional
Más allá de la coyuntura, Filich puso el foco en un problema estructural: la presión impositiva. “La industria nacional de neumáticos hoy es mínima. Y claro que tenemos miedo de que siga cayendo”, sostuvo.
En ese sentido, fue contundente: “Lo que hay que apuntar es a la baja de impuestos. Es fundamental, no solo en este rubro, sino en todos”.
Si bien existen gestiones a través de cámaras empresariales, la respuesta aún no llega. “Siempre se hacen presentaciones, pero todo queda en ‘vamos a ver’. Mientras tanto, los costos siguen siendo altísimos”, cuestionó.
Sostener el empleo, una decisión clave
En medio de la crisis, la empresa decidió priorizar el empleo. “No despedimos a nadie. Al contrario, incorporamos dos personas para mejorar el servicio de recapado”, destacó Filich.
Sin embargo, reconoció que sostener esa decisión implica un esfuerzo enorme. “Hoy todo es milimétrico. Se controlan los costos al máximo porque si no, no dan los números”.
Consultada sobre la rentabilidad del negocio, Filich fue realista: “Sigue siendo rentable, pero no como antes”. La clave, explicó, está en diversificar servicios. “El recapado nos permite seguir siendo competitivos y ofrecer soluciones al transportista”.
Expectativa y resiliencia
De cara al futuro, el panorama sigue siendo incierto, pero no exento de esperanza. “Hay que ver el vaso medio lleno. El argentino es luchador y confiamos en que esto se va a revertir”, expresó.
Y concluyó con un mensaje claro: “Necesitamos que haya más circulación de dinero y medidas que acompañen. Porque todos los impuestos terminan impactando en el bolsillo de la gente”.
Mientras tanto, el sector de neumáticos en Misiones continúa en una etapa de transición, donde la adaptación, la cautela y la resistencia marcan el pulso de una actividad que busca sostenerse en medio de un contexto adverso.




