Una experiencia enriquecedora y difícil de olvidar fue la clínica internacional encabezada por el bicampeón olímpico y cuatro veces campeón mundial el japonés Shohei Ono, donde hubo presencia de un misionero: el judoca Claudio Alcaraz.
El profesor en el Liceo Naval Almirante Storni fue parte del seminario técnico brindado por una eminencia en el mundo de las artes marciales. La actividad tuvo lugar en el campo de deportes de la Ciudad Universitaria de la UBA, donde más de 200 judocas de todo el país se nutrieron de la inolvidable experiencia de uno de los peleadores de artes marciales más importantes de la historia de este deporte.
Alcaraz destacó la importancia de la cita para el crecimiento personal y para el desarrollo del judo en la provincia, volcando estas enseñanzas a sus pupilos. “Fue una experiencia muy enriquecedora porque todo lo que uno aprende después lo vuelca directamente a los alumnos y a la comunidad del judo en Posadas”, señaló a La Hora Deportiva por la FM 89.3.
Detalles técnicos y nuevas variantes de proyección

El entrenador misionero explicó que durante la clínica se trabajó intensamente en el análisis técnico de diferentes movimientos, tanto en la lucha de pie como en el combate en el suelo.
“Lo interesante fue la riqueza técnica y el nivel de detalle. En una sola técnica de proyección podían mostrar siete u ocho variantes distintas de ejecución, algo que para nosotros como profesores es muy valioso para seguir perfeccionando la enseñanza”, comentó.
Entre las técnicas abordadas, Alcaraz mencionó el Osoto Gari, donde se analizaron nuevas formas de agarre y el trabajo de enganche de piernas, y también el Uchi Mata, una técnica de pierna muy utilizada en competencia. “Vimos, por ejemplo, formas de agarre que yo no manejaba de los miembros superiores y cómo enganchar las piernas para lograr el derribo. También trabajamos cómo él utiliza el Uchi Mata en competencia y la forma de entrenarlo”, explicó.
Además, el seminario incluyó trabajos de combate en el suelo, donde se practicaron escapes de bloqueos de piernas, técnicas de estrangulación y diferentes palancas. “El judo tiene lo que se conoce como Tachi-waza, que es la lucha de pie, y el trabajo en suelo. En la clínica se abordaron ambas partes, así que fue una capacitación bastante completa”, detalló.
La actividad fue organizada por el sensei Jorge Repetto y contó con judocas de diferentes provincias. En ese contexto, Alcaraz fue el único representante de Misiones en el encuentro.
Para el profesor posadeño, más allá del aprendizaje técnico, compartir un entrenamiento con un campeón olímpico también tiene un fuerte impacto motivacional. “Un deportista de ese nivel inspira. Transmite pasión y valores a través de lo que hace. Después uno trata de derramar todo eso en sus propios alumnos y en la comunidad del judo”, sostuvo.
Formación y enseñanza en Posadas
Alcaraz recordó además que comenzó su camino en esta disciplina hace aproximadamente 25 años de la mano del pionero de las artes marciales en Misiones, el sensei Yoshihiro Matsumura, y que luego continuó su formación con diferentes maestros. Nombró también a Carlos Benítez, Orlando Céspedes y León Seró, entre los profes que lo inspiraron en el judo.
Actualmente, además de su trabajo como profesor en el Instituto Storni, se desempeña como coordinador de una tecnicatura en artes marciales del Instituto Misionero de Estudios Superiores (IMES) destinada a la capacitación de cinturones negros y profesores de distintas disciplinas de combate.
“Uno siempre busca especializarse. Poder compartir con alguien que logró lo máximo en el deporte es un lujo, y lo mejor es poder transmitir después esa experiencia a los alumnos”, concluyó.




