El Gobierno nacional habilitó a los sindicatos con simple inscripción a participar en negociaciones salariales, una medida que modifica uno de los pilares del sistema sindical argentino y que ya genera tensión con la Confederación General del Trabajo (CGT), que anunció que recurrirá a la Justicia para frenar la reglamentación.
El cambio surge de la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral Nº 27.802, impulsada por la administración de Javier Milei, que busca terminar con la exclusividad que tenían los gremios con personería gremial para negociar paritarias.
Hasta ahora, el sistema sindical argentino se apoyaba en el modelo conocido como “unicato”, según el cual un único sindicato por actividad concentraba la representación formal de los trabajadores y la facultad de negociar convenios colectivos y aumentos salariales.
Con la nueva normativa, los sindicatos que solo cuentan con inscripción gremial también podrán sentarse a negociar salarios con empleadores o el Estado, ampliando la participación en las discusiones paritarias.
La decisión del Gobierno se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto con la CGT, que adelantó que judicializará la reglamentación por considerar que altera el esquema de representación sindical vigente.
Para la central obrera, el cambio debilita el sistema que rige desde mediados del siglo XX y que fue consolidado por la Ley de Asociaciones Sindicales 23.551, sancionada en 1988.
El primer caso
En este nuevo escenario, el gremio UPSAFIP, que representa al personal jerárquico del organismo recaudador ARCA, anunció que comenzará a participar en reuniones paritarias para representar a sus afiliados.
La organización sindical, conducida por Julio Estévez (h), es uno de los primeros sindicatos con simple inscripción que busca intervenir formalmente en negociaciones salariales dentro del Estado nacional.
Según explicó el dirigente, uno de los ejes de la discusión será la defensa de la carrera administrativa y la estabilidad laboral de los trabajadores del organismo.
“Hay mucha preocupación entre los afiliados por la continuidad y los ingresos de los trabajadores de ARCA y esa es nuestra principal misión”, señaló.
Un mapa sindical en transformación
El impacto del cambio podría ser amplio. De acuerdo con datos del área laboral, antes de la pandemia existían 1.672 gremios con personería gremial -con capacidad plena para negociar convenios colectivos- y 1.717 sindicatos con simple inscripción.
Con la nueva reglamentación, estos últimos podrán intervenir en discusiones salariales por sus afiliados, lo que podría modificar el mapa de representación sindical en distintas actividades.
Para algunos sectores, el nuevo esquema podría abrir el sistema a una mayor competencia sindical y ampliar la representación de trabajadores, mientras que otros advierten que podría fragmentar las negociaciones colectivas.
En cualquier caso, el alcance real del cambio dependerá de las disputas judiciales que se anticipan y de cómo evolucione la práctica de las paritarias en los próximos años.
Fuente: Agencia de Noticias NA





