La escalada del conflicto en Medio Oriente y sus efectos en los mercados internacionales ya comienzan a ser observados por los sectores exportadores de Misiones. Si bien por el momento no se registran interrupciones en los envíos de productos regionales, empresarios advierten que el impacto se siente especialmente en los costos logísticos y en la incertidumbre sobre la evolución del comercio internacional.
Así lo señalaron Martín Brites, presidente de la Cooperativa Piporé, y el empresario tealero Eduardo Goldfart, quienes en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones analizaron cómo la tensión internacional puede repercutir en la economía regional.
Yerba mate: exportaciones continúan con normalidad
En el caso de la yerba mate, el conflicto aún no provocó alteraciones en el comercio exterior. Según explicó Brites, los embarques continúan desarrollándose con normalidad, aunque el sector sigue atentamente la evolución de la situación internacional.
“Hasta ahora tenemos los envíos programados y no hay ninguna notificación de suspensión”, afirmó.
El dirigente recordó que uno de los destinos tradicionales de la yerba mate es Siria, aunque aclaró que los envíos se realizan por el Mediterráneo y no por el Estrecho de Ormuz, zona donde se concentra actualmente la tensión internacional.
“Por supuesto que a todos nos preocupa esta cuestión. Seguimos de cerca la evolución, pero no hay que generar pánico, sino estar atentos y a la espera”, señaló.
Brites también explicó que los países árabes constituyen uno de los mercados más importantes para la yerba mate, donde el consumo está extendido por la presencia de comunidades árabes en distintos países.
Entre los destinos mencionó Turquía, Cuba, Omán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Líbano, entre otros mercados donde el producto argentino tiene presencia.
En ese sentido, estimó que entre el 30% y el 40% de la producción de yerba mate se exporta a esos destinos, lo que convierte a Medio Oriente en el principal mercado externo del producto.
“Exactamente los números no los tengo ahora, pero es muy importante. El destino más importante de importación de yerba mate son los países árabes”, sostuvo.
Té: impacto indirecto en los costos logísticos
La situación es distinta en el sector tealero. Según explicó Eduardo Goldfart, el conflicto ya genera impactos indirectos en el comercio internacional, especialmente a través del aumento del petróleo y las dificultades logísticas en el transporte marítimo.
“Como tantos otros productos, la repercusión existe. En este caso es en forma indirecta, pero pega evidentemente”, explicó.
Uno de los principales efectos se observa en el aumento de las tarifas del flete marítimo, impulsado “ por el incremento del petróleo y por la restricción del movimiento de los barcos”, detalló.
Sin embargo, Goldfart explicó que el principal mercado del té misionero es Estados Unidos, y que los envíos se realizan bajo modalidad FOB, es decir, que el exportador entrega la mercadería en el barco y los costos posteriores los asume el importador, pero advirtió que si aumentan los costos logísticos del importador, esto termina afectando el consumo y la demanda.
Como ejemplo, mencionó un caso reciente que evidencia las complicaciones logísticas generadas por el contexto internacional. “Hemos tenido un embarque del que nos comunicaron hoy temprano que el contenedor iba a quedar descargado en el puerto de Singapur hasta que se dictamine en qué momento será trasladado al puerto de Jebel Ali, el principal puerto de Dubái”, explicó.
Dependencia de mercados externos
Goldfart también detalló la estructura de los mercados del té misionero. Según indicó, entre el 60% y el 70% de las exportaciones tienen como destino Estados Unidos, donde el consumo de té frío crece de manera sostenida, “es muy importante y año a año está desplazando a las bebidas gaseosas”.
Pero el sector no exporta únicamente al mercado estadounidense, también realiza envíos a Chile, Polonia, Alemania, Malasia y otros destinos, en el marco de una estrategia permanente de diversificación de mercados.
“Todo el sector estamos trabajando en la apertura de nuevos mercados de forma permanente para no tener una dependencia tan fuerte de Estados Unidos”, señaló.
En cuanto a Medio Oriente, aclaró que el impacto directo sería limitado, ya que las exportaciones hacia esa región representan un porcentaje muy pequeño del total: “Estimo que es menos del 5%, por lo que el impacto directo sería bajo”, indicó.
Conflictos internacionales y efectos en el mercado
Más allá del escenario actual, el empresario también advirtió que el contexto internacional genera incertidumbre por la aparición de otros focos de tensión que podrían afectar al comercio global. Entre ellos mencionó las tensiones vinculadas a Irán, Azerbaiyán, Turquía y la situación entre Pakistán y Afganistán, países que figuran entre los principales consumidores mundiales de té.
Aunque estos mercados no consumen té argentino, el empresario explicó que las alteraciones en esos países pueden impactar indirectamente en el mercado internacional, al modificar los flujos de comercio global.
“Son países consumidores muy importantes de té en el mundo que, si no reciben producto de otros mercados, ese té queda flotando en el mercado internacional y nos termina complicando a todos”, explicó.
Preocupación por la sequía y el atraso cambiario
Más allá del contexto internacional, el sector tealero enfrenta otros desafíos internos vinculados a la producción y la economía. Goldfart advirtió que la sequía podría provocar una merma importante en la producción de la próxima cosecha, lo que impacta en la estructura de costos de productores e industrias.
“Cuando se produce menos se distribuyen menos los costos fijos, lo cual afecta tanto a la industria como a los productores”, explicó.
Finalmente, el empresario señaló otro problema que preocupa al sector exportador: el atraso cambiario. “Si miramos el tipo de cambio desde enero de 2024 contra la inflación, el atraso es genuino y real. No lo dice solo nuestro sector, lo plantean economistas de distintas corrientes”, concluyó.




