La decisión del Gobierno nacional de reducir el alcance de los subsidios a la energía eléctrica comenzó a generar fuerte preocupación en las cooperativas que distribuyen el servicio en Misiones. Desde la Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones ( FECEM) advirtieron que el impacto se reflejará directamente en las facturas de los usuarios y podría profundizar la morosidad en un contexto económico complejo.
En una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el presidente de la FECEM, Ángel Kuzuka, explicó que el nuevo esquema establece que el subsidio nacional cubrirá solo hasta 150 kilovatios hora mensuales, mientras que el consumo que supere ese límite será facturado a tarifa plena.
“Esto ya estaba anunciado desde diciembre del año pasado y ahora se está empezando a aplicar. De los primeros 150 kilovatios el usuario tendrá subsidio y pagará aproximadamente el 50% del valor de la tarifa, pero todo lo que consuma por encima de ese nivel se va a pagar a precio pleno”, detalló.
Según indicó, la medida no implica una suba directa del precio de la energía definida por la provincia o las cooperativas, sino el retiro del aporte que realizaba el Estado nacional para amortiguar el costo final.
“No es que haya un aumento tarifario decidido acá. Lo que hay es una quita de subsidios de Nación y eso inevitablemente termina reflejándose en el monto de la factura”, aclaró.
Sin margen para absorber los aumentos
Kuzuka fue contundente al señalar que las cooperativas eléctricas no cuentan con recursos para absorber el impacto de la medida y evitar que se traslade a los usuarios.
“Las cooperativas no podemos hacernos cargo de ese subsidio que deja de pagar Nación. No tenemos resto financiero para asumir ese costo”, explicó.
El dirigente recordó que las entidades del interior de la provincia vienen operando desde hace tiempo con márgenes muy ajustados, mientras deben afrontar gastos operativos que siguen aumentando.
“Nosotros tenemos que seguir funcionando con los mismos ingresos, mientras suben los combustibles, los salarios y todos los insumos necesarios para mantener el servicio. Eso hace cada vez más difícil sostener las inversiones y la calidad del servicio”, advirtió.
En ese sentido, remarcó que el sector ya arrastra dificultades estructurales vinculadas al financiamiento de obras y mantenimiento de redes eléctricas.
“Esto no es algo nuevo. Las cooperativas hace años vienen complicadas porque cuesta hacer las inversiones necesarias para mejorar la infraestructura”, agregó.
Reclamo por un trato diferencial
Desde la Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones señalaron que se intentó gestionar ante el Gobierno nacional un esquema diferencial para provincias como Misiones, donde el consumo energético suele ser mayor por las condiciones climáticas.
“Se pidió que el límite de subsidio no sea de 150 kilovatios, sino al menos de 250 o 300 para provincias como la nuestra, pero lamentablemente no hubo respuesta favorable”, explicó Kuzuka.
El dirigente sostuvo que el nivel de consumo promedio de muchas familias supera ampliamente el nuevo umbral, especialmente durante los meses de calor.
“Hay hogares que consumen 300 kilovatios o más. Eso significa que solo una parte del consumo va a tener subsidio y el resto se va a pagar mucho más caro”, explicó.
Morosidad en aumento
Uno de los principales problemas que enfrentan actualmente las cooperativas es el aumento en la cantidad de usuarios con dificultades para pagar el servicio.
“Si hablamos de los últimos seis meses, la morosidad prácticamente se duplicó”, reveló el titular de la federación.
Kuzuka explicó que las entidades intentan acompañar a los socios que atraviesan dificultades económicas, pero también deben cumplir con el pago de la energía que compran.
“Nosotros tratamos de ayudar a la gente. Si alguien tiene problemas para pagar, se acerca, paga una parte y vamos viendo cómo resolver la situación, pero también tenemos obligaciones que cumplir”, señaló.
En algunos casos, dependiendo de la situación financiera de cada cooperativa, el servicio puede suspenderse cuando se acumulan facturas impagas.
“Algunas cooperativas están cortando con una factura vencida, otras con dos, porque no tenemos alternativa. Si no cobramos, tampoco podemos pagar la energía que compramos”, explicó.
Un contexto económico que complica el panorama
El presidente de la Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones vinculó el aumento de la morosidad con la situación económica general que atraviesa la provincia.
“Estamos en un contexto de recesión económica. Hay caída del empleo, baja en las ventas del comercio y dificultades en varios sectores productivos”, sostuvo.
Kuzuka mencionó, por ejemplo, la crisis que atraviesa el sector yerbatero y la paralización de muchas obras públicas como factores que impactan en la actividad económica del interior.
“La yerba es uno de los motores de la economía provincial y cuando ese sector se complica se resiente todo el movimiento comercial, especialmente en las localidades del interior”, indicó.
A esto se suma la caída de la obra pública, que afectó a actividades vinculadas como la industria maderera y la construcción.
“Todo eso genera menos movimiento económico y termina repercutiendo también en la capacidad de pago de los servicios”, afirmó.
“El panorama es complicado, pero hay que seguir”
Consultado sobre las perspectivas para los próximos meses, Kuzuka reconoció que el escenario será difícil tanto para las cooperativas como para los usuarios.
“El panorama lo veo complicado, incluso oscuro, pero siempre soy optimista. Misiones ya atravesó otras crisis y siempre encontramos la forma de salir”, afirmó.
En ese sentido, pidió a los usuarios extremar el cuidado en el consumo de energía para evitar facturas demasiado elevadas.
“Lo único que podemos recomendar es que la gente trate de cuidar al máximo el consumo, porque el límite de subsidio es bajo y el resto se va a pagar caro”, advirtió.
Finalmente, insistió en la necesidad de seguir gestionando medidas que contemplen la realidad de las economías regionales.
“Para la macroeconomía algunas cosas pueden estar funcionando, pero las economías regionales también necesitan atención y políticas que las acompañen”, concluyó.








