El posadeño acusado de abusar sexualmente y de manera reiterada, al menos durante seis meses, de su hija cuando tenía 5 años, fue trasladado este sábado desde la clínica psiquiátrica en la que se internó el jueves por la noche por un presunto cuadro depresivo o de “desregulación emocional” a la comisaría Cuarta, a cuatro cuadras del Tribunal Penal 1 y donde está siendo juzgado por los delitos contra la integridad de la menor.
Tras despertarse y desayunar hoy en el centro de salud de calle Líbano casi avenida Monteagudo en el barrio Villa Urquiza, fue analizado por los profesionales respectivos y se cumplió con la orden firmada el viernes por la mañana, de detención en la seccional para aguardar allí los pasos que restan para finalizar el debate, que se inició el lunes 23 de febrero, en la sede del TP-1 de La Rioja 1561.
De acuerdo a las fuentes contactadas por PRIMERA EDICIÓN, el juicio deberá reiniciarse este lunes a las 8.30 con los testimonios de los cinco testigos que restan de la lista de 26. Y, de no mediar nuevos imponderables, el martes se desplegarán los alegatos respectivos del querellante Hugo Daniel Zapana, el fiscal Vladimir Glinka y la defensa que, de acuerdo a lo sucedido el viernes, quedó representada por Mauricio Vergara, letrado sustituto de Eduardo Alberto Paredes (64).
Vergara quedaría como único defensor en el debate este lunes porque la codefensora sustituta Florencia Romero, renunció ante los jueces Gustavo Arnaldo Bernie, Miguel Mattos y Juan Carlos Sosa, el viernes pasadas las 10 cuando fue llamada a concurrir a la audiencia y explicar la ausencia suya y la del encartado.
Respecto a la salud mental del imputado, las voces consultadas indicaron que se encuentra en condiciones plenas de asistir al juicio y que el tribunal fue informado con detalles en este sentido.

Vale recordar que Eduardo Paredes, el abogado titular del acusado, solicitó el 18 de febrero que se suspendiera el debate porque había sido padre de una niña, el 28 de enero, junto con su pareja María Laura Alvarenga, también madrina legal del encartado pero quien renunció a continuar con la representación legal el martes pasado mientras se desarrollaba la segunda jornada de juicio.
Paredes no concurrió de todas maneras a ninguna de las audiencias hasta el momento y se aguarda saber si participará mañana en reanudación o el martes de alegatos.
A este recurso defensivo por frenar el juicio, el segundo tras la anulación que el Superior Tribunal de Justicia determinó -por unanimidad- en agosto de 2024 del fallo que absolvió por el beneficio de la duda al acusado en octubre de 2022, se le suma el intento por recusar la conformación del nuevo tribunal que presentaron los abogados mencionados y que también fue rechazado.
La acusación en este expediente es por “abuso sexual sin acceso carnal, agravado por configurar un sometimiento gravemente ultrajante y calificado por el vínculo, varios hechos en concurso real” con penas previstas en el artículo 119, segundo y cuarto párrafo, inciso B del Código Penal Argentino.
La causa se inició en mayo de 2013 cuando la menor le confesó a sus abuelos maternos que sentía dolores en sus genitales y que correspondían a los actos practicados por su padre cuando la bañaba, entre otras circunstancias.
Para el imputado, y tal como lo declaró el lunes 23 de febrero, durante la primera jornada, la denuncia en su contra correspondería a un plan que “fue organizado y orquestado por la abuela materna para conseguir la tenencia” de la menor.
El presunto plan como coartada defensiva asegura que incluyó engañarla a partir de una película de princesas de Disney y que de allí fabuló situaciones que fueron registradas en sus relatos ante profesionales de la salud mental en Cámara Gesell. Todos los relatos de testigos que declararon en el juicio hasta el momento, descartaron tal posibilidad.











