El juicio contra un hombre de 35 años acusado de “abuso sexual sin acceso carnal, agravado por configurar un sometimiento gravemente ultrajante y calificado por el vínculo, varios hechos en concurso real”, sufrió este viernes una interrupción luego de que el imputado no asistiera a la audiencia y tampoco comparecieran sus abogados defensores.
De acuerdo a lo informado en sala, el acusado fue internado en una clínica posadeña. Ahora el Tribunal Penal 1 deberá definir los pasos a seguir para garantizar la continuidad del debate oral.
La jornada estaba prevista para cerrar la etapa de producción de prueba con los cinco testigos restantes de los 26 citados en total.
Psicólogas, psicopedagogas y una docente ratificaron que la niña fue víctima de abuso
Cinco profesionales de la salud y la educación detallaron ayer su participación en la asistencia y contención a una niña de 5 años que en mayo de 2013, rompió el silencio y señaló a sus abuelos maternos las situaciones de abuso sexual a las que estaba siendo sometida, al menos desde seis meses antes.
El relato de las cinco testigos confirmó que la menor no fabuló ni mintió los dolores en sus genitales ni tampoco fue influenciada por ninguna película de Disney al apuntar a su progenitor, hoy de 35 años y encartado por “abuso sexual sin acceso carnal, agravado por configurar un sometimiento gravemente ultrajante y calificado por el vínculo, varios hechos en concurso real”, con penas previstas en el artículo 119, segundo y cuarto párrafo, inciso B, del Código Penal Argentino.
Ante los jueces integrantes del Tribunal Penal 1, Gustavo Arnaldo Bernie, presidente y los vocales Miguel Mattos y Juan Carlos Sosa, ambos por subrogancia, los relatos fueron pormenorizados sobre las circunstancias cuando la menor fue contenida y asistida.
La psicóloga María Lupe Melo resumió que durante dos años atendió a la niña, antes de que se inicie la investigación por abuso sexual, cuando desde el jardín de infantes en el centro posadeño al que concurría la niña solicitaron sus maestras y psicopedagogas un tratamiento ante el cambio profundo de conducta que alertaba de un posible hecho traumático como causa.
La descripción de las más de 120 sesiones de la terapeuta infantil fue expuesta a las partes del debate oral que se inició el lunes, el segundo juicio tras la anulación de la absolución que el Superior Tribunal de Justicia dictó en agosto de 2024 tras aceptar la apelación al fallo de los jueces Viviana Gladis Cukla, Juan Manuel Monte y Ángel Dejesús Cardozo.
Las psicopedagogas y una maestra resaltaron entre las reacciones de la menor que les llamaron la atención -y solicitaron la contención respectiva- que la niña no se animaba a subir las escaleras del establecimiento escolar. Se bloqueaba y lo vinculaba a la casa de su padre, también con escalera y en cuyo baño y habitación fue abusada sexualmente, de acuerdo a lo relatado en Cámara Gesell y ya analizado también en este debate.
Una psicóloga perito de parte de la querella explicó también ayer que la víctima no alucinó, no tuvo un relato implantado y hasta lo repitió cinco veces: “Mi papito me toca la cola y me puso un gusano” al cual identificó como el dedo de su padre y que esto ocurrió en más de una ocasión.
La etapa de producción de prueba se cerrará hoy con los cinco testigos, de los 26 citados en total, que restan. En tanto que el lunes próximo se desplegarán los alegatos de la querella que encabeza Hugo Daniel Zapana, del fiscal Vladimir Glinka y de los abogados defensores Florencia Romero y Mauricio Vergara. De no surgir inconvenientes, durante la misma jornada se conocerá el veredicto.




