Un nuevo informe de Argentinos por la Educación repasa los dos años de implementación del Plan Nacional de Alfabetización -aprobado por el Consejo Federal de Educación en 2024-, una estrategia educativa nacional que planteó como objetivo mejorar los indicadores de lectura, comprensión y producción de textos en el nivel primario.
De acuerdo al análisis, titulado “Alfabetización: ¿Qué pasó y dónde estamos?”, la inversión en alfabetización creció un 152% en 2025, pero con montos dispares entre distintos programas. Otro dato clave es que en la mayoría de las provincias no hubo instancias de evaluación para saber si las estrategias ya muestran resultados.
El trabajo señala que, al no contar con datos actualizados, “no se dispone de información comparable que permita analizar la evolución de los desempeños lectores ni evaluar si se registraron avances con posterioridad a la implementación del Plan de Alfabetización”.
El documento también remarca que las últimas pistas acerca de la alfabetización en el sistema educativo datan de las pruebas Aprender Alfabetización 2024, que para los investigadores “permitió reponer información relevante sobre los niveles de lectura y visibilizar desigualdades persistentes”, pero por su diseño muestral no permitió hacer devoluciones particulares a cada escuela.

Más presupuesto y libros con entrega tardía
En detalle, el informe muestra un aumento real del 152,47% en el gasto destinado por la Secretaría de Educación a alfabetización entre 2024 y 2025. En 2024 se destinó el 2,4% (144.510 millones de pesos del 2025) del presupuesto a este ítem, mientras que en 2025 el aumento fue de un 6,4% (364.840 millones de pesos).
A partir de 2025, los fondos se concentraron principalmente en el programa específico del Plan Nacional de Alfabetización. Según el detalle oficial, el 77,1% de lo ejecutado se destinó a la implementación de la jornada extendida, mientras que en segundo lugar aparece la compra de materiales educativos y libros.
En este último punto también hubo una diferencia interanual fuerte. En 2024 se registró un gasto ejecutado de 36.981 millones de pesos sin entrega de libros, mientras que en 2025 creció el monto ejecutado (56.595 millones) y la provisión de libros fue de 19,6 millones de ejemplares.
El propio informe aclara que la distribución de libros correspondiente a 2024 se hizo con demoras al año siguiente, lo que explica la diferencia. En ese sentido, los investigadores advierten sobre el riesgo de que vuelva a ocurrir si no se compran con anticipación los materiales para cada ciclo lectivo.
En paralelo, se ampliaron las instancias de formación y se creó la Red Federal de Alfabetización. Pero los investigadores insisten en que la evaluación es un paso fundamental para saber si las medidas funcionan.
Al respecto, explican que es “un componente que merece especial atención en cualquier política integral de alfabetización” porque habilita la generación de información, la devolución de resultados a las escuelas y su uso para la toma de decisiones.
Vale recordar que las últimas cifras nacionales datan de la prueba Aprender Alfabetización 2024, que para los investigadores también tuvo sus limitaciones. Particularmente, señalaron que “solo se realizó de forma muestral y no censal, impidiendo compartir sus resultados a las escuelas”.

Misiones, “en desarrollo”
En el desglose por provincias, el estudio analiza los ejes de ejecución de cada plan y estima su grado de avance. Misiones aparece con varios ítems “En desarrollo” dentro de su Plan Jurisdiccional de Alfabetización 2025: es el caso de la designación de equipos técnicos, los lineamientos curriculares y la formación docente.
En la provincia, una de las estrategias implementadas es el programa “Hora Más”, que agrega tiempo escolar en más de 260 escuelas, enfocado en trabajar la lectura y comprensión en el primer ciclo educativo.




