Un familiar de Juan Miguel Syniuk (77) se dirigió a su vivienda de Comandante Andresito dado que no sabían nada de él desde hacía un par de días. Lo encontraron muerto dentro de la casa y ya en estado de descomposición. El asesino lo había golpeado en la cabeza. Por ese hecho detuvieron a un joven de entonces 22 años. La investigación avanzó y ahora piden que vaya a juicio como autor responsable del crimen.
Este Diario pudo saber que Ángel Gustavo Recalde, fiscal de Instrucción de Puerto Iguazú, solicitó que el encartado Juan Gabriel Ramos, actualmente de 24 años, sea juzgado por el delito de “homicidio” cometido contra el vecino del barrio Quintas Altas.
De no haber oposición, en los próximos días el Juzgado de Instrucción 3 de Iguazú, a cargo del magistrado Martín Brites, elevará el expediente al Tribunal Penal de Eldorado.
Este acusado fue detenido el 5 de octubre del 2024 en Aristóbulo del Valle, la localidad donde residía. La investigación logró determinar que el sindicado agresor de Syniuk no era de la zona pero había sido visto con el jubilado.
Eventualmente solía ir hacia Andresito a trabajar como jornalero y llegó a entablar amistad con quien se convertiría en su víctima, según lo determinó la pesquisa. Solía hacerle algunas changas y en esa buena relación solían verlos juntos con bebida de por medio.
El último día que vieron a Syniuk con vida fue el jueves 3 de octubre. Ingresó a su vivienda junto al sospechoso y con mercaderías que habían comprado en una despensa.
48 horas después lo encontraron sin vida. La autopsia determinó que tenía fractura de cráneo. En el domicilio secuestraron una pata de cabra y un martillo, como presuntas armas homicidas.
Las pericias determinaron que podía haber sido atacado en la cocina, dado que hallaron signos de arrastre que culminaban junto a la cama, donde fue encontrado.
En base a testimonios de vecinos e imágenes de cámaras de seguridad, identificaron al joven y supieron que era de Aristóbulo del Valle. Desde la Unidad Regional V pidieron colaboración a sus pares de la UR-XI y los investigadores pudieron determinar que el sospechoso había vuelto al pueblo y reunió a sus amigos con una frase: “Tengo mucha plata para cervezas”.
Gastó aproximadamente 100 mil pesos en bebidas y en ese contexto quedó sindicado como el que podía ser el asesino de Syniuk.
Cuando allanaron su vivienda en el barrio Norte encontraron prendas que eran las mismas que vestía el día que lo vieron en compañía de la víctima.
Este joven registraba antecedentes por delitos contra la propiedad desde que era menor de edad. Inclusive, a comienzos de 2024 estuvo detenido por robo, pero recuperó la libertad.




