En la modalidad de Educación Técnico Profesional (ETP), que incluye prácticas, proyectos integradores y materias específicas de dictado en taller, la interrupción de trayectorias es común y preocupa: muchos estudiantes que cursan hasta sexto año se quedan con espacios pendientes, en varios casos desde la pandemia, y no logran completar la acreditación final.
El año pasado, 65 jóvenes y adultos pudieron cerrar ese tramo inconcluso a través del programa FinEsTec, que funciona en Misiones desde 2020 y retornó el año pasado después de que en 2024 no se implementara por una reorganización institucional del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET).
En 2025, FinEsTec volvió mediante un trabajo articulado entre la Subsecretaría de Educación Técnica y la Dirección de Educación Técnica del Consejo General de Educación. De los 200 preinscriptos, 150 cumplieron con los requisitos y comenzaron la cursada en mayo; 65 obtuvieron su título y 70 continúan con materias por acreditar.
“La trayectoria de un estudiante de la educación técnica no es una tarea sencilla y poder resguardarla para aquellos que no lo lograron en tiempo y forma, pero que tienen la intención de alcanzar el título profesional, es lo más importante”, precisó a PRIMERA EDICIÓN Natalia Alcaraz, referente de FinEsTec en la Subsecretaría de ETP provincial.
El programa está destinado exclusivamente a quienes finalizaron el cursado completo de sexto año en una escuela técnica y adeudan materias. Al finalizar, el estudiante recibe el mismo título que hubiera obtenido al egresar en tiempo y forma.
En 2025, debido a la falta de coordinadores que designó hasta 2023 el INET, se convocó a profesores con horas disponibles que asumieron las tutorías. “Muchos trabajaron en integración, para que se puedan acreditar varias áreas a través de un proyecto”, señaló Alcaraz, y recordó que en la ETP, la evaluación está vinculada a la construcción de propuestas aplicadas a la comunidad o al entorno productivo.

Profesionales con impacto
El perfil de quienes participan en FinEsTec también marca una diferencia. La mayoría tiene más de 25 años y trabaja. Y compatibilizar empleo y estudio obliga a organizar tiempos flexibles de acreditación. “El plazo se lo pone el mismo estudiante”, explicó Alcaraz, en referencia a que cada trayecto se adapta al ritmo de quien cursa.
En ese sentido, la referente mencionó que muchos egresados buscan insertarse en empresas, mientras que otros proyectan emprendimientos propios vinculados a su especialidad, en una provincia donde “el sector socioproductivo demanda perfiles técnicos”, dijo.
Pero el impacto también es personal. “Acá hablamos de historias de vida, de un chico que se titula con una profesión”, afirmó Alcaraz, haciendo hincapié en que la terminalidad técnica implica, además del cierre de una etapa escolar, acceder a “un título que habilita un proyecto de vida”.
En 2023 se habían titulado 62 estudiantes, mientras que en 2024 se mantuvo el contacto con quienes estaban en condiciones de retomar. El año pasado la cifra ascendió a 65 y hay trayectorias en curso para 2026.







