La CGT Regional Misiones realizó una concentración en la plaza 9 de de Julio de la ciudad, en consonancia con la movilización que se llevó a cabo en la Plaza de los Dos Congresos en Buenos Aires. El objetivo principal de la central obrera fue manifestar su rechazo tajante al tratamiento de la reforma laboral en el Senado de la Nación. Desde la organización sindical local remarcaron que la intención es “ejercer presión para que el proyecto legislativo no logre ser aprobado, ni en su tratamiento general ni en particular”.
Al respecto, Mirta Chemes, delegada regional de la CGT, analizó el escenario legislativo y las implicancias que tendría la norma para el sector trabajador. En declaraciones a la FM 89.3 Santa María de las Misiones, la dirigente sostuvo que “la iniciativa gubernamental implica una pérdida de conquistas históricas” y aseguró de forma contundente que “no hay trabajador al que no le vaya a afectar”. Además, cuestionó la premisa de que el proyecto generará nuevos puestos de trabajo, afirmando que “lo único que producirá será más precarización laboral”.
Según explicó la delegada regional, uno de los puntos que consideran más graves es el avance hacia los convenios individuales: “Esta modalidad colocaría al trabajador en una situación de desventaja absoluta frente al empleador”. Asimismo, describió una situación crítica señalando que debe imaginarse a un trabajador con todas las necesidades, en un país con una inflación que calificó de “mentirosa” y la devaluación “alarmante que no logra llegar al día diez del mes”. En ese contexto, afirmó que “el empleado tiene que enfrentarse al patrón y aceptar lo que le impongan”.
La dirigente también remarcó que la reforma atenta directamente contra los convenios colectivos, “los cuales representan el instrumento jurídico mediante el cual los sindicatos ejercen la representación de los trabajadores ante la patronal”. Entre otros puntos de conflicto Chemes cuestionó los cambios previstos en el régimen de vacaciones, señalando que el empleador podría disponer de las mismas cuando quiera y como quiera. También, criticó el reemplazo del pago de horas extras por francos compensatorios, calificando esta medida como “explotación lisa y llana”.
En su cierre, alertó sobre un posible desfinanciamiento de las obras sociales sindicales y estatales, advirtiendo que “el nuevo esquema indemnizatorio permitiría concretar despidos sin derecho a nada”.
Un sector “hundido”
Por su parte, Héctor Vallejos, secretario general de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) delegación Misiones, expresó en diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el profundo malestar que atraviesa el sector de la construcción. El dirigente manifestó que “los pueblos se cansan de tanto dolor y sufrimiento, y que la sociedad llegó a un punto de hartazgo”, lo que definió como “la construcción de la mentira por parte del Gobierno de Javier Milei”.
Ver esta publicación en Instagram
En ese sentido, denunció que, “mientras el oficialismo sostiene que los números cierran, la realidad muestra un incremento constante de los despidos y un estado de desastre en industrias como la metalúrgica, la textil, el comercio y la construcción”
El referente de la UOCRA fue crítico con el concepto de “modernización” utilizado por los impulsores de la reforma, asegurando que “se trata de un verso que solo busca la precarización laboral y el sometimiento de los trabajadores mediante acuerdos políticos que quitan derechos”. Según Vallejos, “es una vergüenza y un retraso que en el siglo XXI se deban volver a discutir las ocho horas laborales”. Vallejos también se refirió a la situación actual de su sector, afirmando que “la construcción no simplemente cayó, sino que se hundió y desapareció”. Denunció que, tras la decisión de paralizar la obra pública, “hay 200.000 trabajadores en la calle, muchos de los cuales se ven obligados a buscar sustento en la cosecha del lado brasileño de la frontera”. Para el dirigente, el mejor parámetro de la economía no son los números que dibuja el INDEC, sino la actividad en la construcción, la cual tracciona al comercio y la industria.
Concluyó advirtiendo que “el sometimiento de los pueblos trae consecuencias y que la gente se va a cansar de que se achaten los salarios mientras los precios siguen subiendo”.

En el marco de la unidad sindical demostrada en la provincia, Horacio Barua, secretario general de la Asociación de Empleados de Comercio de Oberá (AECO), destacó la importancia de la movilización conjunta bajo la órbita de la CGT. Barua manifestó a este Diario su satisfacción por “la unidad de los trabajadores para hacer frente a lo que se avecina”, calificando el término de modernización laboral como “una falacia total”. El representante del comercio obereño argumentó que “el proyecto en discusión implica retroceder entre 120 y 130 años en las conquistas legítimas de los trabajadores argentinos”.
Ante ello, sostuvo que “la palabra modernización es un término que camufla un retorno a condiciones de esclavitud moderna”. Recordó que se está a pocos meses de un nuevo aniversario del 1° de mayo, fecha que “reivindica la lucha de quienes murieron por la jornada de ocho horas, un derecho que hoy se encuentra en riesgo en el país”. Barua también mencionó el impacto social de la crisis, haciendo referencia a la ruptura de familias debido a que muchos trabajadores deben cruzar la frontera para conseguir empleo.
Finalmente, Barua cuestionó el argumento de que las leyes laborales son obsoletas. Señaló que, si bien los convenios pueden corregirse para mejorar, “el camino actual es el inverso”. Recordó que, dentro de la historia del trabajo, “los derechos laborales apenas ocupan un pequeño tramo de poco más de un siglo frente a milenios de esclavitud”.



