La diseñadora de moda sostenible y directora de la Fundación Futuro Verde, Erica Vega, se refirió a los recientes dichos del ministro de Economía, Luis Caputo, quien afirmó que “nunca compró ropa en Argentina”, y sostuvo que se trata de una declaración “insensible” y desconectada de la realidad que vive el sector textil.
“Viniendo de un ministro de economía bastante fuerte una frase así, bastante insensible, sobre todo desconectado de la realidad de lo que está pasando, ya que últimamente hay muchas fábricas que se están cerrando, empleos, despidos”, señaló Vega en la FM 89.3 Santa María de las Misiones. Y agregó: “Fue como desvalorizar toda la industria nacional, que está bastante golpeada”.
“Hoy vemos barato, pero mañana va a ser mucho más caro”, afirmó y explicó que “porque a medida que se compren más productos en el exterior van a haber menos capacidad de trabajo en las industrias acá, van a haber menos empleos, menos oportunidades locales”.
La diseñadora misionera entiende que el funcionario nacional “está justificando lo que es esta política de apertura de importaciones”. Él justifica que de esta forma los precios son más baratos y entra en competencia el mercado local, pero la producción local no tiene beneficios como para poder competir con esas plataformas (como Temu o Shein) que son unos monstruos en cuanto a precios”, remarcó.
Vega remarcó que la industria nacional enfrenta costos estructurales que dificultan cualquier competencia directa. “Es muy difícil competir cuando los impuestos son muy altos, cuando los alquileres son altos, cuando la logística es alta. Realmente pelear con esas plataformas es imposible”, afirmó.
Moda sostenible
Desde su experiencia en el diseño sostenible, sostuvo que el diferencial no está en el precio sino en el valor agregado. “Podemos competir quizás en cuanto a calidad, en cuanto al diseño, en cuanto a un producto de nicho, como la moda sostenible, pero no se puede competir con precio. Sí con el concepto y el valor agregado que tiene una prenda”.
La diseñadora explicó que la moda sostenible surge como respuesta al modelo de fast fashion, que “es la producción en grandes cantidades, donde se utilizan demasiados recursos del planeta y la contaminación de la industria textil es inmensa”, señaló. Por ello, planteó un modelo basado en reutilizar y reciclar materiales “sin necesidad de tener un consumo de recursos demasiado altos, como el agua, la energía eléctrica o los traslados”.
En cuanto a “la moda sostenible inyecta en la economía local, compra materiales a nivel local, contrata gente a nivel local y genera muchos empleos verdes”, explicó.
Vega reclamó políticas públicas que acompañen al sector y remarcó que “las importaciones pueden existir, pero a su vez hay que generar políticas que beneficien al sector nacional, sobre todo si tiene plusvalor de diseño o de sostenibilidad”. A modo de ejemplo, mencionó el caso de Brasil: “Allí abrieron las importaciones, pero el Estado está presente sosteniendo marcas locales y de diseño. No se pierden los puestos de trabajo”.
Desde Misiones, donde desarrolla su actividad, Vega destacó que existe una fuerte conciencia ambiental y un creciente apoyo al diseño local.





