La crisis que atraviesa el sector yerbatero sumó en las últimas horas un respaldo clave: el del movimiento cooperativo. La Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (FEDECOOP) expresó su adhesión al reclamo de los productores primarios y exigió que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) tome decisiones concretas y active las herramientas que aún conserva para frenar el deterioro de la actividad.
El pronunciamiento se inscribe en un contexto crítico, marcado por la desregulación del mercado impulsada desde el Gobierno nacional, la caída abrupta del precio de la hoja verde y un escenario social que, según advierten las cooperativas, empuja a miles de productores al límite de la subsistencia. Actualmente, los valores que se pagan por la materia prima no alcanzan, en la mayoría de los casos, a cubrir ni siquiera el 50% de los costos de producción, y en muchos casos se abonan con plazos excesivamente largos, trasladando el costo financiero directamente al productor.
Desde FEDECOOP advirtieron que esta situación tiene “efectos sociales devastadores” en el interior profundo de Misiones. La yerba mate no solo es una producción emblemática, sino también el principal motor económico de vastas regiones rurales, por la cantidad de familias involucradas y por el uso intensivo de mano de obra. La pérdida de rentabilidad del productor, señalaron, impacta de manera directa en toda la economía regional.
No se autorregula
En su documento, la Federación puso el foco en una cuestión estructural: el mercado yerbatero no funciona bajo condiciones de competencia perfecta. Se trata de un mercado con demanda inelástica, incapaz de absorber fuertes variaciones de oferta sin provocar derrumbes de precios. En ese esquema, el libre juego de la oferta y la demanda no corrige los desequilibrios, sino que los profundiza, afectando de manera directa al eslabón más débil de la cadena.
Por ese motivo, las cooperativas sostienen que es imprescindible contar con políticas activas e instrumentos de regulación que permitan equilibrar de manera permanente la oferta y la demanda de materia prima, garantizando precios sustentables para los productores y valores razonables para los consumidores. En ese marco, FEDECOOP consideró prioritario que el INYM recupere las facultades derogadas por el DNU 70/2023, entendiendo que la Ley 25.564, en su redacción original, contemplaba mecanismos adecuados para ese objetivo. Además, la Federación adhirió al pedido de las asociaciones de productores para conformar un plan de trabajo conjunto, con la participación de todos los eslabones de la cadena productiva, como vía para abordar integralmente la crisis.
Propuestas al INYM
Lejos de limitarse al diagnóstico, FEDECOOP elevó una serie de propuestas concretas al Instituto. Entre ellas, reclamó intensificar los controles de calidad de la yerba mate, una facultad que el INYM aún conserva. En ese sentido, propuso reforzar las inspecciones y avanzar en convenios con Senasa y Anmat para garantizar que el producto que llega a góndola cumpla con todos los estándares establecidos por la normativa vigente y el Código Alimentario Argentino. Otro de los planteos apunta a habilitar la exportación del subproducto “palos” de la yerba mate, actualmente destinado al descarte, ante el interés concreto de una empresa brasileña para utilizarlo en la producción de alimento balanceado. La Federación aclaró que esta alternativa debería instrumentarse con normas estrictas que garanticen la inutilización del subproducto para consumo humano, evitando su reincorporación al paquete de yerba.
En materia comercial, FEDECOOP reclamó una política activa y sostenida de publicidad de la yerba mate, tanto en el mercado interno como en el internacional, destacando sus beneficios para la salud y promoviendo nuevas formas de consumo.
Otro punto central es la defensa del Convenio de Corresponsabilidad Gremial, al que las cooperativas consideran un instrumento clave para garantizar la registración laboral, eliminar la competencia desleal y facilitar el pago de cargas sociales. En ese sentido, solicitaron que el INYM respalde su continuidad y difunda sus beneficios.
Finalmente, FEDECOOP volvió a impulsar la instrumentación de la estampilla digital, en reemplazo del sistema actual, con el objetivo de reducir costos administrativos. Según estimaciones del sector, el ahorro permitiría crear un fondo de becas destinado a hijos de productores yerbateros que cursen estudios primarios, secundarios o universitarios.













