La historia de lucha y superación de Ezequiel Galeano no es nueva, ya conmovió a todos en su momento y hoy atraviesa un delicado momento de salud. Por eso, la familia pidió una cadena de oración y los mejores deseos para que el joven pueda recuperarse.
Tras una neumonía que no logró curarse por completo en los últimos meses, Ezequiel debió ser trasladado en ambulancia desde Eldorado a la Ciudad de Buenos Aires donde permanece internado, estable, con oxígeno permanente, y será derivado a un hospital de alta complejidad para continuar los estudios.
El joven eldoradense, diagnosticado con fibrosis quística a pocos meses de nacer y con un exitoso trasplante bipulmonar en 2021, tras dos años en lista de espera, de entrar y salir de hospitales, de contraer COVID-19, y recuperar su vida, relativamente “normal” en Eldorado, ahora atraviesa un nuevo desafío con su salud en un estado delicado.
Su hermano Gustavo Galeano brindó detalles sobre su estado actual y explicó que el cuadro comenzó a mediados de julio, cuando el joven presentó una neumonía mientras se encontraba en su domicilio, en Eldorado, “y estuvo internado casi 21 días con antibióticos. Con el tiempo, esa neumonía no se llegó a curar del todo”, relató.
Tras ese episodio, continuó con tratamientos y controles médicos, incluso con estudios realizados en Posadas, pero su estado fue empeorando. “Hace unas dos semanas ya no se sentía para nada bien y decidieron viajar a Buenos Aires con mi mamá. Él ya estaba dependiendo las 24 horas del oxígeno”, explicó a la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El traslado se realizó en ambulancia hasta el Hospital María Ferrer, en la Ciudad de Buenos Aires, centro especializado en enfermedades pulmonares.
Según contó su hermano, Ezequiel lleva dos semanas internado y recibiendo antibióticos intravenosos. “Hoy se terminan los antibióticos que se los dieron por 14 días y ahora están evaluando cómo continuar la situación”, indicó.
Entre hoy y mañana será derivado al Hospital El Cruce, en la ciudad de La Plata, para continuar con estudios de mayor complejidad. “No sabemos nada todavía cómo va a continuar esto. Él está estable, pero sigue dependiendo del oxígeno”, señaló Gustavo.

Una vida marcada por la lucha y la donación de órganos
Ezequiel convive con la fibrosis quística desde su nacimiento y hace cuatro años recibió un trasplante bipulmonar que le permitió recuperar una vida relativamente normal. “Después del trasplante tuvo una vida medianamente normal. Fue técnico de un equipo de fútbol de sus amigos y seguía estando en la cancha”, recordó su hermano.
En ese contexto, Gustavo volvió a destacar la importancia de la donación de órganos, lo que permitió que después de dos años en lista de espera, pudiera salvar a su hermano: “Hace muchos años que vengo concientizando sobre la donación de órganos, que puede salvar muchas vidas. Ezequiel fue salvado hace cuatro años. Donar salva vidas”.
La fe y el acompañamiento familiar
El entorno familiar atraviesa el momento con mucha fortaleza y fe. Gustavo destacó el rol de su madre, quien acompaña permanentemente a Ezequiel. “Mi mamá es la mujer más fuerte que conocí en mi vida, está siempre al pie del cañón con él, ayudándolo en todo durante la internación”, expresó.
También remarcó la importancia de la fe y del acompañamiento emocional: “Yo sé que la oración tiene poder y que para Dios nada es imposible. Tengo mucha fe de que Ezequiel va a salir de esta y que vamos a tener victoria”.
A través de redes sociales, la familia pidió oración por la salud de Ezequiel, recibiendo una inmediata respuesta de la comunidad. “Fue automáticamente empezar a recibir el amor de toda la gente. Todos oraron por Ezequiel en su momento y ahora sé que va a estar mejor de lo que está hoy”, afirmó Gustavo.







