La profunda crisis que atraviesa la industria forestal misionera sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de debate político, esta vez en redes sociales. El intercambio tuvo como protagonistas al ingeniero forestal Nicolás Ocampo, ex vicepresidente del Colegio de Ingenieros Forestales, y al diputado nacional libertario Diego Hartfield, y puso sobre la mesa el reclamo de competitividad de uno de los sectores productivos más importantes de la provincia.
El planteo inicial de Ocampo combinó reconocimiento personal y un reclamo de fondo. Valoró la trayectoria deportiva de Hartfield y su énfasis en la competencia, pero le pidió trasladar ese concepto a la realidad productiva de Misiones. “Sería bueno que pueda preguntarle a los productores y a los dueños de las PyMEs de la industria forestal si quieren competir. Estoy seguro de que absolutamente todos le van a decir que sí”, escribió.
En su publicación, Ocampo remarcó que la forestoindustria misionera -integrada por más de 500 PyMEs- es uno de los sectores que más riqueza genera en la provincia, con producción de bienes y servicios y un fuerte impacto en el empleo y el desarrollo social. Sin embargo, advirtió que hoy atraviesa “la mayor crisis de la historia”, con empresas al límite de la supervivencia.
El ingeniero apuntó directamente a las condiciones estructurales que, a su entender, impiden competir en igualdad. Recordó que Misiones tiene el 90% de sus límites con Paraguay y Brasil y reclamó herramientas concretas desde el Estado nacional para equilibrar esa desventaja. Entre sus propuestas mencionó bajar el IVA y el Impuesto a las Ganancias al 10%, equiparándolos con los niveles de países vecinos, y evaluar las cargas impositivas de los países desde donde ingresan productos forestales antes de habilitar importaciones.
También puso el foco en los costos. Señaló que en los últimos dos años el precio de la energía aumentó más de 617%, golpeando de lleno a la producción, mientras que el gasoil subió alrededor del 250%. En ese contexto, reclamó precios diferenciales para la industria y la chacra misionera y cuestionó que, pese al discurso oficial de baja de impuestos, el combustible siga encareciéndose. “Están matando la producción y todo lo que eso conlleva”, advirtió.
Hartfield respondió reconociendo la honestidad del planteo y la complejidad del debate. Sostuvo que bajar IVA o Ganancias al 10% es un objetivo compartido por el Gobierno nacional, pero advirtió que se trata de discusiones que llevan tiempo. Planteó que la quita de subsidios a la energía fue necesaria para evitar inflación y distorsiones y defendió el rumbo de achicamiento del Estado como condición para una economía más sana.
Pero Ocampo no se conformó y emitió una réplica final, fue aún más contundente. Afirmó que “el sector forestal nunca estuvo tan mal como ahora” y sostuvo que, mientras se discuten reformas estructurales, no deberían abrirse las importaciones si las PyMEs locales no están en condiciones justas de competir. “Las empresas y las familias no pueden esperar”, escribió, y cuestionó que algunas reformas se hayan aplicado con rapidez mientras las medidas para la producción se dilatan.
El cruce expuso, una vez más, la distancia entre el discurso macroeconómico de la libre competencia y la realidad cotidiana de un entramado productivo que enfrenta cierre de aserraderos, caída de ventas, despidos y pérdida acelerada de competitividad en una provincia de frontera.
En definitiva, el diputado de La Libertad Avanza no se comprometió con el sector y pidió tiempo.
Exabrupto de una concejal
La concejal libertaria de Posadas María Elena Fernández respondió al debate en redes sociales con expresiones descalificadoras hacia el sector forestal. Desde su cuenta personal de Facebook, Fernández escribió: “40 años fueron subsidiados y beneficiados con créditos fiscales por ley 25.080 y lloran. No fue suficiente regalarle 40 años para que sean rentables”. Luego profundizó el tono: “500 PyMEs dudo. Mano de obra esclava sí creo”, y cerró con otra acusación: “Unos pocos vivos se enriquecieron y quieren seguir con su fiesta”. Los comentarios generaron fuerte malestar entre productores y empresarios del sector, que atraviesa uno de sus peores momentos históricos. Si bien no hubo pronunciamientos públicos inmediatos, las capturas de pantalla de la publicación comenzaron a circular en grupos de forestales, alimentando la indignación.
La polémica se volvió aún más sensible al recordarse que La Libertad Avanza cuenta con una referente del sector forestal en el Congreso: Maura Gruber, electa en la misma lista que encabezó Hartfield. Para muchos actores de la forestoindustria, las palabras de la concejal no solo agravian al empresariado, sino también a miles de trabajadores que hoy intentan sostener la actividad en medio de la recesión, la apertura importadora y el desempleo.





