Con altas temperaturas y plena temporada de vacaciones, Ruiz de Montoya atraviesa un verano con intenso movimiento turístico. Así lo confirmó Mariela Mallmann, directora de Cultura y Turismo del municipio, quien aseguró que en estas primeras semanas de enero se registra una muy buena afluencia de visitantes y una tendencia que se consolida: turistas que no solo llegan por el día, sino que se quedan varios días, incluso semanas, en la localidad.
“El balance es muy bueno. Este año estamos trabajando más que nunca en promoción y difusión turística, y eso se nota en la llegada de visitantes”, señaló la funcionaria, al tiempo que remarcó que el turismo no proviene únicamente de distintos puntos de Misiones, especialmente de Posadas, sino también de provincias como Chaco, Santa Fe y Entre Ríos, un fenómeno que ya se viene repitiendo desde hace al menos dos o tres temporadas.
En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, Mallmann explicó que este crecimiento tiene múltiples factores. Por un lado, el boca en boca y las recomendaciones entre turistas; por otro, el rol clave de las redes sociales y la prensa.
“Hoy las redes mandan. La gente conoce un lugar, después otro pueblo cercano, otro salto o camping, y se genera un circuito de turismo interno. Muchos hacen base en Ruiz de Montoya y recorren Aristóbulo del Valle, Capioví o Puerto Rico, porque estamos todos muy cerca, en la zona de las Sierras Centrales”, detalló.
Uno de los cambios más notables respecto de años anteriores es el tiempo de permanencia de los visitantes. Según la directora de Turismo, desde el año pasado el municipio trabaja con una mirada puesta en fomentar el pernocte. “Vienen al camping, pasan el día, acampan. También llegan familias y matrimonios en motorhome que se quedan una semana, semana y media o hasta dos semanas. Se instalan”, explicó.
A eso se suma la demanda de alojamientos en el casco urbano. Ruiz de Montoya cuenta con opciones tanto en el camping municipal como en el pueblo, ubicado a solo ocho minutos por asfalto. “Muchos prefieren pasar el día en el camping y a la noche volver al pueblo para dormir más cómodos”, comentó.
En cuanto a la ocupación, Mallmann estimó que actualmente ronda entre el 60% y el 70%, con expectativas de que aumente en las próximas semanas, cuando se da el mayor flujo turístico. Los precios varían según los servicios: hay cabañas más rústicas para quienes buscan solo descansar, y otras con mayores comodidades, incluso con pileta, que son las más demandadas.

Naturaleza, fiestas y carnaval de disfraces
Entre los principales atractivos se destacan los campings y saltos naturales, especialmente el Camping Municipal Saltos del Cuñapirú, aunque no es el único: también está el Camping Don Cirilo, ubicado en la zona de colonia, con todas las condiciones para acampar.
A nivel de eventos, ya concluyeron las fiestas provinciales, entre ellas la Fiesta Provincial de la Sandía, que tuvo una muy buena convocatoria pese a que la lluvia afectó la jornada del domingo. “El viernes y sábado hubo mucha gente y el cambio de sede al camping permitió mayor comodidad por el calor”, evaluó Mallmann.
Ahora, la gran apuesta del verano es el carnaval, que se realizará el 14 de febrero, coincidiendo con el Día de los Enamorados.
“Nuestro carnaval es distinto a todos los de la provincia porque es de disfraces. Para participar hay que ir sí o sí disfrazado”, explicó. Se trata de una tradición de más de 40 años, impulsada originalmente por una vecina del pueblo.
La propuesta apunta a la creatividad y el ingenio: no se trata solo de alquilar disfraces, sino de crear con lo que cada uno tiene en casa. Hay distintas categorías, premiaciones y una fuerte participación comunitaria. “En un pueblo de 5.000 habitantes, cuando hay una fiesta participa todo el mundo: familias, comercios, comisiones y también los pueblos vecinos”, destacó.
El Camping Municipal Salto Cuñapirú está completamente geolocalizado y puede encontrarse fácilmente desde el celular. Desde Posadas, el acceso es por ruta nacional 12, con dos opciones: tomar la ruta 7 a la altura de Jardín América y llegar directamente al portal de acceso al camping, o continuar por la ruta 12, ingresar al pueblo y atravesar el casco urbano antes de tomar la ruta 223. Ambos caminos son asfaltados.
El predio cuenta con zona de playada para quienes no desean nadar, sectores más profundos, una isla muy visitada, canchas de bochas y fútbol, y un amplio tinglado que incluso puede alquilarse para eventos sociales, como casamientos, previa coordinación con el municipio.
En cuanto a tarifas, el ingreso cuesta $4.000 para visitantes y $2.000 para vecinos de Ruiz de Montoya. Las carpas tienen un valor de $5.000, el ingreso vehicular $3.000 y los motorhome alrededor de $10.000. No obstante, Mallmann aclaró que para familias numerosas o estadías prolongadas se pueden acordar precios especiales.
Con estos números y propuestas, Ruiz de Montoya se posiciona como una opción cada vez más elegida para el turismo de cercanía. “Simplemente hay que venir. Acá hay naturaleza, tranquilidad, eventos, y también comercio local. Siempre invitamos a que la gente recorra el pueblo, conozca nuestros mercados y productos, como los de la cooperativa Tucanigua”, concluyó Mallmann.




