La violencia de género continúa dejando una huella profunda en la Argentina. Según el Informe Anual 2025 del Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación, en lo que va del año se registraron 247 femicidios, una cifra que, si bien representa una baja respecto del pico alcanzado en 2023, sigue mostrando la persistencia de un problema estructural que atraviesa todo el país.
En ese contexto, Misiones aparece entre las provincias con mayor tasa de femicidios, con 15 casos registrados en 2025. Si se considera la relación entre cantidad de hechos y población femenina, la provincia presenta una tasa de 0,00230 femicidios, una de las más elevadas del país, solo por debajo de Santa Cruz y por encima de distritos como Neuquén.
El informe advierte que ningún mes del año registró menos de 15 femicidios a nivel nacional, lo que da cuenta de la continuidad del fenómeno, más allá de las variaciones interanuales. Aunque 2025 muestra una reducción cercana al 23% en comparación con 2023, el número absoluto de víctimas sigue siendo alto y sostenido en el tiempo.
Lejos de tratarse de hechos aislados, el observatorio señala que la violencia letal contra las mujeres se mantiene como una expresión extrema de vínculos violentos preexistentes, que en muchos casos no logran ser interrumpidos a tiempo.
El hogar, el lugar más peligroso
Uno de los datos más contundentes es que el 60% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima o en el domicilio que compartía con el agresor. El espacio que debería ser sinónimo de protección aparece, en la mayoría de los casos, como el escenario del crimen.
En línea con esto, el relevamiento indica que en el 84% de los femicidios existía una relación previa entre la víctima y el victimario, principalmente de pareja o expareja. Solo un 5,5% de los casos fue cometido por personas desconocidas, lo que refuerza la idea de que la violencia letal se gesta, mayoritariamente, en el ámbito íntimo.
El reporte también pone el foco en las limitaciones de los mecanismos de prevención. Apenas el 17% de las víctimas había realizado al menos una denuncia previa por violencia de género. En un 32% de los casos, directamente no se logró acceder a información sobre antecedentes, lo que evidencia problemas de registro, seguimiento y acceso al sistema de protección.
Estos datos no solo reflejan el temor o las dificultades que enfrentan muchas mujeres para denunciar, sino también las fallas institucionales para detectar situaciones de riesgo y garantizar medidas eficaces.
Cada femicidio deja consecuencias que trascienden a la víctima directa. Según el informe, 133 niñas y niños quedaron sin madre como consecuencia de los femicidios registrados en 2025. Solo el 41% de las mujeres asesinadas no tenía hijos, lo que muestra el impacto social y familiar de estos crímenes, que se proyecta en el tiempo.
El relevamiento también analiza el perfil de los femicidas. La mayoría tiene entre 31 y 50 años, una franja etaria similar a la de muchas de las víctimas. En 32 casos, el agresor se suicidó tras cometer el crimen. Además, el informe registra que 18 femicidas pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad, mientras que 12 casos fueron cometidos por sicarios, un dato que añade complejidad al fenómeno.
Un problema que persiste
El Observatorio advierte que, más allá de las variaciones estadísticas, los femicidios siguen siendo una manifestación extrema de la desigualdad y la violencia de género, con patrones que se repiten año tras año: vínculos previos, ámbitos domésticos, señales de alerta que no siempre encuentran respuestas eficaces.
En provincias como Misiones, donde la tasa de femicidios se mantiene entre las más altas del país, los datos vuelven a interpelar a la sociedad y al Estado sobre la necesidad de políticas de prevención sostenidas, acceso real a la protección y acompañamiento efectivo para las mujeres en situación de violencia.
Cabe aclarar que las cifras de femicidios pueden variar según la fuente y la metodología utilizada. Por ejemplo, un relevamiento local publicado por PRIMERA EDICIÓN indica que Misiones cerró 2025 con 13 femicidios, en base a causas judiciales ya tipificadas oficialmente como tales por el sistema penal.
En cambio, el Informe Anual 2025 del Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación registra 15 casos en la provincia, ya que su metodología incorpora también muertes violentas de mujeres ocurridas en contextos de violencia de género que aún se encuentran en proceso de investigación judicial o que no fueron caratuladas inicialmente como femicidios. Esta diferencia, habitual en los relevamientos sobre violencia de género, responde a criterios distintos de clasificación, tiempos judiciales y alcances de los registros, y no a errores en los conteos.
El informe completo aquí👇





