Misiones atraviesa una transformación estructural en sus métodos de cultivo, orientada hacia la modernización y la sostenibilidad. A través de la implementación de sistemas hidropónicos -cultivos sin suelo-, los productores locales lograron maximizar los rendimientos de hortalizas de hoja y fruto, integrando tecnología de precisión para responder a los estándares actuales de mercado.
Al respecto, Ronald Rojas, director de Integración Productiva del municipio de Eldorado, dialogó con PRIMERA EDICIÓN y comentó que “esta evolución no es solo teórica: Misiones cuenta actualmente con 25 productores a escala comercial. La celeridad de este proceso se evidencia en que el 30% de estos emprendimientos inició sus actividades entre 2024 y 2025, reflejando un dinamismo constante en el sector agrícola”.
Uso de recursos
El sistema de cultivo sin suelo, ya sea con sustrato o mediante soluciones nutritivas líquidas, se caracteriza por ser un circuito cerrado. Según explicó Rojas, esto permite un ahorro de agua de entre el 85% y el 90% en comparación con la agricultura tradicional. “Al suministrar una nutrición balanceada y controlada, se fortalece el desarrollo de las plantas y se reduce drásticamente el uso de pesticidas”.
Por su parte, Hugo Herrera, productor y propietario del establecimiento hidropónico Raiza e integrante de la Asociación Hidropónica Argentina, destacó en diálogo con este Diario, el salto cuantitativo de la actividad: “En 2020 fuimos pioneros en la zona capital. Hace cinco años, los establecimientos en la provincia se contaban con una mano, hoy esa cantidad se multiplicó por cinco o por seis”.
En ese sentido, Herrera precisó que, de acuerdo al último relevamiento de la Asociación Hidropónica Argentina, Misiones se ubica en el cuarto puesto a nivel país en cantidad de productores y cobertura de invernaderos. “Se trata de un posicionamiento relevante considerando la densidad poblacional y los metros cuadrados productivos, consolidando a la provincia como un referente de la agricultura inteligente en el NEA”, señaló.
Según indicaron los referentes de la provincia en este tipo de cultivos, la producción hidropónica de hoja en la región se rige bajo el concepto de “kilómetro cero”, priorizando la entrega de mercadería en la misma zona donde se produce. Teniendo en cuenta esto, Herrera indicó que “este sistema permite un mayor aprovechamiento por metro cuadrado sin depender de la calidad del suelo agrícola, ya que los perfiles se elevan sobre el terreno”.
Para el consumidor, los beneficios se traducen en una mayor durabilidad poscosecha. “La gran mayoría comercializamos con marca, lo que garantiza la trazabilidad del producto”, añadió el productor.
Desafíos técnicos y climáticos
A pesar del crecimiento, la actividad requiere una alta especialización. Herrera recordó que en sus inicios debieron recurrir a capacitaciones nacionales para comprender las variables locales: “La construcción de un sistema depende mucho de la zona: los requerimientos para producir bien en la provincia son complejos de analizar”.
En cuanto a la inversión, “el sistema es flexible pero no exento de riesgos”. Explicó que las estructuras pueden variar desde madera hasta hierro galvanizado, adaptándose al capital del productor. No obstante, indicó que al tratarse de seres vivos la vulnerabilidad ante factores climáticos es alta. “El último verano (2024), la cantidad de tormentas y lluvias destruyó casi el 50% de mi invernadero”, ejemplificó.
El rol de las instituciones y el futuro productivo
Para garantizar que la tecnología sea accesible, el soporte institucional resulta determinante. En ese sentido, el Centro de Investigación y Transferencia de Eldorado (CITECH), se convirtió en un eje estratégico para brindar información técnica y ayudar al productor a ajustar el sistema a sus recursos económicos. Actualmente, según comentó Rojas “el horizonte de la hidroponía misionera se expande más allá de las hortalizas de hoja”. Mediante un esfuerzo conjunto entre el CITECH, la Municipalidad local, el INTA, la Cooperativa Misioflor, la Universidad y el Estado provincial, se está impulsando la producción de flores de corte bajo sistema con sustrato.
Al respecto, Ronald Rojas subrayó que “las oportunidades de potenciar el sector residen ahora en la producción de frutos como tomate, pimiento y frutilla”. Centros tecnológicos en San Vicente y Eldorado funcionan como unidades demostrativas para que los agricultores incorporen estas herramientas.
El fortalecimiento de este ecosistema productivo posiciona a Misiones como un referente en la gestión de recursos naturales frente al cambio climático. La combinación de la experiencia de productores pioneros, la asistencia técnica de organismos como el CITECH y el INTA, y la creciente demanda de productos con trazabilidad, permiten la expansión a nuevos mercados.





