En un escenario marcado por siniestros viales recurrentes, controles reforzados y debates sobre la eficacia de las políticas de tránsito, la problemática del alcohol al volante vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública de Misiones. Pese a la vigencia de la tolerancia cero y al incremento de operativos en rutas y ciudades, las conductas de riesgo persisten y los números no logran descender de manera sostenida.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el técnico en Seguridad Vial, Rubén Tamis, advirtió que la problemática del alcohol al volante sigue siendo una de las principales causas de los siniestros viales, y señaló que las medidas actuales resultan insuficientes si no van acompañadas de educación y cambios de conducta.
Según explicó, si bien la tolerancia cero y la incorporación de nuevos dispositivos de control forman parte de la solución, para él el déficit más grave está en la falta de campañas sostenidas de concientización. “Se invierte en equipamiento y en normativa, pero no en explicar y hacer entender que no se puede conducir ningún vehículo después de haber tomado alcohol”, afirmó.
Tamis remarcó que el alcohol es una droga, ya que genera dependencia psicológica y efectos físicos. “Rompe barreras morales: cosas que una persona jamás haría sobria, con alcohol se anima a hacerlas”, señaló, y recordó que se trata de un depresor del sistema nervioso central, que altera reflejos y percepción.
En ese marco, consideró que la prevención debe llegar antes del daño, no después.
El especialista reconoció además que se adquirieron alómetros, dispositivos que permiten detectar alcoholemia positiva o negativa de manera rápida, aunque aclaró que no reemplazan al alcoholímetro, que es el único válido para labrar actas. Sin embargo, fue más allá y cuestionó la falta de capacitación integral en el sistema de control.
“Falta idoneidad. No importa la persona, importa la capacidad para la función. Mientras no haya formación específica, vamos a seguir igual”, advirtió, y reclamó mayor capacitación de los agentes de tránsito y una revisión profunda de la manera en que se fiscaliza.
También apuntó contra el uso actual de radares, al señalar que si la sanción llega meses después, no hay prevención sino recaudación, y puso como ejemplo sistemas de control por velocidad promedio que ya se aplican en países vecinos y que están contemplados en la legislación argentina.
Conductores sin formación y conductas de riesgo
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue la falta de formación formal de los conductores. Tamis aseguró que una gran mayoría aprendió a manejar de manera informal, sin capacitación técnica ni conductual.
“No es lo mismo manejar que conducir. Conducir tiene que ver con la conducta”, explicó, y sostuvo que cuestiones básicas como medir la distancia entre vehículos no son conocidas por muchos conductores, lo que incrementa el riesgo de choques.
En ese sentido, detalló que la distancia de seguridad debe medirse en tiempo y no en metros, y advirtió que circular “pegado” al vehículo de adelante es una práctica extendida y peligrosa.
Finalmente, el especialista dejó un mensaje directo a la comunidad: “El tránsito no perdona. Te puede salir bien diez veces y una te sale mal y te las cobra todas juntas”. Por eso, insistió en la necesidad de planificar alternativas cuando se consume alcohol, respetar las velocidades máximas y modificar conductas que hoy siguen costando vidas.




