Mientras ocupa un lugar en el stand de la localidad que lo vio nacer, no hay visitante que pueda evitar detenerse a apreciar los trazos con los que Alexis Agustín Ferszter (13) va delineando en lápiz y papel cada uno de sus exquisitos trabajos. Y es, quizás, por esa búsqueda de la perfección entre las escalas de grises, que algunos lo llaman el chico “prodigio” del pueblo. En su carácter de dibujante realista fue invitado a varias exposiciones, entre ellas, a la que se realiza durante la Fiesta de la Región de las Flores.
“El dibujo realista empezó a gustarme a partir de los nueve años. Había empezado viendo tutoriales en YouTube y mis papás me iban comprando los materiales que necesitaba para ir empezando con este estilo. A los diez años, me inscribieron en un curso que se dictaba en Puerto Rico, donde perfeccioné mis técnicas como para hacer el boceto y los detalles de la parte realista. Para eso utilizo lápices de grafito de distintos tipos. Algunos son más claros, otros más oscuros, depende de para qué se quiera usar. También una variedad de gomas, algunas más finitas para detalles más chiquitos”, explicó quien este año cursará el segundo año en el Instituto Línea Cuchilla (ILC), de donde egresaron su papá y sus tíos.

Contó que en las clases de dibujo “aprendí las técnicas para hacer bocetos de rostros, con alguna forma geométrica e ir formando la estructura. A partir de ahí empecé a hacer las partes realistas por dentro, hacer que parezca real. También me ocupo de animales y de algunos objetos que me puedan gustar para dibujar”. Pero “lo que más me gusta es dibujar rostros. Para que sea más sencillo, hago copias de imágenes o de fotografías porque tardo bastante en terminarlas”, insistió, quien en reiteradas ocasiones recibe halagos por parte de profesores y compañeros de estudio.
Celebró que lo invitaran a exposiciones donde exhibe sus trabajos y donde también va dando forma a algunos a fin que los visitantes puedan apreciar “cómo es el proceso”. Durante la Fiesta de la Región de las Flores, el propio gobernador Hugo Passalacqua se acercó a saludarlo y a ponderar sus dibujos. En los primeros tiempos “cuando me veían en alguna exposición se sorprendían. Ahora es como más normal. De tantas veces que lo hice, ya ni me pongo nervioso y así me puedo concentrar mejor y contestar las consultas que me hacen”, acotó.

Manifestó que “a mi profe le extrañó el nivel con el que dibujaba cuando llegue al aula. Le había llevado una carpeta con varios trabajos que había hecho, incluso algunos a color, cuando soy más de dibujar en blanco y negro. El blanco y negro es como el que le da más realce. Creo que a color es más difícil hacer que sea realista un dibujo”.

Claudia López, mamá de Alexis, señaló que “dibujar es algo que le surgió de chiquito y fue como un fenómeno en el pueblo. Fue por iniciativa propia y cuando empezamos a ver que le gustaba, lo empezamos a incentivar: le facilitábamos las hojas, los lápices, hasta que encontramos adónde llevarlo para que aprenda mucho más”.
Indicó que cuando le acercaron al profesor los trabajos que Alexis había hecho en casa, “quedó impresionado al ver lo que hacía mi hijo. Después de eso es como que avanzó mucho más rápido. Iba una vez a la semana a una clase de dos horas. Lo llevábamos a Puerto Rico y lo esperábamos. Por lo general, era mi tarea, pero valió la pena el esfuerzo, el acompañamiento de la familia”. Como mamá “pude ver de cerca toda la evolución. Estamos orgullosos y dispuestos para cualquier cosita. Vamos para acá, para allá, acercarle los elementos cuando tiene que exponer. Para esas cosas ya nos volvimos cancheros”, agregó.
José Manuel Ferszter, papá de Alexis, recordó que “siempre comprábamos cuadernitos porque era su pasatiempo. Se instalaba en la mesita y se ponía a dibujar. Así siempre, hasta que vimos que tenía realmente talento porque a esa edad dibujaba muy bien a diferencia de otros chicos de su edad. Empezamos a incentivarlo cada vez más y cuando llegó la edad lo llevamos a clases de pintura acá en el pueblo, después a Puerto Rico, pero no era lo que más le llamaba la atención. Le gustaba más dibujar. Así que nos contactamos con el profesor Yonatan Pereyra Gómez y empezó a ir a dibujo de realismo. El curso concluyó el año pasado, después de tres años y medio”. Dijo que, como padre “estoy orgulloso, apoyándolo en lo que se puede. Siempre remarco la importancia que los padres acompañen e incentiven a sus hijos cuando ven el interés. Si la oportunidad está dada, hay que hacerlo, porque es para su futuro”.
A definir
Por el momento, para Alexis, “dibujar es un hobby. Más adelante veremos qué sucede. Todavía no sé si quiero seguir una carrera orientada al dibujo o estudiar otra cosa. De todos modos, lo puedo seguir haciendo en mis tiempos libres”.









