A partir de este 1º enero de 2026, comienza a regir el nuevo esquema de bandas cambiarias atadas a la inflación, impulsado por el Gobierno con el objetivo de evitar la profundización del atraso cambiario y dejar de utilizar al dólar como ancla del resto de los precios de la economía.
El sistema, confirmado semanas atrás por el Banco Central, establece que las bandas donde “flota” el dólar dejarán de actualizarse al 1% mensual y pasarán a ajustarse en función del último dato de inflación disponible, medido por el INDEC, con un rezago de dos meses.
En la práctica, en enero se aplicará el 2,5% correspondiente a la inflación de noviembre, lo que implicará un corrimiento de los valores actuales, que hoy se ubican en un piso de $916 y un techo de $1.526. Con el nuevo esquema, el límite superior podría escalar hasta los $1.564 hacia fines de enero.
Según proyecciones basadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, en febrero las bandas podrían ajustarse un 2,1%, cifra que corresponde a la inflación prevista para diciembre. De acuerdo con los cálculos del economista Amílcar Collante, el techo de la banda superior evolucionaría de la siguiente manera:
31 de enero: $1.564
28 de febrero: $1.597
31 de marzo: $1.627
30 de abril: $1.655
31 de mayo: $1.685
30 de junio: $1.711
31 de julio: $1.737
Collante explicó que estas estimaciones surgen de aplicar la inflación proyectada por el REM, elaborado por el propio Banco Central a partir de las previsiones de unos 40 economistas.
En paralelo, el organismo que conduce Santiago Bausili se comprometió a avanzar con un “programa de acumulación consistente” de reservas, en línea con uno de los principales reclamos del Fondo Monetario Internacional, que insiste en la necesidad de comprar divisas al ritmo previsto en el programa vigente.
En el mercado, el dólar mayorista se ubica actualmente en torno a los $1.455, y los contratos de futuros ya reflejan este nuevo sendero: para fines de febrero se operó a $1.522, mientras que para marzo se negoció en torno a los $1.555, con subas mensuales cercanas al 2%.
Los analistas advierten que la atención estará puesta en la demanda de divisas para turismo exterior, especialmente durante el verano. La evolución del turismo emisivo será clave para evaluar cómo debería acomodarse el precio del dólar bajo este nuevo régimen cambiario, en un contexto en el que el Gobierno deberá mantener el orden fiscal, con respaldo político tras las últimas elecciones de medio término y la aprobación del Presupuesto 2026.
Fuente: Agencia de Noticias NA




