Tropas de Rusia y Bielorrusia decidieron el 24 de febrero de 2022 invadir Ucrania. La tensión entre este último país y la Federación no era reciente sino que data de muchos años atrás.
El acercamiento de Ucrania con la Unión Europea y la OTAN terminó por decidir al presidente Vladimir Putin a iniciar el conflicto bélico. Un día después, mientras las tropas rusas avanzaron desde el norte, este y sur sobre las principales ciudades, y la resistencia ucraniana se endurecía, la UE y Estados Unidos, entre otros, anunciaron sanciones a los sectores financieros, energéticos y de transporte del país, y la política de visas.
Además, la FIFA y la UEFA anunciaban que todos los equipos de fútbol de Rusia, ya sean nacionales o clubes, quedan suspendidos de competencias de ambas organizaciones futbolísticas “hasta nuevo aviso”.
Desde el inicio del conflicto hay una amenaza latente sobre el uso de armas nucleares por parte de Rusia. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, dijo que una Tercera Guerra Mundial que involucre a la OTAN y Rusia sería “nuclear”.
En medio de los bombardeos y la defensa ucraniana, hubo negociaciones que fueron fracasando constantemente.
En lo económico, Rusia decidió bloquear la exportación de alimentos ucranianos. Además, suspendió la provisión de gas para países como Finlandia que expresaron su intención de sumarse a la OTAN.
En medio del conflicto, EEUU y la OTAN acusan a China e Irán de apoyar a Rusia con tecnología y armamento. Por ello, se inició un fuerte apoyo económico a Ucrania para potenciar su defensa.
Los antecedentes
El ataque de Rusia a Ucrania fue la culminación de un conflicto que ha ido in crescendo desde hace años. En noviembre de 2013, comenzaron a sucederse las protestas en Kiev para derrocar al entonces presidente Víktor Yanukóvich, aliado de Rusia, que acabó huyendo a este país en febrero de 2014.
Numerosas personas fallecieron en las revueltas promovidas por los partidarios de un mayor acercamiento a la Unión Europea.
Tras la anexión meses más tarde de Crimea por parte de Rusia, las regiones de Donetsk y Lugansk se autoproclamaron independientes de Ucrania. El conflicto en la región, conocida como el Donbás, entre las tropas ucranianas y las rusas se ha mantenido desde entonces.
Estas son las principales fechas para entender cómo se llegó a la invasión del 24 de febrero de 2022:
Noviembre 2013: Protestas en Ucrania
La chispa del conflicto entre Ucrania y Rusia surge en Kiev con una protesta estudiantil para forzar al expresidente Víktor Yanukóvich a firmar un tratado de asociación con la Unión Europea (UE) y en contra de nuevos acuerdos con Rusia.
Febrero 2014: Yanukóvich huye a Rusia
Ucrania acusa al depuesto presidente Yanukóvich y a los servicios secretos rusos de estar detrás del asesinato de más de 100 manifestantes en el Maidán, corazón de las protestas en Kiev. El presidente huye a Moscú.
Marzo 2014: Crimea se incorpora a Rusia
El 95,5% de los votantes apoyaron en referéndum la adhesión de Crimea a la Federación Rusa. Posteriormente, el Parlamento ruso ratifica el acuerdo. Ucrania retira sus tropas de la península de Crimea.
Abril 2014: Prorrusos en las ciudades del este
Prorrusos toman las sedes de la administración regional en varias ciudades del este de Ucrania: Donetsk, Járkov, Lugansk, Slaviansk y Górlovka.
Mayo de 2014: Donetsk y Lugansk son repúblicas
Donetsk y Lugansk autoproclaman sus independencias y piden integrarse a Rusia, tras un referéndum celebrado entre combates que causaron miles de muertos y sin observadores internacionales.
Mayo 2014: Poroshenko presidente de Ucrania
El multimillonario Petró Poroshenko gana las elecciones. Promete la integración con la UE y llevar la paz al este de Ucrania.
Julio 2014: Derribo del avión de Malaysia Airlines
La nave fue derribada en el este de Ucrania, zona en conflicto armado entre el ejército del país y separatistas prorrusos, causando la muerte de las 298 personas que iban a bordo. El avión cubría la línea Amsterdam-Kuala Lumpur y fue abatido por un misil ruso, según el Consejo de Seguridad de Holanda.
Febrero 2015: Se firman los acuerdos de Minsk
El Protocolo de Minsk tiene la intención de poner fin el conflicto en las regiones del este. Fue firmado por Rusia, Ucrania y las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk bajo los auspicios de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). Las aspiraciones pacifistas del pacto y el alto el fuego decretado serán luego violados en repetidas ocasiones.
Diciembre 2015: Bloqueo comercial
El Gobierno ucraniano impone un bloqueo comercial a Crimea, ante lo que Putin suspende el acuerdo de libre comercio con ese país.
La autoproclamada república popular de Donetsk rompe lazos comerciales con Ucrania.
Junio 2017: Ucrania a favor de la OTAN
El Parlamento ucraniano estableció la pertenencia a la OTAN y a la UE como objetivo de política exterior del país. La Constitución de 2019 luego plasmará ese objetivo.
Septiembre 2017: Acuerdo Ucrania-UE
Entra en vigor el Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la UE para “promover vínculos políticos y económicos más fuertes, así como el respeto de los valores europeos comunes”.
Agosto 2018: Muere líder separatista del Donetsk
Alexandr Zajárchenko muere en una explosión en el centro de la región separatista de Donetsk.
Los líderes interinos prorrusos Denís Pushilin (Donetsk) y Leonid Pásechik (Lugansk) ganan las elecciones en sus respectivas regiones, consideradas ilegales por Ucrania.
Abril 2019: Un cómico presidente de Ucrania
Con una campaña antisistema y centrada en la lucha contra la corrupción, el actor Volodímir Zelenski le arrebata la presidencia a Petro Poroshenko. Arrasó y ganó en casi todas las provincias del país.
Diciembre 2019: Nuevas conversaciones de paz
Ucrania y Rusia reanudan las negociaciones sobre el Donbás en la cumbre de París. Putin y Zelenski fijan calendario para lograr la paz.
Abril 2021: Tropas en la frontera
Kiev y Moscú se acusan mutuamente de movilizar gran número de tropas en la frontera para una posible ofensiva. Según Washington, se trataba de la mayor acumulación de efectivos rusos en la frontera con Ucrania desde el conflicto de 2014.
El Kremlin señaló que realizaba ejercicios en respuesta a las “actividades militares amenazantes” de la OTAN cerca de sus fronteras.
Agosto 2021: OTAN pide la devolución de Crimea
46 Estados y organizaciones, entre ellas la OTAN, firman en Kiev la Plataforma de Crimea, en la que Occidente exige a Rusia la devolución de la península ucraniana.
Diciembre 2021: Amenaza de sanciones a Rusia
La UE amenaza a Moscú con sanciones si invade Ucrania. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advierte que el riesgo de conflicto ruso-ucraniano es real.
Enero 2022: Tropas en Bielorrusia
Rusia envía tropas a la vecina Bielorrusia para unas maniobras conjuntas en la frontera ucraniana. Días más tarde, Ucrania responde a la presión militar rusa con maniobras en todo su territorio.
Febrero 2022: Aumenta la tensión
Aumentan los combates en el Donbás, mientras Rusia y Occidente intensifican su disputa diplomática: Moscú expulsa al número dos de la embajada de EEUU en Rusia.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dice que la probabilidad de una invasión rusa es “muy alta”.
Febrero 2022: Putin reconoce a las nuevas repúblicas
El presidente ruso reconoce a las autoproclamadas repúblicas prorrusas del Donbás, en el este de Ucrania: Donetsk y Lugansk. Además encarga al ministerio de Defensa ruso el “mantenimiento de la paz” en las dos repúblicas.
Febrero 2022: EEUU y la UE aplican sanciones
La Casa Blanca y los presidentes de las instituciones europeas acusan al Kremlin de violar “el derecho internacional”, y anuncian sanciones limitadas, ampliables si hay una invasión rusa sobre Ucrania.
El paso a paso de la guerra
El 24 de febrero de 2022, el presidente ruso Vladimir Putin anunció una “operación militar especial”, nombre con el que el Kremlin designa a la invasión a gran escala, bajo el argumento de “desmilitarizar y desnazificar” al país para ayudar a los separatistas prorrusos del este.
Pese a la amenaza de una “respuesta inmediata” para todos los gobiernos que intervengan, las potencias nucleadas en la OTAN calificaron la guerra de “injustificada y no provocada” y rápidamente dieron su apoyo al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien aseguró que el objetivo de la ofensiva es “borrar” a Ucrania y su historia.
Además de asistir financiera y armamentísticamente a Kiev, Occidente avanzó en sanciones contra Rusia (la Unión Europea está por aprobar el décimo paquete), con contrasanciones lanzadas también desde el lado ruso que en conjunto polarizaron la geopolítica mundial y profundizaron la crisis alimentaria y energética global.
En una primera etapa, la invasión intentó, sin éxito, ingresar a la capital Kiev y a Jarkov, la segunda ciudad en importancia, lo que llevó a Rusia a fines marzo a replegar sus operaciones al Donbás.
A partir de agosto y hasta noviembre fue la contraofensiva ucraniana la que reconquistó gran parte del terreno que había perdido, mientras que con la llegada del invierno boreal arrancó una fase de guerra de trincheras, caracterizada además por numerosos bombardeos rusos sobre infraestructuras energéticas, claves para sobrevivir las temperaturas bajo cero.
Paralelamente, en septiembre de 2022, Rusia impuso cuestionados referendos con los que se anexionó cuatro regiones de Ucrania: Donetsk y Lugansk, en el este, y Zaporizhia y Jersón, en el sur, pese a que sus tropas no controlan la totalidad de esos territorios. Desde entonces el Kremlin alega su soberanía allí, pese a no ser reconocida por la mayor parte de la comunidad internacional y a las denuncias sobre coerción a los habitantes.
Ucrania lanzó en agosto de 2024 su incursión en Kursk, la primera en territorio ruso desde la Segunda Guerra Mundial, mientras Moscú atrajo a actores extranjeros al campo de batalla: las tropas norcoreanas en Kursk y previamente, como se evidenció en 2023, al grupo de mercenarios Wagner.
Al cumplirse este cuarto aniversario, la guerra en Ucrania se mantiene en una fase de desgaste extremo y estancamiento táctico: el conflicto se caracteriza más por la destrucción mutua que por grandes movimientos territoriales. Rusia mantuvo la iniciativa, pero a un costo humano y material sin precedentes, convirtiendo lo que pretendía ser una “operación rápida” en la confrontación más sangrienta en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Durante 2025, Rusia logró capturar aproximadamente 2.170 kilómetros cuadrados en el Dombas. Los focos principales fueron Pokrovsk, donde las tropas rusas tomaron gran parte de la ciudad hacia diciembre, y avances significativos en áreas como Velyka Novosilka. También intensificó el uso de drones (más de 54.000 lanzados en el año) y misiles para destruir la red eléctrica ucraniana, dejando a provincias enteras como Zaporiyia y Dnipropetrovsk en situaciones críticas de suministro.
Por el lado de Ucrania, a mediados del año pasado lanzó la Operación SpiderW, con ataques coordinados de largo alcance con drones y sabotajes dentro de territorio ruso, logrando poner fuera de servicio cerca del 40% de la capacidad de refinación de petróleo de Rusia.
Hoy Rusia controla aproximadamente el 20% de Ucrania (incluyendo Crimea y el Donbas ocupado desde 2014) y, si bien el país invadido recuperó unos 200 kilómetros cuadrados en el frente sudoriental mediante contraataques recientes, la línea de frente se mueve apenas unos kilómetros por mes.
Mientras persiste un fuerte estancamiento en el escenario diplomático, el costo humano se torna alarmante: las estimaciones más recientes sugieren que las bajas totales (muertos y heridos) de ambos bandos combinados se acercan a los 2 millones de personas.
Fuentes: Archivo PRIMERA EDICIÓN / agencia Telam / BBC Mundo / France 24 / Gemini







