martes, febrero 10, 2026
Primera Edición
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
Primera Edición
No Result
View All Result

“Recuerdo que mi mamá besó la tierra cuando llegamos a la Argentina”

María Kosak Slobodianiuk de Sauer dijo que fue en agradecimiento por haber recibido a su familia, proveniente de Polonia, que debió abandonar su casa y sus comodidades para escapar de la Segunda Guerra Mundial.

23 agosto, 2022

María Kosak Slobodianiuk (88) llegó desde Polonia siendo muy pequeña. Junto a sus padres, Ana Mazurek y Felipe Kosak y a sus hermanos, Wladimiro y Raisa, salieron desde el pueblo de Jakimowce, en Volynia, y se embarcaron en el barco de vapor de pasajeros “Kosciuszko”. Sin tener idea del panorama con el que se encontrarían al arribar, navegaron casi cuatro meses hasta llegar a Buenos Aires, a fines de 1937. Ese fue el último viaje del barco que, después pasó, a pertenecer a la flota inglesa que ayudaba en las tareas de rescate, y fue desguazado en 1956.

Julio, el hijo de María, confió que su mamá tenía apenas cuatro años cuando arribaron a nuestro país y “ella era la más chica de la familia compuesta por los abuelos y dos tíos. En esa época el nacismo era fuerte en Europa y ellos entendían que Polonia era la perla que todos querían. Sabían que en cualquier momento Adolf Hitler iba a tomar la decisión tan temida”. Como ya la bisabuela de Julio había fallecido durante la guerra ruso-japonesa, decidieron salir del país para no correr la misma suerte. Además, Felipe tuvo una visión: “que tomara a los hijos y que se vaya al Sur, que saliera de ese lugar porque se venía la guerra”.

Apenas María pisó el suelo argentino, personal de Migraciones le regaló un patito de goma. Como tantos otros, la familia se instaló en el Hotel de los Inmigrantes, en Puerto Madero, donde permaneció hasta tanto se resolvió la situación. Julio relató que un día fueron a comer con unos amigos, también inmigrantes, y la abuela Ana, que era una mujer muy sufrida, que se crió en un convento porque era huérfana de padre y madre, observó el derroche de alimentos que había en la Argentina de ese momento. Fue entonces que pidió a su esposo, que pudieran instalarse en un lugar “donde estas cosas no pasen, donde la tierra sea limpia, sin derramamiento de sangre, sin torturas, sin guerras”. Y fue, entonces, que les ofrecieron como destino: Chaco, Córdoba o Misiones, y llegaron en tren hasta la tierra colorada. También aquí se instalaron en un hotel del barrio El Palomar, de Posadas, mientras el abuelo Felipe se puso a gestionar un terreno para instalarse con la familia, hasta que consiguió un lote de 12 hectáreas y media en el municipio de Villa Bonita, a unos veinte kilómetros de Oberá.

María recuerda que las tierras pertenecían a “un brasilero, pero ahí no había nada de nada, sólo una precaria vivienda que cuando llovía daba lo mismo estar adentro que afuera”.

En casa “se pusieron a pensar qué iban a hacer porque trajeron a tres hijos chiquitos, y empezaron a trabajar en la chacra. Mamá junto a papá comenzaron a cortar los árboles con esa sierra larga, negra, que la tengo acá”, dijo señalando la cabeza con ambas manos. De esta manera, después de esa limpieza de terreno, pergeñaban el rozado, el potrero, y buscaban la manera de plantar algunas especies que pudieran producir “para poder comer, porque venimos con muy poca plata”.

Es que los padres de María no vendieron la casa que tenían en Polonia, donde su papá era fabricante de tejas para viviendas. “Vivíamos junto a los abuelitos, así que les dejaron la propiedad, y vinieron con muy poquita plata. Eran 500 zloty, que serían unos cien dólares de hoy, y con eso no podían hacer nada grande”. En un primer momento, plantaban zapallo, sandía, melón, pepino, remolacha, que es un tubérculo que se comía mucho en Europa. Con el paso de los meses, se hizo un galpón de grandes dimensiones, que un día se prendió fuego, se quemó en su totalidad, y tuvieron que levantar otro de nuevo. Más tarde, compraron una vaca, unos pollos, y Felipe empezó a vender esos productos en Oberá. Con eso iban progresando. “Íbamos creciendo, estábamos cada día un poquito mejor. Mamá vendió todas las cosas hermosas que trajo de Europa, porque allá ellos estaban económicamente bien”, agregó.

Tan agradecido se mostró el matrimonio con este país, que lo primero que hizo fue “prohibir a los hijos que habláramos en el idioma materno, porque como venimos a la Argentina, adoptábamos ese país para nosotros y teníamos hablar en español, el idioma donde vivíamos”. Esa era la norma. Pero no había en el lugar una escuela para que cumplimentaran sus estudios.

Fue entonces que se juntaron los vecinos y levantaron una escuelita de madera en un predio que estaba limpio y fuera donado por uno de los pobladores, construyeron bancos y pupitres, y gestionaron la presencia de maestros, uno de ellos, Miguel Moreira, fue convocado mientras estudiaba abogacía en Córdoba. Y un día, “empezamos a ir a la Escuela 306 de Villa Bonita, pero antes que todo, mis padres nos juntaron y nos dijeron: estamos en este país, ustedes tienen que respetar primero la bandera, el escudo, las autoridades, a los mayores, ese es el primer mandato. De ahí empezamos a ir a la escuela por un camino que se perdía dentro del monte. Con orgullo debo decir que siempre fui muy buena alumna y que fui abanderada cuando participamos del desfile en ocasión de la visita del presidente Edelmiro Farrell”, recordó la madre de Daniel, Julio y Daniela, quienes le “regalaron” ocho nietos: Agustina, Tomás, Belén, Juliana, Santiago, Isabella, Paula e Ilheus.

Descubrimientos
Entre las anécdotas de niña, María relató que un día su mamá la mandó a comprar sal a un pequeño almacén que estaba cerquita de la chacra de la familia. “Voy corriendo cerca de un monte y, de golpe, me doy cuenta que había un yaguareté descansando sobre un árbol, y que me observaba desde arriba. Volví corriendo y, del susto, creo que en un minuto estaba de nuevo en casa. Pasando un tiempito, nos enteramos que a ese animal lo mataron los vecinos”.

En otra oportunidad, iba al mismo almacén cuando “me encuentro con la víbora de coral, que es de todos colores, y me pareció tan linda que me la quería llevar, pero cuando el ofidio reaccionó, volé a casa. Después supe que su mordedura es mortal”.

En ese “hermoso potrero, al que mi padre dio forma, empezamos a tener vacas, pero era un espacio limpio, porque en casa era todo muy limpio, y entonces nos juntábamos todos los vecinos, hijos de los Siekan, los Pauluk, los Kukil, entre otros, y jugábamos a la mancha, al escondido, bajo la luz de la luna. Éramos una juventud sana, corríamos de acá para allá y no pasaba nada. También íbamos al arroyo a pescar lambarí, y lavábamos la ropa en el tajamar y la secábamos en la grama. Así, un día, me encuentro con una víbora grande, grande, que estaba debajo de la tabla”, rememoró.

La vida en la ciudad
Después llegó el momento en el que el Gobierno permitió a los inmigrantes que tuvieran 25 hectáreas de tierra que comenzaran a plantar yerba mate, pero “como nosotros teníamos un poco menos, nos dedicamos a la plantación de tabaco, una variedad que tenía unas hojas verdes, hermosas, pero antes de ir a la escuela, bien temprano, teníamos que agarrar una latita con un poco de kerosene y juntar en ella unos gusanos blancos que invadían a la planta. El tabaco nos daba un trabajo de locos. A cambio, papá nos daba unos centavitos para que compráramos caramelos”.

Al mismo tiempo, se continuaba con la plantación de sandías, melones, pepinos, y la cría de pollos, para la venta. “Papá se había comprado un autito y llevaba esos productos hasta Oberá, para venderlos. Así, encontró un terreno y construyó una casa de madera, adonde se mudó primero mi mamá junto a mi hermana mayor. Los más chicos quedamos en la chacra porque teníamos que ir a la escuela. Y así, luchando y luchando. Varios fines de semana, en compañía de mi hermano, caminamos veinte kilómetros desde Villa Bonita para ir a ver a mamá. Más tarde, papá fabricó una especie de colectivo y realizaba viajes y, un tiempo después, fuimos todos a vivir a la ciudad”, comentó, como reviviendo esos momentos.

Acá nacieron cinco hermanos: las mujeres, Teófila, Ana y Luisa, se recibieron de maestras al igual que Pablo. También Luis, que se quedó a ayudar en la chacra, por lo que sólo pudo terminar la escuela primaria.

Sus tres hijos: Daniel, Julio y Daniela, le “regalaron” a María, ocho nietos, que son su debilidad y de los que habla maravillas: Agustina, Tomás, Belén, Juliana, Santiago, Isabella, Paula e Ilheus.

Ana era modista y enseñó a coser a María. Cuando era más grande, se inscribió en la Escuela Profesional de Mujeres “7 de Mayo” pero “no nos entregaron el título porque después supimos que no estaba inscripta en el Ministerio de Educación. Entonces tuve que trabajar de forma particular”.

Después fue cajera, vendedora de comercio, hasta que la convencieron que pusiera un negocio propio. Entonces iba en tren o en hidroavión hasta Buenos Aires para hacer las compras. “Así empecé a trabajar, y seguí hasta hace poco, en las buenas y en las malas”, aseguró. Por su desempeño y responsabilidad, “me buscaban de los distintos comercios. En una ocasión tuve a mi cargo 17 empleados, entre ellos un hombre grande. En esa época se vendía mucho a Brasil, siempre en el rubro indumentaria”.

Acá nacieron cinco hermanos: las mujeres, Teófila, Ana y Luisa, se recibieron de maestras al igual que Pablo. También Luis, que se quedó a ayudar en la chacra, por lo que sólo pudo terminar la escuela primaria.

Nueva vida

Julio Norman Sauer trabajaba en Posadas en la casa Imlauer, y llegó a Oberá como gerente de un comercio de venta de neumáticos.

Padre de dos hijos, se hizo amigo de Felipe, mediante quien conoce a María. Según Julio, “primero hubo un encontronazo, porque un alemán con una polaca era una cosa muy extraña. Pero se fueron a Uruguay y se casaron en Montevideo. A su regreso, papá instaló en Oberá su propia gomería, y mama tenía su negocio. A fines de los 60, época en que comenzaron los grandes conflictos, una serie de problemas económicos, papá cerró su gomería y puso una pizzería”. Ya habían nacido los tres hijos, y por los avatares del país, “terminamos viniendo a Posadas donde papá negoció con su padre, German Sauer y mi abuelo Felipe, que le prestaron dinero para que empezara a trabajar con un camión, y en 1972 comienza desde abajo en este rubro”.

Ya en la capital de la provincia, se establecieron en El Palomar. “En ese momento mamá, una comerciante de toda la vida, hizo un impasse para poder criarnos, y fue nuestra mamá. Papá trabajaba solo y ella se dedicó a la familia, a nosotros, mandándonos a la escuela primaria, a la secundaria, y teníamos los martes mágicos que era cuando la abuela Ana venía de visita. Con ella había fiesta”, dijo entre risas, y haciendo alusión a lo estricta que se ponía María cuando debía poner orden entre los chicos.

Añadió que “la gente progresa cuando trabaja, y en los 80, mis padres decidieron poner una tienda chiquita, frente al Montoya, se llamaba KS Deportes, de venta de zapatillas, y fue creciendo”. A lo que María acotó que inmediatamente “pasaron muchas cosas, se casaron los hijos, le pusimos un negocio a cada uno, pero la situación económica comenzó a complicarse con los sucesivos gobiernos. Y tuvimos que cerrar, con el agravante que mi esposo falleció muy joven en un accidente de tránsito”.

Para Julio Sauer, “la vida de mamá es un ejemplo. Fue una mujer que desde los trece años se dedicó a trabajar. Ahora que tiene posibilidades de viajar al exterior, no lo quiere hacer porque quiere a este país. Siempre nos decía, ‘yo amo a mi país, quiero a mi país’”. Y esas expresiones le hacen recordar a su “familia polaca”. Confió que durante el Mundial 78, después que Argentina jugara el partido contra Polonia, llegó el abuelo Felipe, y lo primero que dijo fue: “¡cómo le ganamos a esos polacos! Cuando él era polaco y con el acento propio de su país, pero ellos amaban a la Argentina. Los abuelos les inculcaron eso y ella, a esta altura de la vida, prefiere quedarse acá con su jubilación de miseria, en lugar de irse”, analizó, orgulloso de su madre. Las tradiciones tampoco se mantuvieron en la familia, sólo las comidas como “el borsch, varenike, jolodech”. Para Julio, la comida polaca “es sagrada. Ahora comemos mucho porque aprendí a prepararlas y a cocinarlas”.

A pesar de tener familiares en el exterior, María nunca viajó a Europa. “Amo a la Argentina, para mí es el país más lindo, con esa variación de personas, con todas las colectividades. Mi mamá cuando llegó, besó la tierra, y siento lo mismo. Cuando llegamos acá era tierra colorada, limpia, los árboles limpios. Conocí casi toda la Argentina. Tal es así que no conozco Europa porque para mí primero era Argentina”, acotó.

Sostuvo que la Primera Guerra Mundial “fue terrible”, entonces para su mamá, “Argentina era todo, era palabra mayor. Tal es así que soy polaca y no quisieron que aprenda el idioma polaco. Tenía que saber el idioma donde vivía y querer a este país. Y ahora camino y veo a la gente argentina que no se detiene cuando izan o arrían la bandera. Ahora no hay respeto, cuando en mi época nosotros teníamos que parar hasta que la bandera desaparezca. Esos ejemplos también les enseñé a mis hijos”.

Julio celebró que los Kozak “son personas decentes, trabajadoras, luchadoras, que no deben nada a nadie. Todas en algún momento cayeron y todas en algún momento se levantaron”. Y el abuelo materno, Pablo Mazurek, “fue un personaje importante en Polonia, fue capitán del Ejército, murió en la guerra ruso japonesa cuando su hija Ana tenía tan solo un año”. Al año siguiente, su esposa, Teófila, se deja morir de tristeza. Entonces, por un tiempo, “Ana se crió con su abuela que era muy viejita. A los cinco años termina en un convento para monjas de donde se escapa y tiene una linda historia con el abuelo Felipe. Lo escuchó cantar en una iglesia y se enamoró”.

Tags: #historiasdevida#Koape#Posadas
ShareTweetSendShareShare
Previous Post

Operadores bloquean la entrada al Mercado Central y regalan productos

Next Post

Peritos confirmaron las manos lastimadas del acusado de golpear, violar y matar a Irma

Radio en Vivo

Videos

Desde las 19 horas de este viernes, la costanera de Villa Lanús se llenará de brillo, ritmo y color con el inicio oficial de los Carnavales Posadeños 2026. Las comparsas mostrarán el trabajo realizado durante las últimas semanas, renovando el legado de una de las celebraciones más tradicionales de la ciudad. Actualmente, las agrupaciones confirmadas son Arcoíris, Afrodita, Guazú Samba, Sambatuque, Deisy, Beisa Carioca y Beleza, provenientes de distintos barrios de la ciudad.
Desde la Cámara de Turismo de las Sierras Centrales de Misiones salieron a advertir que, si bien la demanda de viajeros se mantiene, las reservas se desvían al alojamiento ilegal. Exigen fiscalización urgente y preparan una presentación legal.
El uso diario, el costo del transporte y el interés deportivo impulsan la demanda en bicicleterías y talleres.
Con índice extremo de peligrosidad, organismos provinciales coordinaron acciones de prevención y respuesta, definieron una agenda de trabajo desde febrero y solicitaron un informe a Nación para reforzar el abordaje integral frente al riesgo de incendios.
Investigadores del INTA impulsan desde hace un par de años la Agricultura 4.0 mediante el uso de inteligencia artificial, monitoreo satelital y modelos de bajo costo para pequeños productores. El objetivo es cerrar la brecha entre los pequeños yerbateros y los gigantes tecnológicos.
Mecánicos de distintas especialidades señalan que la situación económica obliga a priorizar reparaciones, mientras crecen las revisiones previas al verano y persisten daños antiguos, como los provocados por la gran granizada.
Durante la feria administrativa, la farmacia del Parque de la Salud en Posadas atiende solo hasta el mediodía y entrega 150 turnos por jornada. Los reclamos de la gente.
Suscribirse

FM 89.3

#fauna #misiones #ohana
En un contexto de creciente éxodo laboral desde Misiones hacia Brasil, motivado por la necesidad económica y la temporada de cosechas, autoridades provinciales advirtieron sobre los riesgos de estafas, explotación laboral y situaciones de trata de personas. Desde la Vicegobernación de Misiones, la Coordinación de Prevención, Protección y Asistencia a Víctimas y Testigos de la Trata y Tráfico de Personas puso el foco en la información y la prevención como herramientas clave.

La licenciada Yanina Boschmann, coordinadora del área, explicó que este fenómeno “no es nuevo, se repite todos los veranos cuando coincide la cosecha en Brasil con la interzafra en Misiones”, aunque remarcó que “la situación económica actual aumenta la vulnerabilidad y hace que más personas decidan irse a trabajar al otro lado de la frontera”.
El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez lanzó duras críticas a dos de las principales iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional en las últimas horas: la creación de la denominada Oficina de Respuesta Oficial y el proyecto de Ley Penal Juvenil que propone bajar la edad de imputabilidad a los 13 años. En ambos casos, advirtió sobre posibles vulneraciones a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales de derechos humanos.

En diálogo con El Aire de las Misiones  Gil Domínguez sostuvo que la nueva oficina anunciada por el Ejecutivo constituye “un claro intento de ejercer censura indirecta”, una práctica prohibida tanto por la Constitución como por la Convención Americana sobre Derechos Humanos. “La censura indirecta es la más compleja, porque no opera mediante prohibiciones explícitas, sino a través de prácticas estatales que generan un temor fundado a expresarse y producen un efecto disuasivo sobre la libertad de expresión”, explicó.
La Fundación Ohana expresó una profunda preocupación por los reiterados hechos de crueldad contra la fauna silvestre nativa, vinculados a la captura, tenencia y utilización de animales con fines de mascotismo y comercio ilegal. Así lo manifestó su presidente, Fernando Piesco, en diálogo telefónico, donde alertó sobre el impacto ambiental, social y ético de estas prácticas que se repiten en la provincia de Misiones.

“Es un tema lamentablemente recurrente y por eso agradecemos la visibilización, porque solo así se pueden tomar medidas que tiendan a una solución definitiva”, señaló Piesco, quien además es referente en conservación de fauna silvestre.

El dirigente hizo referencia a un video difundido recientemente por la fundación en el que se observa a un coatí muerto y a su cachorro intentando escapar. “Es una escena muy cotidiana, sobre todo en algunas comunidades, donde se han ido perdiendo prácticas ancestrales de cuidado y respeto por la naturaleza para dar lugar al uso de la fauna para mascotismo o comercio, algo que culturalmente no existía”, explicó.

Según Piesco, estas prácticas generan un grave daño no solo a los animales individuales, sino también a la biodiversidad en general. “En época de pichones de loros sacan a las crías para venderlas; en la de coatíes o monos, matan a las familias para quedarse con los cachorros. Esto provoca situaciones de maltrato y crueldad que afectan seriamente a las poblaciones silvestres”, advirtió.
La firma del acuerdo de comercio e inversión entre Argentina y Estados Unidos, celebrada por el Gobierno nacional como un paso clave para incrementar exportaciones en más de 200 productos, abrió un debate inmediato en distintos sectores de la economía. Desde el comercio y la producción, surgen dudas sobre la capacidad del país para sostener mayores ventas externas sin afectar el abastecimiento interno, especialmente en el rubro cárnico.

Nelson Lukowski, comerciante de la ciudad de Posadas, planteó reparos sobre el contexto productivo actual y advirtió que “antes que nada tenemos que ver si realmente la Argentina está en condiciones de abastecer con todos esos productos que se anuncian”.

En ese sentido, fue especialmente crítico sobre la situación de la ganadería. “Argentina viene de décadas de destrucción de lo que es la cría de ganado. Hoy países vecinos como Uruguay y Paraguay son los principales exportadores hacia Estados Unidos, Europa y China, mientras nosotros nos ocupamos durante años de destruir nuestra producción”, sostuvo.
La reciente creación de la denominada “Oficina de Respuesta Oficial” por parte del Gobierno nacional abrió un fuerte debate político y mediático en torno a la libertad de expresión, el rol del Estado frente a la información y la relación con la prensa. El anuncio, realizado a través de redes sociales, generó reacciones inmediatas de periodistas, organizaciones del sector y analistas políticos.

En diálogo con Primera Plana , Facundo Londero, analista político de la consultora Zuban Córdoba, sostuvo que se trata de una iniciativa que todavía presenta muchas incógnitas. “Se lanzó hace apenas unas horas vía Twitter esta nueva cuenta y esta oficina que va a servir, en principio, para desmentir operaciones mediáticas. Todavía no sabemos bien cuál es su lugar en el organigrama oficial ni cómo va a funcionar en términos formales”, explicó.

Según Londero, la propuesta recuerda a experiencias impulsadas en Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump. “Es muy similar a lo que funciona allá, una oficina pensada para desmentir, pero también para confrontar directamente con ciertos medios cuando hay publicaciones que el gobierno considera erróneas o tergiversadas. Javier Milei replica muchas de esas modalidades comunicacionales”, analizó.
Suscribirse

Lo más leído

  • David María Carrillo, tiene síndrome de Down y se jubiló tras 20 años de trabajo

    David María Carrillo, tiene síndrome de Down y se jubiló tras 20 años de trabajo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Anticipan lluvias y tormentas en Misiones: qué día

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Detuvieron a un hombre acusado de abusar y extorsionar a un niño de 12 años en Posadas

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Calor extremo y tormentas anticipan un cambio de tiempo en Misiones

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Aumentó la deserción y la UNaM intenta sostener la asistencia a estudiantes

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Se fugó “Cavalo” Mendes, acusado de los homicidios del policía Miñarro y de “Patrón” Saucedo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Marcan que Bombinhas registró una baja de hasta 40% en la afluencia de argentinos durante enero

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • “Mientras tanto va pasando la vida”, dijo Williams Sery sobre La vida terrenal

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Brasil: ordenaron prisión preventiva a la abogada argentina detenida por hacer gestos racistas

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Cayó la presencia de argentinos en Santa Catarina al inicio de la temporada 2026

    0 shares
    Share 0 Tweet 0

Diario Primera Edición
Corrientes 2434, Posadas, Misiones
Todos los derechos reservados © 2022

[email protected]
[email protected]
+54(0376)4420407 / 4 440054 / 4427639 / 4426712
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores