Expectativa de veredicto para un padre acusado de abusar de su hija

La víctima tenía 7 años, cuando la madre descubrió que padecía las mismas lesiones, llagas en la boca, que el progenitor bajo tratamiento por una enfermedad de transmisión sexual.

17/09/2021 07:50

TRIBUNAL PENAL. Los debates por delitos contra la integridad sexual se realizan sin presencia de público, sólo ingresan las partes.

Hoy se aguarda que en el Tribunal Penal de Oberá se emita sentencia en una causa de violación que tuvo como víctima a una menor. El acusado y progenitor se sentó ayer en el banquillo para responder por la imputación de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”.

De las dos jornadas previstas, en la de ayer fueron citados cinco testigos. La madre de la víctima, dos profesionales y vecinos de la familia. Al momento de preguntársele al acusado si quería hablar ante los magistrados, este optó por guardar silencio y ratificó lo que expresó oportunamente en la etapa de instrucción de la causa.

Ante los jueces, la madre relató que cuando observó las llagas que le comenzaron a salir en la boca a su hija de 7 años, decidió llevarla al médico.

Al ser atendida por una profesional, que además fue otra de las testigos de la audiencia de ayer, le informaron que la menor se había contagiado de sífilis y que esto podía haber sido por algún tipo de abuso sexual. Le recomendaron que radicara la denuncia correspondiente para que se investigara la situación y se arbitraran las medidas judiciales para la protección de la pequeña.

Otro de los testigos que se presentaron ayer en la audiencia fue el médico policial que constató el tipo de lesiones que tenía la niña, hecho que desencadenó la situación que derivó en la acusación contra el padre. Hoy se aguarda la presencia de otros profesionales médicos, además de peritos psicólogos.

El caso sucedió en un barrio de Aristóbulo del Valle, que no se cita para preservar la identidad de la víctima. La denuncia fue radicada en agosto de 2018 por la progenitora, luego que supiera que su esposo, quien actualmente tiene 40 años, debió acudir al médico por una serie de lesiones que luego comprobaron que se trataba de una enfermedad de transmisión sexual.

Atenta a la salud de su hija, la madre notó que la pequeña tenía lesiones similares a las de ellos. Tras llevarla a que la viera una pediatra, le anticipó que eran signos de una enfermedad venérea. Inmediatamente la sospecha de abuso sexual recayó sobre el padre. Fue así que la mujer se dirigió a la comisaría para denunciar a su esposo.

Las pericias médicas y las audiencias en Cámara Gesell con profesionales psicólogos confirmaron que la niña había sido abusada carnalmente por su padre, un hombre que trabajaba en un aserradero de la zona. A las pocas horas el sospechoso fue detenido.

Se aguarda que tras los alegatos de las partes, antes del mediodía el Tribunal conformado por Francisco Aguirre, José Pablo Rivero y Miguel Orlando Moreira dicte el fallo sobre el caso.